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Festival de Eurovisión: Esta noche sólo cantan para mí

Por Redacción EER 0

Digámoslo ya, Eurovisión no es un festival casposo. Existe la sensación y el pensamiento generalizado de que Eurovisión es algo anacrónico, como de los tiempos de Paco; nada más lejos de la realidad. De hecho, hoy en día, es uno de los mayores espectáculos televisivos que se pueden presenciar, algo que por sí mismo ya es mucho dada la decadente programación de la TDT. No sólo se trata de ver un grupo o solista representando a su país, también entra en juego el vestuario, los peinados, las coreografías, los efectos visuales, la pirotecnia, el escenario… y por supuesto las canciones. Hasta en alguna ocasión, ha compartido artistas con un festival considerado tan cool y moderno como el Sónar (los belgas Telex que participaron en 1980 y el francés Sébastien Tellier en 2008). Cada año las delegaciones se esfuerzan más en presentar algo nuevo, competitivo y rompedor. La variedad de estilos empieza a ser inabarcable (pop, rock, chanson, metal, mestizaje, rap, pseudo-techno, música balcánica, canción mediterránea, etcétera) Pero esta historia empezó en el lejano 1956. Hagamos pues un poco de memoria.

Década 50s

La primera edición tuvo lugar en Lugano (Suiza) y solo participaron 7 países (Suiza, Francia, Bélgica, Alemania Occidental, Luxemburgo, Italia y Holanda). Esta última fue la gran dominadora de este periodo, con 2 triunfos. A medida que transcurrieron los años se incorporaron nuevos participantes y el festival se consolidó.

Década 60s

Es la denominada edad de oro del festival. Grandes nombres como Guy Mardel, Françoise Hardy, France Gall o Udo Jürgens participaron en el certamen y en algunos casos hasta ganaron; además dejaron una enorme huella e influencia en el indie pop que explotó en los 90 (pregunten a Saint Etienne, Nosoträsh o al sello Elefant). Pero son dos las ediciones que no conviene olvidar. En 1964 y con tal solo 16 años, la representante italiana Gigliola Cinquetti se alzó con el primer puesto cantando la balada “Non ho l’età”, lo que le propiciaría una gran carrera llena de éxitos.

Y en 1967 la británica Sandie Shaw vence con la irresistible “Puppets on a string”, canción pop perfecta que aún hoy sería un pelotazo. Es muy llamativo también en esta década la habitual participación de Yugoslavia, dado que los países de Europa del este no acudían al festival, ya que el comunismo no veía con muy buenos ojos este tipo de eventos occidentales.

Década 70s

Con la llegada de la televisión en color, en Eurovisión 70s hay un nombre por encima de todos y sobra decir que es Abba. Los suecos fueron primeros en 1974 con “Waterloo” y es el grupo que más rentabilidad ha conseguido del festival. Hasta su separación a principios de los 80, Abba encadenó single tras single en las listas de hits. En la edición de 1975, su sombra estaba presente en la canción ganadora “Ding a dong” de los holandeses Teach-in. Tanto la formación del grupo, como el sonido, como la estética eran puro Abba. Sin embargo, la canción, posiblemente, fue aún mejor. “Ding a dong” puede no ser de las vencedoras más recordadas, pero seguro que nuestros padres la bailaron mil veces en los guateques setenteros.

La década se cerró con las 2 victorias consecutivas de la “acogida” por la Unión Europea de Radiodifusión, Israel. En 1978, Izhar Cohen & Alphabeta encabezaron el podio con “A-ba-ni-bi”, tan reivindicada en el verano de 1999 por El Chaval de la Peca. Al año siguiente, Gali Atari repitió triunfo con “Hallelujah”.

Década 80s

En los 80 ya se cuela algo de música electrónica en el festival, aunque los jurados no entendieron muy bien el “Eurovisión” de los belgas Telex en 1980:

Sí entendieron, en cambio, al irlandés Johnny Logan, que ganó en 2 ocasiones para los del trébol (1980 y 1987). Y lo que fue un acontecimiento de magnas dimensiones fue ver en 1988 a Céline Dion ganar para Suiza con “Ne partes pas sans moi”. Ni con el primer puesto se le quitó a la diva canadiense su cara permanente de chupar limones. En este periodo el festival creció considerablemente en cuanto a escenarios, coreografías y organización en general, acercándose progresivamente a como lo conocemos ahora.

Década 90s

Decir Eurovisión en los 90 es decir Irlanda. Con 4 victorias, 3 de ellas consecutivas (1992, 93, 94 y 96; Linda Martin, Niamh Kavanagh, Paul Harrington & Charlie McGettigan y Eimear Quinn respectivamente) pulverizó todos los récords y se erigieron en los reyes del festival, ya que sumando los 2 triunfos de Logan en los 80 y el inicial de 1970, alcanzan 7 primeros puestos, lo que ninguna otra delegación hasta la fecha ha logrado. Pero si hay una actuación que nunca he podido olvidar, es la yugoslava de 1991. Se presentaron con la artista Bebi Dol que interpretó un trasunto de samba, que obviamente se llamaba “Brazil”. Una gran astracanada digna de recordar que no gustó absolutamente a nadie y consiguió un gran meritorio punto. Pero seguro que Tamara/Yurena o la Pelopony tomaron buena nota de la misma.

Israel volvió a saborear el éxito con la diva transexual Dana Internacional en 1998. Poniendo el cierre a los 90, la sueca Charlotte Nilsson logró el cuarto galardón para Suecia en 1999 llevándonos al cielo.

Del 2000 a la actualidad

En el siglo XXI Eurovisión se globaliza y acoge a un buen puñado de nuevos países de reciente creación (o de reciente refundación, en algunos casos). Armenia, Azerbaiyán, Estonia, Moldavia, Eslovaquia o incluso el principado de Andorra han participado en el evento, con resultados exitosos de muchos de ellos en recientes ediciones. Se habla constantemente de “amiguismo” entre algunos de ellos; y sí que es cierto que de un tiempo a esta parte, la concesión de los puntos es previsible. El fallecido comentarista de TVE José Luis Uribarri solía vaticinar como se iba a cruzar la puntuación. Pero polémicas aparte, los 14 últimos años también han dejado buenas canciones en el festival… y algún triunfo infumable. Marie N dio el primer galardón a Letonia en 2002, con una puesta en escena en la que coreografía y vestuarios (en plural) jugaron papel definitivo para ser campeona. También logró su primer triunfo Grecia en 2005 con la preciosa Helena Paparizou, que arrasó Europa con su movimiento de caderas. 2006 fue el año del metal con los monstruosos finlandeses Lordi, una frikada que gustó más de lo debido. De tirarse los pelos fue lo del noruego Alexander Ryback en 2009, que con una de las puntuaciones más altas ganó con la balada “Fairytale”, una canción que a los 3 segundos ya incita al corte de venas. Compensó en 2010 la jovencísima alemana Lena, que con una piruleta pop como “Satellite” devolvió tiempo después los laureles a su país. Y el año pasado, la austriaca Conchita Wurst y su cuidada barba vencieron en lo que fue otra de las pequeñas revoluciones de Eurovisión.

España

Por todos es sabido que hemos ganado el festival 2 veces. En 1968 con el “La la la” de Massiel y al año siguiente con “Vivo cantando” de Salomé. Personalmente, considero pírrico este segundo triunfo, porque hubo que compartirlo con Francia, Reino Unido y Holanda, así que fue parcial. Injusto puede ser, si cabe, no haber ganado nunca en los 70, teniendo en cuenta que presentamos, entre otros, al gran Julio Iglesias, a Peret, a Mocedades, a Sergio y Estíbaliz o a Betty Missiego entre otros. No es menos cierto que algunos se quedaron a las puertas. Los 80 casi todo fueron batacazos, con Remedios Amaya a la cabeza. Aunque creo que la actuación en 1988 de La Década Prodigiosa con “Made in Spain”, la recordamos con cariño los asiduos al festival que éramos unos niños en aquel año. Los 90 también quedaron en blanco, pero estuvimos cerquísima con Azúcar Moreno y “Bandido” en 1990 y con Sergio Dalma y su “Bailar pegados” en 1991. Anabel Conde en 1995 con “Vuelve conmigo” obtuvo, inesperadamente, el segundo puesto, algo que ya no hemos vuelto ni a oler. Cerrando los 90, un último puesto con Lydia en 1999, que es más recordada por su estridente vestido de Agatha Ruiz de la Prada, que por su tema que era un lloriqueo constante. Con el siglo XXI llegaron las “triunfitas” Rosa López y Beth, que en 2002 y 2003 lograron puestos muy aceptables. De hecho, con Rosa parece que hubo un resurgir del interés por el festival en España. Los últimos años han estado marcados por canciones muy flojas, carentes de gancho. Lo más destacable es la falda de infarto que lució Soraya en 2009. A Europa no le gustó tanto como a mí.

Eurovisión 2015

Este año, por primera vez, Australia participará en el festival de Eurovisión. La larga tradición del país oceánico de transmitir el festival ha dado sus frutos y es uno de los debuts que más expectación está generando. De España no espero gran cosa, ya que vuelve con una canción vacía. Al contrario que otros años, no se ha postulado ningún favorito claro, pero lo que sí sabemos es que vamos a ver metal y por primera vez… ¡punk! (1)

Todo está preparado en Viena. Así pues, el próximo sábado se celebrará una nueva edición del no casposo festival de Eurovisión. Cantarán para ti. Estás a tiempo de vivirlo.

Diego José Fabián Suárez

(1) En el momento de escribir este artículo todavía no habían tenido lugar las semifinales previas del festival, donde, en la del martes, ha resultado eliminada la banda Pertti Kurikan Nimipäivät.

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