banner WIR

Berlinale 2016. Día 5. Muerte en el agua, fantasía en la adolescencia

Por David Sánchez 1

cross current 2

Ya hemos pasado la primera mitad del festival y podemos afirmar, sin miedo, que esta quinta jornada ha sido la más provechosa hasta el momento del certamen germano. La Bosnia Death in Sarajevo se pone como una de las primeras opciones a premio, la china Crosscurrent divide y nos deja enamorados de aburrimiento. Beyond 17 nos enseña que hasta un viejo puede hablar de la juventud, Fantastic es de lo más especial del festival y Greta Gerwig sigue siendo Greta Gerwig en Maggie’s Plan. Tan solo quedan 4 días y salvo sorpresa de Vintenberg o Díaz, esto huele a oso italiano.

Mort à SarajevoMort a Sarajevo – Danis Tanovic – Bosnia y Herzegovina (Competición)

Tanovic no defrauda. Mort a Sarajevo es el testamento Bosnio sobre Europa, probablemente la organización militar más triste de la historia. Con motivo del 100 aniversario de la muerte del Archiduque Francisco Fernando A.K.A Franz Ferdinand (“Take me out”) se realiza en el hotel Europa de Bosnia una convención para conmemorar el evento que hace 100 años rompió Europa. Con este simple dispositivo le sobra a Tanovic para radiografiar moralmente y por un sistema de capas, lo podrido del viejo continente. La soberanía de los grandes estados que se despreocupan del resto representados por un político francés más preocupado de su discurso maquillando hechos que de contar la realidad histórica. La ineficacia del cuerpo de policía allí donde esté. El control que aún ejercen las mafias en varios territorios eslavos, o periodistas sin escrúpulos que venderían a su madre por una noticia morbosa. Pero ante todo, el corazón de la película es el conflicto Bosnio – Serbio, que se remonta a años antes del atentado pero que a día de hoy sigue creando bandos políticos y sociales. Y ahí Tanovic, pensando siempre en el espectador, nos deleita con un par de clases de historia para los que no estén tan al día en el conflicto eslavo, para que una vez establecido el contexto, el espectador pueda situarse en el conflicto dialéctico posterior entre una presentadora bosnia y un serbio defensor del atentado. Mientras esto ocurre, vemos como la explotación laboral del hotel Europa obliga a sus trabajadores a entrar en huelga. Estos hechos aparentemente inconexos encontrarán un vínculo llegando al final de la cinta, donde parece, la historia volverá a repetirse una vez más.

Tanovic retrata a una sociedad – la eslava – condenada a luchar entre sí durante siglos. Nadie ayuda a nadie, por muy puros que los sentimientos de fraternidad parezcan. Y aunque sobre el papel todo luzca de maravilla, a la hora de la verdad uno echa en falta un puntito extra. El tempo va creciendo para terminar en una presunta catarsis pero se queda a medio camino. La solución de Tanovic es eficaz pero no brillante, y eso le resta puntos y le impide auparse como mi máxima favorita en la competición hasta el momento. Aún con todo, está en mi quiniela apuntada. La excelente realización (como poco cae mejor dirección), su sentido del humor y su ADN crítico son prueba de que esto, sí es cine.

Te gustará: Si valoras el cine crítico y social. Como una Underground de Kusturica pero en otro plano narrativo.
No te gustará: Si te parece que mucho lerele y poco larala.
Nota: 7/10

Maggie’s PlanMaggie’s Plan – Rebecca Miller – USA (Panorama)

Una treintañera cansada de no poder mantener una relación más de 6 meses y en búsqueda de satisfacer su necesidad biológica de ser madre, decide probar por la fecundación in vitro con el esperma de un tío al que apenas conoce, pero del que dice, quiere tener sus genes. Por supuesto esta tipa vive en Nueva York, el culmen de lo guay y claro, por supuesto conoce a un tío del que se enamora, un escritor (también muy guay) que está casado y complica la situación. Vamos, lo de siempre pero creyéndose que han inventado la mantequilla de cacahuete.

Un poco hasta las pelotas ya del enésimo papel clónico de Greta Gerwig y la enésima “joya” venida desde lo más profundo de Sundance. O sea, que cada año salen como setas películas en las que trabajan las mismas personas, un reducido número de colegas que a modo de secta se autoproclaman defensores del cine independiente. Y por supuesto, estas películas tienen una serie de dogmas que Maggie’s Plan sigue a rajatabla. ¿Un drama ligero con toques de comedia? Check. ¿Una temática presuntamente profunda barra existencialista sobre una generación de 30 y pico que no sabe qué hacer con su vida? Check. ¿Forma naive y buenrollista? Check. Y por supuesto, Greta Gerwig, el double check de manual.

Rápidamente uno tiene la sensación de deja vu de algo no muy bueno, con una asquerosa y desesperante pretensión de ser chic y cool and something more a toda costa. Y claro, si este planteamiento va envuelto en una falsa, pastelosa e inconcebible pangea de sentimentalismo, al final uno acaba por decir se acabó. De aquí ya no paso.

Te gustará: Si te va ese nuevo rollo de comedias románticas naive.
No te gustará: Si todo te parece forzado y artificial.
Nota: 3/10

Chang Jiang TuChang Jiang Tu (Crosscurrent) – Yang Chao – China (Competición)

Analizar esta va a ser jodido. Jodido porque probablemente sea la cinta que más ha terminado por todo lo alto en toda la Berlinale. Porque su última media hora es fascinante y poderosa. Pero ay amigos, en la primera hora y media docenas de periodistas abandonaron la sala en masa, y no es para menos.

Una historia aséptica y compleja con un ritmo que no ayudaba a aligerar la enorme carga alegórica que pretendía. Y es que Crosscurrent es terriblemente ambiciosa… y aburrida. Nos narra la historia de Gao Chun, un joven capitán, que tras la muerte de su padre, es el responsable de liberar el alma del mismo. Pero a su vez, busca al amor de su vida, tarea que se torna en imposible cuando todas las mujeres que conoce son la misma persona. Y hasta aquí puedo leer sin pasarme de la sinopsis, pero una cosa es cierta, y es que la cinta tiene un magnetismo especial. Es verdad que es lenta como una mala puta, y que las dosis de narcolepsia que puede producir son de all star, pero si superas esto y consigues entrar, al final todo fluye. A ratos recuerda a un joven Apitchapong Weerasethakul y a otros a Jia Zangkhe, pero por desgracia, en el camino recuerda demasiado a esas obras soporíferas de competicion que pululan en todo festival. Y claro, esta historia de fantasmas y ritos, de mostrar al mundo – por enésima vez – el avance de China en el ultimo siglo y de poesía a veces lirica y otras fílmica, no acaba por lucir como debe. Sobre el papel todo parece perfecto, pero en la pantalla el engranaje de Yang nunca acaba de cuajar. En la primera mitad se apuesta por una sobriedad y puesta en escena helada, mientras que al final se permite ciertas licencias poéticas que mejoran exponencialmente el contenido de la cinta, pero rompen completamente el tono construido durante los primeros 90 minutos.

El resultado final es una pena, porque la realización y el talento están a la altura del concepto, pero desarrollo, centrado exclusivamente en la solemnidad acaba por estropear el resultado global. Aún con todo, firme candidata a premio.

Te gustará: Si valoras su poesía y momentos mágicos
No te gustará: Es muy pesada. No para todo el mundo. Para casi nadie de hecho.
Nota: ¿/10

FantasticFantastic – Offer Egozy – USA (Fórum)

Iba a ir a 24 Wocken, pero las malas críticas unidas a la pereza extrema del viaje de metro hacia el Zoo Palast me hicieron recular y quedarme en la maravillosa sala x6 del Cinemax, where the amazing happens. Y es que la tantas veces citada sección Fórum tiene absolutos despropósitos pero de vez en cuando atina. Con esta Fantastic lo han hecho y de lleno. Porque una cosa es segura, y es que esta cinta, rodada en 35mm –ese formato que varios jóvenes puristas reivindican de nuevo – tiene un atractivo visual y narrativo inmediato. Y uno no sabe muy bien dónde se ha metido, qué coño le están contando, ni por qué la estructura narrativa sigue un esquema de pistas que parecen, realmente le importan bien poco al autor.

Esta cinta va de romper esquemas dentro del propio cine, de jugar con el género del thriller y derrumbar cualquier concepción preestablecida. Fantastic recuerda muchísimo a un Lynch sin dinero, a un cigoto de Mulholland Drive pero bañado por las DV de Inland Empire. Offer no se limita a fusilar a Lynch, le intenta dar una nueva dimensión, completarlo con relativo acierto. Y digo relativo porque en algún punto uno pierde el interés, y cuando lo recuperas ya andas tan perdido que es difícil recoger el hilo narrativo que te ha dejado. Pero es un intento formalmente estimulante y narrativamente diferente y como tal hay que valorarlo. En muchos aspectos es valiente, con buen gusto y reivindicadora. Pero también errática y terriblemente imperfecta, aspectos que no van a negarse, pero que no empaña una de esas películas por las que yo vengo a un festival como este.

Te gustará: Si te gusta el cine de Lynch.
No te gustará: Si prefieres opciones más conservadoras.
Nota: 5/10

Quand_on_a_17_ansQuand on a 17 ans – André Techiné – Francia (Competición)

Y cerramos el día con lo nuevo de Techine, Quand on a 17 ans. La historia nos habla de Thomas, un chico adaptado y solitario y de Damien, un chico aparentemente normal pero que todos sabemos que esconde algo. En realidad ambos esconden algo.

La historia comienza en un punto en el que algo ha pasado entre estos dos personajes. Se insultan, se pegan y se lanzan pullas, pero siempre están pendientes el uno del otro. Nos vamos oliendo la tostada de que aquí va a haber mazapán del bueno, pero Techine no convierte esto en un retrato victimista o de los problemas sociales de ser gay. Ahonda el tema desde la inseguridad del sexo en la adolescencia, da igual que inclinaciones tengas ni si te bañas desnudo a bajo cero.

Dividendo la película en 3 semestres, vemos el clásico esquema narrativo de introducción nudo y desenlace que la cinta sigue a rajatabla, pero escapando en lo formal de cualquier concepción clásica. Al mas puro estilo Dardenne, Techine rara vez deja la cámara en el trípode y se permite alguna que otra virguería visual, aunque sin pasarse. El gran punto positivo de la cinta es el equilibrio, la comedia tiene su factor importante y nunca está de más (a parte de funcionar estupendamente gracias a la siempre divertida Sandrine Kiberlain. Pero y esto es lo más importante, el drama nunca cae en (valga la redundancia) dramatismos de más. A diferencia que en L’ Avenir de Hansen Love, Techine nos desnuda a unos personajes para que el camino con ellos sea mínimamente interesante. ¿Lo malo? Que no va más allá. Lo peor de la cinta es su falta de ambición. Lo que cuenta lo hace bien, pero nada más. A veces se pierde en historia que pasan por ahí sin más, y uno se pregunta si quiere decirnos algo más o es simple relleno. Y tras meditarlo seriamente, me inclino más por lo segundo.

Por lo tanto, Quand on a 17 ans es una cinta entretenida, agradable y naturalista. Pero dudamos que opte a algún premio importante en una competición donde se premia, generalmente, el compromiso moral y político con el espectador.

Te gustará: Si valoras las historias íntimas bien contadas.
No te gustará: Si buscas algo más transversal.
Nota: 6/10

banner WIR