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Berlinale 2015: Día 3. El plano secuencia de la victoria

Por David Sánchez 0

Berlinale 2015 Wettbewerb_Victoria

Qué jornada. Qué grandiosa jornada. Este tercer día de la Berlinale es de lo mejor que se recuerda y todo lo que se puede esperar de un buen circuito festivalero. Un par de propuestas estimulantes y arriesgadas, un punto de vista joven y dos grandes títulos en la Sección Oficial. La Berlinale 2015 está al rojo vivo.

IxcanulIxcanul (Sección oficial) Jayro Bustamante – Guatemala y Francia – 2015

Típica película de festival. Y esto tiene su lado bueno y su lado malo. ¿El bueno? Maneja los niveles del realismo hasta unos fines inexplorados, más cerca del foto-documental que del propio cine dramático. Y además aporta algo que a todo juez de festival le maravilla: un punto de vista exótico, un descubrimiento desconocido que sacie su ego devorador a través de esta familia rural y tradicional de Guatemala que rinde culto a a Ixcanul, el volcán de la zona.

Como en toda buena película, bajo Ixcanul late una crítica feroz pero contenida, una apertura de córneas hasta el mareo de un sistema federal que se aprovecha de las debilidades de una humilde familia, tradicional y conservadora, pero también se ahonda en esas creencias rurales y espirituales que van más allá de lo terrenal y explora la alabación de los astros, los dioses y la naturaleza. Aquí se le atiza a todo, que para eso son indígenas. Jayro no deja títere con cabeza pese a hacernos parte de esa familia que teme a las serpientes. Para meternos en lo más profundo de una Guatemala al límite de la frontera con México.

Pero como hemos dicho tiene una parte mala, y es la facilidad para salirse de la historia. Personalmente me ha interesado en todo momento el juego que se plantea, pero no es cine para todo el mundo. El ritmo es lento y se recrea en él. Se juega con el tiempo real en su más amplio sentido y eso, unido a lo exótico de un contexto que por lo general la sociedad avanzada” rechaza” puede hacer que este volcán derrita varios cerebros en forma de lava.

Te gustará: Si quieres personajes más reales que la vida misma, sin maniqueísmos ni artificios.
No te gustará: Si piensas que esos que adoran el volcán son tontos. En ese caso vete a adorar tu iPhone.
Nota: 7/10

Madare ghalb atomiMadare ghalb atomi (Forum) – Ali Ahmadzadeh – Irán – 2015

La primera sorpresa del festival. Y cuando hablo de sorpresa me refiero a entrar completamente a ciegas a una tía una noche y que ésta sea la mujer de tu vida. En la Sección oficial a la misma hora OTRA película de época. A mí no me la vuelven a liar ni Coixet ni Herzog, así que me habría metido hasta en una misa en directo de La 2. Pero resulta que mi escondite en la Kino 6 del Cinemaxx ha terminado por transportarme al hogar que solo los festivales de cine saben proporcionar. Hablar de Atomic Heart (título en inglés) es complicado. Es muy difícil delimitar todo lo que mueve en estas mini crónicas. Es incluso jodido analizar el contenido (o los contenidos más bien) de una cinta que se mueve en el docurrealismo tan característico (y maravilloso) del cine iraní, en la road movie más americana bajo una conducción más propia de un loco europeo, en un juego con el absurdo y lo inexploradamente caótico de un país socialmente acribillado, moralmente voluble y sistemáticamente débil.

Dos amigas que salen de noche y se encuentran a una serie de personajes que transforman su noche de aislamiento en una nocturna carrera sobre perderse y encontrarse y volver a perderse. Esta gran metáfora de una nación obsesionada con la imagen que proyecta y proyectan de ella, que baila entorno a un ansia global y una lectura casi kierkegaardiana, que finalmente vira al terreno más espiritual y existencialista, atizando donde más duele a Oriente medio: la religión.

El destino dejado al azar de juegos de niños. Mención especial a las extensísimas conversaciones sobre la nada, sobre los disfraces personales y el juego de la información. Desconfiar es una obligación, podría ser el lema de esta película. Desconfiar de todo, menos de uno mismo.

El tono de la película es una delicia, jugando con el humor negro y absurdo en un marco dramático que uno no sabe muy bien cómo interpretar. No sabemos hasta qué punto todo lo que ocurre en esta cinta es real, qué partes son fábula y cuáles sueño, por dónde empezar a derribar el puzzle que comienza como una simple noche de fiesta y termina culminando en el suicidio de la sociedad moderna. Magnífica.

Te gustará: Si buscas algo fresco, inteligente e inquietantemente real, pero sobre todo profundo.
No te gustará: Si cierras tu mente ante el primer muro que te encuentras.
Nota: 8/10

Berlinale 2015 Wettbewerb_VictoriaVictoria (Sección oficial) Sebastian Schipper – Alemania – 2015

Algo raro pasaba. No había leído sinopsis pero no sé por qué no me daba buena espina ésto. Arranca el film en una discoteca y el doble bombo electrónico y las luces estroboscópicas me hacen entrar en calor. En la pista, Victoria, una chica de Madrid en busca de fiesta por Berlín. Sale del bar y conoce a 4 desconocidos que se autodenominan como el auténtico Berlín. Hasta ahí bien, no pintaba mal. Y de hecho me gustaba lo que estaba viendo; unas conversaciones reales, como las que he tenido yo con mis amigos. Parecía la típica película abocada a ser amada por los menores de 30 y odiada por los mayores de 50 (de hecho muchos dejaron la sala). El movimiento de cámara extremo debería marear a los dinosaurios.¡ Pobres!

Pero todo se rompió poco a poco. Había mucha naturalidad. Demasiada. Hasta que me di cuenta. El tío no había hecho un corte en ningún momento. Llevábamos 10 minutos de película y ya habíamos estado en un bar, en una calle de Berlín y en una tienda de un pakistaní en plano secuencia. Y pasaban los minutos. Y seguía. Y ahora nos vamos a una azotea, y un paseo en bici. Y nada, que el tío no corta plano.

Media hora de plano secuencia. Hasta que me da por pensar,¿ tendrá cojones de aguantarlo toda la película? Y vaya si lo aguanta. Victoria es una película de una sola toma; 140 minutos de plano secuencia. Un milagro cinematográfico que baila con el teatro y el documental de riesgo. Un esquema perfecto de mezcla de géneros, de perspectivas y de tensión como pocas veces he sentido en una sala de cine.

El juego de la intuición al servicio del arte. Lo punk de la confianza en un equipo tremendamente talentoso que transmuta el cine y lo convierte en realidad. Victoria no sólo es su plano secuencia. Puedes ser experimental y jugártela a romper la forma, pero el contenido al final es lo que parte el bacalao a la hora de la verdad. Y es que en ese punto también es brillante. Victoria supera a la vida misma en una puesta en escena enfermizamente real, con un juego sobre los límites de la moral y cómo son explotados por un entorno propicio para la locura; Lo salvaje, lo dionisíaco frente a lo apolíneo en se da cita en las calles de Berlín, el encontrar a tu yo más profundo y aceptar su destino sin miedo. El arriesgarlo todo en busca de la sensación, de EL SENTIDO.

Que Victoria es aspirante a todo en esa edición es un hecho. Sería injusto que no cayera un Oso (y de los importantes) para la que para nosotros, es por el momento la mejor película de todo el festival. Maravillosa.

Te gustará: Si estas harto del cine convencional y buscas algo salvaje.
No te gustará: Si andas mal de la próstata.
Nota: 9/10

Rueda de prensa de Victoria

Extasiado por la película, me acerqué inmediatamente después de la proyección para medios acreditados a la sala de prensa, dónde tras una sonora ovación nos desvelaron algunas de las claves de la película.

Rueda de prensa Victoria en Berlinale 2015
Rueda de prensa de Victoria en Berlinale 2015

En primer lugar, felicitaciones a Sturla Brandth Grøvlen, el cinematógrafo o cámara de la película, uno de los motores motivacionales de que esto haya visto la luz. Comenta su director Sebastian, que la película nace de la confianza que tenía en su equipo. El guión apenas tenía 12 páginas y el resto es parte de la improvisación trabajada con los actores. Él, aparte de director, también es actor y delegó con mucho acierto y libertad total responsabilidades del contenido final a los intérpretes de la misma.

Se discute sobre las posibilidades de la nueva tecnología para rodar esta película sin corte alguno, algo inaudito hace tan solo algunos años, pero reafirman que la cámara no se mueve sola y Sturla es el gran artífice y al que hay que aplaudir, no a la cámara (aplausos).

Sobre la cuestión de realizar la película en un único plano secuencia –el tema estrella de la conferencia—advierte que hubo momentos de duda, que hicieron 3 tomas únicas y fue difícil elegir entre las tres, porque en algunas la parte central era mejor que en otras, o el desenlace más logrado. Pero la versión elegida es la que mantiene mejor el equilibrio. Comentan que el mayor reto ha sido no rendirse nunca, algo fácil pudiéndose apoyar en el magnífico equipo. El guión es una parte pero el corazón de la película es la motivación, la intensidad y el compromiso por parte del reducido equipo que ha trabajado en ella.

Sebastian (el director) discute sobre la cuestión económica, fue muy difícil conseguir financiación pese a no querer hacer una película excesivamente cara. Tuvieron el apoyo de un par de nombres y el proyecto fue tirando para adelante. Laia Costa (protagonista) residente en Barcelona comenta en español (luego tuvo que pasarse al inglés al no haber traductor castellano) que la comodidad con la que gozó en la película y la confianza del director en ella fue impresionante. Fruto de esto, una de las escenas más intensas de la película y bellas en cuanto a lo extraño dentro del contexto; la escena del piano, pudo interpretarla a su manera.

Remarca Laia, que para preparar escenas concretas el director le daba temas en los que pensar, 30 o 40 conceptos como miedo, angustia o terror. En función de ahí le dejaba que su intuición abriera el camino para que ella desarrollase un personaje muy trabajado por el director (comentan que pasaron horas hablando de Victoria y su backround) pero que ella debería completar los huecos y hacer el personaje suyo.

Sobre el casting se conocieron en Barcelona y durante 3 meses Laia estuvo quedando con sus compañeros de rodaje para fomentar la relación y química. Todo ello sin tener ni idea de alemán, algo que sorprende al público. Añade otro de los protagonistas de la película; Frederick Lau, que cuando le dijeron que si quería participar en una película de una sola toma de 2 horas y media se asustó, pero le pareció algo necesario. Había miedo a cagarla en alguna toma, mucha presión en un rodaje pero al final lo acabó usando a su favor. Cuando empezaban a rodar ya no pensaban, ni actuaban. Simplemente eran otras personas. Con la cámara pretendíamos hacer un acercamiento similar al de los reportajes callejeros.

El director añade que ha visto la película varias veces pero esta gente (todo el reparto) aún no. (risas) Es gracioso porque Sturla tiene valor para rodarla pero ¿no para verla? Hablamos del concepto de una toma en el plano técnico pero lo que realmente importa es el compromiso con los actores. Trabajar juntos y hacer la película juntos. Por lo general se suele pensar a tender que el director es el que decide todo en una película.– Yo no quería hacer algo así. No me gusta la idea de coger un guión y representarlo esquemáticamente. Quería trabajar con los actores todo el contenido para hacer la película entre todos–. –La película no está editada por eso, creemos en los riesgos y los errores como fuente de aprendizaje. No buscamos la perfección, buscamos bucear en el riesgo–. Creo que eso ese es el auténtico espíritu del cine. La esencia y la magia perdida de buscar lo salvaje a través del celuloide. Hay que avivar el cine de alguna manera.

Gran ovación final para una de las candidatas a todo en este festival.

Sangail?Sangail? (Panorama) Alanté Kavaïté – Lituania, Francia y Holanda – 2015

El vértigo de la adolescencia contado por una lituana con ganas de cortarse las veces que haga falta. Un verano de desidia y aprendizaje de esos de manual del Leroy Merlin. Un bollismo de crema hipster entre dos protagonistas más ricas que un batido de melón y coco. Algo así es Sangail? pero no tan bueno. La historia de una adolescente con vértigo como trauma y la estupidez como arma. Que sí, que pobrecita, no seas insensible que lo está pasando mal. Pues no te lo niego. Lo pasa mal y a mí me da igual. Porque pese a la belleza de las dos protagonistas (a ver quién no se enamora de una chica rubia en verano) y las escenas de fusión lesbicolituanas, la cinta tiene serios problemas para que lo que cuente le interese mínimamente a alguien. Y ese es el principal talón de Aquiles de la mayoría de películas de Panorama.

Puestas en escena interesantes, planteamientos diferentes y formas con cierto estilo. Pero a la hora de la verdad, vacías. Tan vacías como el verano de esta chica que cambió su vida para siempre y aburrió la mía durante 1 hora y media.

Te gustará: Si eres de los que cuando llegan guiris a España vas como una hiena.
No te gustará: Si las eslavas no son tu pasión.
Nota: 3,5/10

The Forbidden RoomThe Forbidden Room (Forum) Guy Maddin, Evan Johnson – Canadá – 2015

Madre mía, pero qué cojones acabo de ver. Me esperaba algo raro. Marciano. Pero no ésto. Esto ha sido un escándalo. Con todo lo bueno y malo que eso conlleva. Guy Maddin y Evan Johnson suben al escenario instantes después de la proyección. Comentan su obsesión con el cine mudo y las obras perdidas de autores como Murnau o Hitchcook. Si esas películas se han perdido, ¿por qué no hacerlas YO? Y así nace esta bizarrada de dos horas y saturación a todos los niveles. Un ejercicio colosal de estilo y de ruptura tradicional del relato. De hilar sin hilos historias que no quieren unirse.

La película es una sucesión de escenas sin aparente conexión, con saltos en su mayoría injustificados en un proceso de muñeca rusa que fascina como carga. Porque yo no recuerdo una película en la que haya visto a más gente dormida o abandonando la sala en mi vida. Y no les culpo, incluso yo estuve tentado. Y es que pese a la vanguardia y la originalidad, la cinta se hace extremadamente pesada. Es difícil poner en una balanza lo que la película es objetivamente frente a lo que realmente te provoca como espectador. Desde luego es algo no apto para todo el público y casi vetado para la mayoría. Como su propio nombre indica, ésta habitación prohibida del metacine y los homenajes más absurdos de comedia sin punto de apoyo ni vergüenza por el ridículo, es una alegría para el espectador que sepa soportarla. Yo al menos, aún necesito un par de días para digerir si lo que he visto me ha gustado o no.

Te gustará/ No te gustará: Probablemente no te guste. Aunque puede que sí. A saber.
Nota: ¿/10

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