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Va de loops. Va de loops. Va de loops…

Por Ricardo Garijo Lima 0

El nuevo proyecto de King Cayman, peculiar hombre mono banda que ha arrastrado su esqueleto por el Funtastic Dracula Carnival y los lugares mas turbios de la geografía española, lleva por nombre Paradise Brut. Deja atrás el garaje lo-fi chatarrero y le dá una oportunidad a la electrónica orgánica.

Con su guitarra, pedales y algunos sintetizadores consigue nuevas esencias y las loopea hasta límites insospechados. Este nuevo disco cuenta con las cinco canciones que ya había tocado en conciertos por la ciudad de Madrid. Pero también cuenta con Levitation un tema inédito.

El disco empieza con la canción que da nombre al álbum, Violet Violence. Como su nombre lo describe está lleno de guitarras violentas a las que se le une un loop “nintendero” que nos recuerda a ese come cocos que quiere comerse todas las “bolitas” mientras huye de los fantasmas. Vamos cualquier persona un sábado de noche, y es que éso es lo que es ésta canción, una fiesta inaugural.

Tras la ya mencionada Levitation existe un tema que en cierta forma hace de ecuador a esa primera parte. Si estuviera editado en vinilo seria la última canción de la cara A. Summer’s Rain Perfume nos muestra por primera vez lo delicado que este personaje puede ser. Mientras suena el ruido de la lluvia caer, como sucedía en la Daphnia de Yo La Tengo, poco a poco la canción nos va calando. Cuando nos damos cuenta estamos en una vorágine de ruido y en el fondo la lluvia se escucha caer. Una tormenta de canción.

Grab The Castle, And Run! me recuerda a Mark Renton el personaje de Trainspotting. Supongo que porque la canción me evoca como su nombre lo dice empezar a correr. Pero no correr como lo que conocemos hoy en día por culpa de esos insulsos runners. Correr como corríamos cuando éramos niños. Cuando alguien te perseguía. Cuando habías robado algo que no era tuyo pero que al mismo tiempo siempre te perteneció. A mitad paras a tomar un respiro y entonces sigues. Corres por que Paradise Brut te lo dice, corres por que has tomado el castillo.

Nobody But Me es una canción pegadiza de los Human Beinz, ese grupo sesentero de Ohio. Más adelante esa canción tuvo un homenaje por Justin Champlin que llevo por nombre Nobunny Loves You. No sé si a cosa hecha o por coincidencia pero Paradise Brut tomo esa esencia que las hace tan pegadizas, las metió en un viaje de ácido y las transformo en Melted Birds.

Tras esa apoteósica canción llega un melancólico final con And The Days Run Away Like Wild Horses. Una delicada canción que te entra en la cabeza y permanece contigo. Días después de escucharla aun podía oír esos loops en mi cabeza y no sabia de donde provenían.

Si vas a ser violento que también sea violeta.

 

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