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Berlinale 2016. Dia 9. El infame dragón iraní y la narcolépsica menopáusica polaca

Por David Sánchez 0

A Dragon Arrives film

Se acabó. Una de las ediciones más flojas que se le recuerdan a la Berlinale pone punto y final en su jornada número 9 con dos cintas bastante olvidables en la competición. El sábado 20, es decir, esta tarde, se conocerá el palmarés oficial y cerraremos el festival con unas conclusiones finales y top de las películas visionadas. La gran apuesta personal al oso sigue siendo Fuocoammare , aunque ojo con Lav Diaz. Veremos lo que pasa mañana, pero la duda general es la tónica aquí en la sala de prensa. Nadie se atreve a pronosticar nada.

United States of LoveUnited States of Love – Tomasz Wasilewski – Polonia y Suecia (Competición)

Película a medio gas. Nueve de la mañana del noveno día y ya no estamos para hostias. Queremos carnaza. Y eso debía pensar Wasilewski porque en esta historia de cuatro mujeres polacas todas enseñan mercancía. Si la extraña falta de carne en la competición era preocupante, aquí te enseña de todo tipo: flácida, arrugada y tersa. Pero no caigamos en el burdo juego del erotismo, porque ni es el tema ni lo hay. La sexualidad narrada a través de United States of Love es un juego peligroso de depresión, autoestima bajo mínimos y fantasías imposibles. Una atmósfera turbia y gris con obsesión por el detalle, por el llanto y por los momentos más oscuros de la mujer. Una puesta en escena sobria, elegante, inteligente y contenida, que envuelve parcialmente una historia reiterativa, vacía y sin objetivos propios. Su meta es mostrar el lado que los hombres no ven, el del sufrimiento de mujeres que odian su cuerpo, odian su rutina, su sexualidad. United States of Love lleva al extremo la máxima de que queremos lo que no tenemos, pero no consigue en ningún momento ofrecer nada nuevo. El espectador siempre va dos pasos por delante de la historia y consigue anticipar los movimientos de Wasilewski sin demasiados problemas. Llega un momento en el que la notable dirección (el enésimo intento de Hanekismo, que está bien, sale medio bien) no soporta el lastre de la historia y esto acaba por hundirla en una cinta que se queda en la nada. Y ya van unas cuantas así en la competición.

Te gustará: Historia femenina intimista. Manuela Carmena.
No te gustará: Si te aburren los problemas de las mujeres. Aznar.
Nota: 4/10

A Dragon Arrives!A Dragon Arrives! – Mani Haghighi – Irán (Competición)

Ya está bien. Una de las peores ediciones de la Berlinale tenía que cerrar por todo lo alto con la peor película de la competición. Y no ha defraudado. A Dragon Arrives! es la bochornosa nueva película de Mani Haghighi, ese tío que se cree que puede leer el futuro en los granos de café en plan spot de Saimaza, pero en realidad lo único que te dan son ganas de escupirle en la cara por hacerte perder el tiempo y parte del juicio.

La película comienza con una historia que podría recordar a algún género perdido por oriente conocido como cine negro. Vamos, ellos intentan jugar a ser Scorsese, pero les sale un Garci. No empieza muy bien el asunto, pero ojo que viene giro. A los 15 minutos resulta que nos meten una especie de making off de la película contándonos que es una recreación de una historia real que le ocurrió al técnico de sonido de las películas del abuelo del director. Lo escribo sin comas para que os quedéis sin aire leyendo y veáis lo rebuscado del asunto. Pero bueno, a ver dónde nos llevan, piensa el espectador iluso, pero el camino ya estaba trazado. La recreación intenta meterse en terrenos espirituales y el resultado es lamentable. O sea, es que ni Iker Jiménez le dedicaría un programa a esto. Una historia de un comando tope chungo que divaga por el desierto, se monta jaranas que ni Die Antwoord, y encuentra bebés y camellos (animales, aunque quien lo diría) que les van marcando el destino. Y todo comienza a volverse más raro. No sé cómo, pero en algún momento se forma un Mash-up Bollywood – Poltergeist que es de lo más barroco que he visto en tiempo. Esto te deja tocado y con secuelas de por vida, pero volvemos a la parte documental, que aparte de ser contraproducente para la historia (más que nada porque intentan dar veracidad a algo que no se tiene en pie) es casi lo más interesante de toda la película, imaginaros el percal que se cocía por el desierto. Y solo hemos hablado de la historia, pero es que la realización es para dar de comer aparte al perro y tirar la llave. Qué cosa más molesta. Esa es la palabra.

Pocas veces una película ha levantado tal cantidad de violencia hacia todo. La mala hostia era latente y el desconcierto de los asistentes, palpable. Y es que la flojísima competición de este año tenía que acabar con la peor película de todo el festival, incluyendo hasta las secciones de cortos y las visitas al baño. No sabemos muy bien si la organización quiere reírse de nosotros con las películas de clausura (recordemos el año pasado la también infame Chasuke’s Journey) o por qué programa siempre todos los ladrillos en la sesión maldita (15:30h) pero esto es para replantearse muy seriamente volver a Berlín.

Te gustará: No.
No te gustará: Sí.
Nota: 1/10

El abrazo de la serpienteEl abrazo de la serpiente – Ciro Guerra – Colombia, Argentina y Venezuela (Proyección especial)

Tiene pelotas que de las cerca de 40 películas vistas a largo de estos nueve días la mejor haya sido la última. Y tiene aún más pelotas que esa película sea de 2015. Los solapes de Cannes y la pereza de San Sebastián me impidieron sentarme delante de la nueva obra de Ciro Guerra, y a la tercera ya no se me iba a escapar. Ante una majestuosa sala IMAX y como broche de la irregular Berlinale, me aguardaba un viaje por el Amazonas de los que se quedan clavados por mucho tiempo. Ayer mismo asistíamos a la mastodóntica nueva película de Lav Diaz y sus 8 horas de innecesarias reiteraciones. Lo que hace Ciro en estas dos horas no solo podría extenderse a 8, 20 y 48 horas, sino que es una muestra de maestría narrativa, de belleza plástica y de control del tempo apabullante, de la que solo los grandes gurús del arte pueden hacer gala. La historia de hombre blanco vs indígena, de creencias vs ciencia, de naturaleza vs civilización quedan retratadas en esta maravillosa El abrazo de la serpiente. Toda la vida debatiéndose entre lo racional y lo emocional perdiendo por el camino información y recuerdos que ya no vuelven. La raíces de cada pueblo lloran ante las masacres que las eliminan de la historia, rabian ante generaciones que parecen relegarlas y despreciarlas en función de la moda latente, y finalmente, aceptan que están condenadas a perecer. Ciro habla de tantas cosas en esta película y con tanta sencillez que apenas te vas dando cuenta. Peldaño a peldaño, simulando el aprendizaje de un niño, introduce un nuevo elemento en el cuidadísimo guion para hacer un sesudo estudio del conflicto colombiano – indígena y extrapolarlo a la universalidad más absoluta. Tanto es así, que Guerra apunta directamente a las estrellas, a los tiempos perdidos antes de que el mundo fuera mundo, a la vida de los sueños por encima de la “realidad”. Consigue retratar moralmente una dualidad perfecta, una balanza donde cada bando está en equilibrio perfecto, en concordancia con el cosmos y la naturaleza. La película carece de trucos o tretas emocionales, no se regodea en la violencia ni la criminaliza, simplemente la expone como contexto histórico, como bandera de alerta y recuerdo. Y no lo hace porque va más allá, porque su meta es existencialista, e incluso naturalista. No alecciona, enseña. Nos da a elegir que camino elegir y todo esto, mientras nos sumerge en un viaje de dos horas que parecen dos minutos, dos años y dos vidas. De nosotros depende abrazar a la serpiente. Maravillosa.

Te gustará: Si siempre has pensado que hay algo más. Llámalo Dios, llámalo energía.
No te gustará: Si ves Telecinco.
Nota: 9/10

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