Salve Triángulo de Amor Bizarro

Por Iram Martínez 0

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Allí estaban todos: la que le advierte a su acompañante que es la primera vez que viene a un concierto de Triángulo de Amor Bizarro y está tan emocionada que le puede dar algo; la que presume haber asistido a más de 20 conciertos de la banda, el que se sabe todas, todas, todas las letras y no para de moverse y termina el concierto como un charco de sudor con patas; el recién llegado a la ciudad que viene por recomendación de un amigo y termina gritando “bacán, bacán Triángulo”; la familia de la bajista; la amiga del batería que abandona la cena de Navidad para no perderse el concierto; aquel que no conoce los límites del pogo y debería plantearse cambiar de camello; los reporteros primerizos que casi se hacen pis encima por los empujones del anterior…

Triángulo de Amor Bizarro @ Ochoymedio Club por Ignacio Sánchez-Suárez
Triángulo de Amor Bizarro por Ignacio Sánchez-Suárez

Todos ellos y otros centenares más presenciaron lo que es habitual en la banda gallega: cuando Triángulo de Amor Bizarro sube a un escenario, lo que vas a ver y oír es el paso de una caravana de camiones a toda hostia, acelerando y pisando el freno (esto último sólo de vez en cuando) perfectamente coordinados. Así son los temas que los T.A.B. vienen creando desde que lanzaron su primer disco en 2007 y cada vez que suben a las tablas lo confirman.

La noche del jueves los Triángulo tomaron el Ochoymedio para dar una muestra de lo que será su próximo disco, Salve Discordia, una muestra breve pero que ya se antoja arrolladora. Y allí estaban también sus seguidores que abarrotaron la sala y aguantaron estoicamente las casi dos horas de teloneros (Berlina y Automatics).

Los primeros, una banda novata que anda en la búsqueda de su sonido, un shoegaze que te hace pensar en distintas bandas del panorama nacional y que se nota que a ellos les gustan. Ganan enteros en sus temas más acelerados, aunque la tendencia a volver constantemente a los sonidos lisérgicos les hace dar pasos atrás por cada uno que dan adelante. Los segundos, una banda que vuelve después de 14 años a buscar su sitio entre bandas que nacieron mientras ellos estaban de reposo y ya han ocupado su lugar. Los de Linares ofrecieron un directo con un sonido compacto, bien ejecutado, noventero (como no podría ser de otra forma) pero largo, muuuuuuuuy largo.

Mientras, a los gallegos sólo 16 temas hicieron falta para poner la sala patas arriba. Arrancaron con La malicia de las especies protegidas y acabaron con De la Monarquía a la Criptocracia. En medio de estas tuvimos oportunidad de escuchar en primicia los directos de Gallo Negro se levanta y Desmadre estigio que estarán dentro del disco que aparecerá en el primer mes de 2016.

Un directo intenso, plagado de invasiones al escenario y saltos al vacío, corto pero que dejó satisfecho a todo el público. Los chorreones de sudor y las caras de éxtasis dieron buena prueba de ello. En parte porque queda menos para el concierto de presentación oficial del disco y los veremos dentro de poco.

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