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Crónica Sansan Festival 2016 – Parte 2: sábado y domingo

Por Lola López 0

Ya te contamos cómo fueron los dos primeros días del Sansan Festival, pero tras las noches de Izal y Fangoria, aún quedaban otros dos días de música en Gandía. Aquí está cómo fueron el tercer y cuarto día de Sansan.

DÍA 3: SÁBADO 26

Comienza la jornada con Mucho, a una hora intempestiva que no acompaña para nada al estilo del grupo. Pese a ello, empiezan con un público más que escaso pero van atrayendo gente y se entregan al máximo en su directo pese al sol que nos fulmina. Cuentan con un nuevo guitarrista, Emilio Saiz que desde el primer momento parece el tercer hermano de los Greenwood de Radiohead, y nos deja a todos boquiabiertos con su dominio de la guitarra. Ahora sí, tiene lugar la fusión perfecta entre el sonido más guitarrero de los comienzos de Mucho, y los sintetizadores que caracterizan su último disco. Dan un concierto impecable, y el público que se ha acercado a verlos sale más que satisfecho con su pop cósmico de letras afiladas.

Mucho / Sansan Festival / Lola López

A continuación, los encargados de seguir calentando la tercera jornada del festival son Polock, quienes consiguen hacer que los sanseritos que se han acercado a verles se meneen con sus temas bailables al estilo de Phoenix y The 1975. Sin embargo, una vez más, el sonido pone trabas a los grupos en este festival, y es que la mala calidad del sonido enturbia sus animadas melodías.

Llega el solape de la tarde: Full toman el escenario principal del Sansan, mientras que The Purple Elephants comienza su concierto en el escenario cubierto. Full ofrecen un directo en su línea, fiel a su esencia. En el setlist predominaron las canciones de Tercera Guerra Mundial, su nuevo disco, estrenado hacer apenas un par de semanas, pero el público coreaba sin dudar sus temas más clásicos como Quiénes somos realmente, y el grupo consigue animar al público con una actuación correcta. Por su parte, The Purple Elephants sufren los estragos del sonido del festival, y es que si ya es dudosa la calidad de este en los escenarios principales, mejor no describir cómo era en un escenario improvisado en una discoteca. Aun así, los murcianos tratan de defender sus canciones, llenas de distorsión, guitarras y letras que tratan de evocar páramos desiertos y escenas áridas ante un público escaso y no muy en sintonía con la banda.

Full / Sansan Festival / Lola López

Tras la actuación de Zahara, que hace las delicias de los más fans, llega el turno de otros murcianos, y Second se suben al escenario principal. Con sus temas, ya más que conocidos por todo festivalero que se precie (aunque sea sin querer), consiguen juntar una cantidad de público envidiable. Instrumentalmente suenan potentes, consiguen un sonido sólido que hace saltar a todo el recinto, y todos los asistentes coreamos los estribillos de temas tan icónicos como Rincón exquisito o Rodamos, pero también de los temas de su último disco, y es que si algo tienen las canciones de Second es que son fácilmente coreables y pegadizas. Sin embargo, esa magia se rompe cuando paras un momento a analizar las letras de las canciones, llenas de rimas sencillas, versos inconexos e imágenes que se quedan vacías. Sin duda, Second consigue hacernos mover el cuerpo y gritar ‘oh ooohhh’ en los estribillos, pero en cuanto a transmitir se refiere, es otra historia. Destacable, por cierto, la no esperada colaboración con Full.

Misma situación se da con Dorian, siguiente grupo del día. Consiguen uno de los mayores públicos del festival. Aciertan al presentar un formato más festivalero, sin la sección de cuerda que les acompaña en algunas ocasiones, de modo de sus temas suenan más enérgicos dentro de su línea, y aunque no quiera, acabo coreando ‘a cualquier otra parte’ con mis compañeros, dado que las canciones de Dorian te las sabes aunque no quieras, aunque sea sólo de coincidir con ellos en festivales diversos.

Supersubmarina / Sansan Festival / Lola López

Llega el turno de los cabezas de cartel del día, uno de los grupos más esperados y queridos: Supersubmarina. A lo largo de la tarde se podía ver a Chino merodeando por el festival, viendo a los otros grupos que tocaban el sábado, y sobre el escenario no defraudan. Hacen un setlist perfectamente adaptado al festival, tocando en buena parte temas de su primer disco, Electroviral, y del EP Realimentación, muchas de ellas unidas con otras y sin descanso entre ellas, aportando mucho más dinamismo a su directo y haciendo que no podamos parar de saltar. El público recibe las canciones más esperadas con ovaciones y saltos, pero no faltan mecheros (y flashes de móvil) en las canciones más calmadas. Momento de tensión cuando Chino decide decir unas palabras favorables al festival y pide paciencia con la organización, y los pitidos del público no se hacen esperar: el cantante ha tocado un tema delicado, ya que el Sansan está recibiendo duras críticas acerca de la lógica y la comunicación de la organización del festival. Sin embargo, consiguen relajar el ambiente y volver al buen rollo y la energía que caracterizan sus temas y ofrecen uno de los mejores directos de la jornada y el mejor cierre posible para el tercer día del festival.

DÍA 4: DOMINGO 27

La última jornada del festival apuntaba mucho más movida, más rockera y dura, y efectivamente así fue. Comienza la jornada con Sexy Zebras y casi una hora de retraso (que no vino tan mal dado el tráfico que había para llegar a Gandía: la operación retorno hacía de las suyas). El grupo madrileño marca su territorio sobre el escenario desde la primera canción. Son sólo tres (bajo, guitarra y batería), pero si se descuidan tirarían el escenario abajo. Con su estética característica, descamisada y gamberra, hacen temblar todo el recinto con sus baterías machaconas y las potentes líneas de bajo con un estilo que podríamos identificar como una mezcla entre Biffy Clyro, Royal Blood y Jack White, y que hace las delicias de los que más ganas tienen de moverse ya desde media tarde (sólo son las cinco de la tarde), y en la segunda mitad de su directo aparecen los pogos y todos gritamos y damos golpes de cabeza con temas como Salvajes o La máquina, haciéndonos saltar pese al cansancio acumulado tras tres días de festival.

Sexy Zebras / Sansan Festival / Lola López

Llega el turno de uno de los conciertos más esperados y con más expectativas, y es el de La M.O.D.A (es decir, La Maravillosa Orquesta del Alcohol). Los burgaleses ofrecen un concierto que sin duda marca a todos los sanseritos que acuden a verles al segundo escenario del festival. Queda patente que La M.O.D.A. trabaja sus directos a fondo, y es que se aprecian cambios significativos en las canciones de la banda, tanto en comparación con los discos como en comparación con otros conciertos suyos: cambios como modificar el compás de las canciones dan a estas una nueva perspectiva, cambiando nuestro modo de comprender sus canciones y dando un nuevo sabor a su directo. Sin duda, este grupo es la definición de complicidad y compenetración sobre el escenario: las melodías de cada instrumento encajan a la perfección, cada uno sabe qué hacer, dónde y cómo para que en conjunto todo esté equilibrado (lo cual me parece una proeza siendo tantos y con tanta diversidad de instrumentos) y haya dinamismo. Sus canciones son himnos para todos aquellos que acuden a su concierto, pero el clímax llega sin duda con Hay un Fuego. La intensidad y la fuerza que imprimen a esa canción supera todas nuestras expectativas, y el público se vuelve una sola voz durante el tiempo que dura este tema.

La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A.) / Sansan Festival / Lola López

Y llega el turno del último cabeza de cartel del festival: Loquillo. El rock inunda el Sansan Festival cuando Loquillo y su banda suben al escenario principal. La presencia de Loquillo sobre el escenario impresiona e impone: se nota la experiencia, los años dedicados a esto. Sus músicos (impecables, por cierto) y él se mueven por el escenario como si lo conocieran como las palmas de sus manos, demostrando una complicidad absoluta entre todos los músicos. La presencia de Loquillo y su control del directo quedan más que comprobados cuando él mismo detiene el concierto para llamar la atención a casusa de una riña en las primeras filas. Tras esto, el concierto trascurre sin más incidentes (y es que si Loquillo te dice que te estés quieto o él mismo te saca del recinto, tú no mueves ni un pelo) y haciendo las delicias de todos los asistentes. En su setlist encontramos canciones alejadas de sus clásicos (lo cual se agradece pese a que el público espera ansioso a que llegue el turno de sus temas más conocidos), mezcladas con sus grandes éxitos, y el público se revoluciona con temas como El Ritmo del Garage, Quiero un Camión, Carne para Linda o La Mataré. La media de edad ha subido en el concierto de Loquillo, pero todos vivimos igual el apoteósico final con Cadillac Solitario, con la piel de gallina y gritando con la banda el ‘y no estás tú’ para cerrar estos 4 días de música, sol y ambiente playero, dando por inaugurada la temporada festivalera.

Foto de portada: La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A.)

Redacción y fotografías: Lola López

Más fotografías del festival aquí.

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