banner WIR

Berlinale 2016. Día 1: La muerte de César y la Olga del tedio

Por David Sánchez 0

Hail-Caesar-(2016)-poster

Arranca con lluvia densa y sin participación española la 66 edición de la Berlinale, el primer festival clase A de la temporada en suelo europeo. Esta edición parece marcada por un fuerte componente político, crisis de refugiados y demás menestras sociales de, generalmente, escaso valor artístico pero sí humanístico, o eso dicen.

Increíble que entre los 400 títulos presentados durante los próximos 12 días no se incluya ningún titulo español, no sabemos, si por ojeriza del comité seleccionador o simplemente la sección nacional no daba la talla. Más hiriente es esto cuando nuestros vecinos lusos presentan hasta 20 obras en este certamen, mojándonos las oreja y restregando sus toallas como pocas veces.

Pero si algo caracteriza a la Berlinale es su habilidad para sacar oro de secciones menores, no en vano, el año pasado descubrimos aquí cosas como Atom Heart Mother, 600 Millas o Necktie Youth. Y ojo en la oficial, que nos brindaron cosas como Taxi, Victoria y esa gran obra maestra que fue El Club. Con que este año haya cosas a su altura, habrá merecido la pena.

Hail-Caesar-(2016)Hail, Caesar! – Joel & Ethan Coen – Estados Unidos y Reino Unido (Competición)

Llevábamos una rachita de películas de apertura en los últimos años que ya era vergonzoso. La asquerosa Nadie quiere la noche de la siempre sobrevalorada Coixet en la pasada Berlinale, La Cabeza alta de aquel tipo francés que quería ser Dolan en Cannes, y de remate, la Regresión de Amenábar a un terreno burdo y absurdo de ritos enfocados al fracaso. Parece que este año los Coen han roto la racha, aunque solo parcialmente.

Hail, Caesar! es una cinta ideal para abrir un festival. Tiene el ritmo necesario de los blockbusters americanos, un elenco enorme de estrellas y cierto mérito artístico, pero paren de contar señores. Los Coen se montan en un tren cuyo único viaje consiste en recorrer los distintos géneros cinematográficos que hicieron grandes a los estudios de los primeros años 50, justo antes de que estos cayeran en picado. Aquí tendremos musical, western, odas al romanticismo más cutre y grandes epopeyas bíblicas de contenido heroico. Todo esto va con un envoltorio de humor que brilla por etapas, a veces ingenioso y natural, y otras forzado de la forma más rancia posible. Y es una pena, porque si esta idea hubiera tenido un fuerte esqueleto narrativo, podría haber llegado al notable como una metacomedia o sátira de los estudios de Hollywood, tema que han tocado sobradamente en obras magnas como Barton Fink con un resultado abrumadoramente superior. Y es una pena repito, pero Hail, Caesar! resulta frívola, como un capricho narrativo de dos tíos que querían jugar a hacer pelis de antaño con sus amigos del cine. Que queremos a Scarlett para dos escenas contadas, para dentro. Y lo mismo con Jonah Hill o Channing Tatum, que deben aparecer entre los dos como tres veces en total en el film, pero mola tenerlos en los créditos, claro. Parece que han apuntado en un papel lo que querían tratar en la cinta y ni se han molestado en armarla para darle la coherencia propia de sus anteriores obras. Como una Burn After Reading, se han despreocupado de la historia principal, que aún tras su visionado uno se pregunta cuál es. Se le atiza al comunismo y capitalismo, pero no sabemos por qué , también a las religiones, pero tampoco sabemos por qué. Muchas preguntas, apenas respuestas y la sensación de un batiburrillo de historias, situaciones y personajes que no encajan de ninguna forma, un pastiche que se enquista a poco que esperes un chuletón bien asado. Eso sí, la realización es estupenda pese a recrearse de más.

Pero la verdad es que uno no puede evitar la cara de póker tras terminar la proyección. Fácilmente sea una de sus peores películas y aun así aprueba, algo que no todos pueden decir. Pero desde luego, no va a cambiar la historia del cine, por mucho que se esfuerce en volver a contarla.

Te gustará: Si buscas una diversión rápida y eficaz que deje de lado lo más importante en una película: su objetivo.
No te gustará: Si piensas que los Coen tocaron techo en los 90.
Nota: 6/10

Liliom O?sve?nyLiliom Ösvény – Bence Fliegauf – Hungría (Fórum)

Poca broma con el cine húngaro, que últimamente llevan una racha la mar de interesante y esta cinta lo confirma de nuevo, parcialmente. Y es que la primera jornada de la Berlinale ha tenido títulos malos y títulos a medio camino, pero probablemente de los cinco que he podido visionar este sea el más valioso hasta el momento. Esta cinta representa toda la esencia de Fórum, una formalidad tan exquisita como extravagante, un tema abstracto y lleno de potencial y una forma de contarlo no acorde para todos los paladares. Porque no fueron pocos los que abandonaron la sala a mitad de la proyección de esta historia de fantasmas del pasado que vuelven para devorarte en forma de una metafábula sobre la infancia tan traumática, que parece transmutar en forma de espiral hacia el presente para absorber incluso lo más puro que existe: la inocencia de un niño.

Bence Fliegauf construye una protagonista tan apática como antipática, una mujer opaca que se regodea en el cinismo existencialista con tal de no afrontar su terrible pasado familiar. Una mujer que busca a través de las pantallas, los vídeos y los recuerdos cambiantes el único salvavidas de esperanza, su única forma de comunicación en un mundo que ella no comprende. La película cuenta esto con una formalidad que a veces recuerda al mejor Malick, pero que llena la pantalla de imágenes extremadamente largas, que no ayudan al ya de por sí pausado tempo que es su principal clavo en el ataúd de aspectos negativos. Pese a que tan solo dura 90 minutos, da la impresión que con veinte menos estaríamos ante una película con mayúsculas, pero la sensación de reiteración acaba por apartarla de la gloria.

Te gustará: Si valoras el cine experimental y espiritual y no tienes miedo a lo desconocido.
No te gustará: Si el ritmo es tan lento que prefieres irte a tomar un batido de cebolla.
Nota: 6/10

la tempestadTempestad – Tatiana Huezo – México (Forum)

Si la húngara pecaba de tener poco que contar y estirarlo hasta el extremo, la mexicana directamente se pierde en un relato que no parece importarle a nadie. Ya estamos hartos de estos horizontes cansinos, estas historias de desigualdad, de David contra Goliat, del cártel y los corridos a todo trapo. Este capítulo de callejeros en Guanajuato pasado de duración no hace más que invitar al espectador a una bonita siesta mientras una narradora con un tono maldito nos cuenta cómo las pasó putas en la cárcel. Esto, como es un producto audiovisual, -porque de película bien poco- viene acompañado de una serie de imágenes de presunta profundidad metafórica que solo debe ver la buena de Tatiana Huezo, porque a los demás nos invita a replantearnos dónde están los límites en los que a la realización amateur se refiere. No puede ser que este audiolibro de enésimos malos relatos se cuele en un festival.

Te gustará: Si te gustan las historias de minorías desfavorecidas. Vamos, si eres alemán.
No te gustará: Si con estas pelis te llevas oliendo la tostada desde la “nueva ola” de cine latinoamericano.
Nota: 6/10

HeeHee – Kaori Momoi – Japón (Forum)

La que parecía que podía dar la sorpresa al final se desinfló como la llama que sirve de estandarte a su historia. Hee nos narra la historia (o su no historia) de una perturbada prostituta japonesa que vive en Estados Unidos. La película se pasa gran parte de su duración encerrada en una consulta donde el psiquiatra de la prostituta intentará ayudarla, amén de decorar su “oficina” (se han visto almacenes de Mercadona más ordenados) con unos cactus. Lo mejor de la cinta es sin duda su duración, tan solo 72 minutos, aunque ojo que se hacen largos. Hee es típica película calientapollas, que parece, va sembrando durante su inicio para en el tercer acto recoger esas avellanas que tanto te apetecen, pero no, resulta que al final se autodestruye a sí misma, con un final que apunta a la gran Persona de Bergman pero acaba en el peor juego de dualidad que se recuerda. Más que olvidable.

Te gustará: Se intenta jugar a los espejos, algo es algo.
No te gustará: Se queda a medio camino en todo y se autodestruye.
Nota: 3/10

Ja?, Olga Hepnarova?Já, Olga Hepnarová – Tomas Weinreb & Petr Kazda – Republica Checa, Polonia y Eslovaquia (Panorama)

Película de apertura en Panorama y última del día. Mucha expectación porque se estrenaba en 4 pases simultáneos, algo histórico en este festival. Y al final uno se queda con la sensación de ¿tanto para esto? La historia -basada en hechos reales- cuenta la historia de Olga Hepnarova, una supuesta víctima de bullying de los años 70. Supuesta porque su amargura crónica y cinismo propio de una soplapollas millenial no se explica en ningún momento. Vamos, que salvo en un inicio en el que realmente pasa algo “malo”, en ningún momento se nos trasmite la idea de que la chica sufra algún tipo de prejuicio a causa de la sociedad. Quizás el problema, como parece apuntar al final la cinta, radique en una incapacidad social de relacionarse con el resto y afrontar una vida que no le gusta. Y si analizamos por ese camino, el de la introspección más fanática que no busca la transversalidad sino el regocijo en la miseria, al final todo pasa por hacer de la venganza y el odio la única vía de dejar escapar los demonios internos.

Dicho esto, la película tiene sus cosas positivas. Su fría puesta en escena, su sobria fotografía en blanco y negro y sobre todo la magnética interpretación de su protagonista, Michalina Olszanska, cuya interpretación horas después aún sigue en mi cabeza y es de largo, lo mejor que hemos visto en este primer día del festival. Pero también está lo malo, y de nuevo, es su pesado ritmo e inconexión entre escenas, muchas veces se nos presentan acciones que no aportan absolutamente nada, es más, confunden a un espectador que muchas veces no sabe quién es quién ni qué relación tiene con la protagonista. De nuevo, y en este primer día ha quedado patente, hay un afán terrible por el minimalismo de Haneke, pero solo el austriaco saber ejecutarlo a la perfección con unos tempos en su punto justo. Aunque apunten el nombre de estos dos directores en la agenda, porque en un futuro pueden dar que hablar.

Te gustará: Se aleja del biopic clásico. Es frío, sobrio, contenido y contundente.
No te gustará: A veces peca de una lentitud que acaba por espantar más que enamorar.
Nota: 6/10

banner WIR