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Mi Capitán: rock de carretera y guitarras afiladas – Crónica concierto

Por Lola López 0

Las salas de conciertos y bares con escenarios de Murcia, sin duda, se están poniendo las pilas. Prueba irrefutable de ello fue que el pasado 26 de febrero se juntaron en Murcia más conciertos y espectáculos para esa misma noche de los que son humanamente abarcables. Servidora escogió aparcar frente a la sala Garaje Beat Club y apostar por el directo de los barceloneses Mi Capitán.

Y, sin duda, acerté. La banda liderada por Gonçal Planas se defendió con uñas y dientes en el escenario ante una audiencia no muy numerosa (me reitero en lo dicho: la amplia variedad de grupos suculentos para esa noche en la capital murciana hizo al público repartirse) y a la que le costó dejarse llevar por el rock de carretera, sucio y guitarrero de Mi Capitán. Explican además que este concierto será para ellos como quitarse una espina que tenían clavada, ya que por problemas en la salida de su álbum, Drenad el Sena, no pudieron presentarlo en Murcia, de modo que con este concierto intentarán compensarnos.

Mi Capitán / Garaje Beat Club / Lola López
Mi Capitán / Garaje Beat Club / Lola López

Bajo la premisa de practicar el noble arte del rock, comienzan fuerte, sin anestesia, con Algo inesperado, cuyo riff de guitarra ya empieza a hacernos menear la cabeza, pero extendemos el bailoteo al resto del cuerpo gracias a la percusión de Ricky Lavado, imagen del buenrrollismo y de lo que es disfrutar sobre el escenario.

Mi Capitán demuestran ser un grupo de fieras sobre el escenario, transformándose en rockeros de manual, de los de botas afiladas, pantalones más ajustados de la cuenta y camisas abrochadas estratégicamente para mostrar pelo en pecho. La figura destacada es la de Gonçal, y es que el cantante es todo un showman en cuanto se cuelga la guitarra. Conforme avanzan imparables en el setlist, sus pasos de baile se hacen más pegadizos a un ritmo directamente proporcional al que se acaban desabrochando los botones de su camisa.

Pero entre guitarras afiladas (y afinadas por los pelos, o si no que se lo digan a Julián Saldarriaga) también hay espacio para matices diferentes. Dan cabida al estilo más electrónico con las bases machaconas de Sin mirar atrás (Puerto Banús para los amigos), al igual que queda sitio para los momentos de pasarle el brazo por encima al que tengas al lado y corear a gritos el estribillo de El ciego.

Mi Capitán / Garaje Beat Club / Lola López
Mi Capitán / Garaje Beat Club / Lola López

Pero la fiesta rockera de Mi Capitán no decae, y vuelven los bailoteos con Yo, Bitch (cuyo nombre, confiesa Gonçal, es un homenaje al personaje de Jesse Pinkman de Breaking Bad) y con Es suave la voz, sin duda el tema que el grueso de la sala estaba esperando. Con Millones de Palabras llega el descanso (no se andan con rodeos: “ahora venimos, nos echamos un piti y volvemos, de verdad, no os vayáis”), pero antes nos piden que echemos cuentas, y es que si solo tienen un disco de 13 canciones y avisan de que lo van a tocar entero, para el bis, inevitablemente, quedan dos… Y vaya dos, y es que tras Alta Suciedad (versión del argentino Calamaro, quien para ellos es el mejor del rock en español), acaban con, valga la redundancia, Acaba con él.

Mi Capitán / Garaje Beat Club / Lola López
Mi Capitán / Garaje Beat Club / Lola López

Pero aún quedamos un puñado de valientes que queremos más, que no queremos que esto acabe y Mi Capitán se baje del escenario, así que nos quedamos a eso que la gente tiende a llamar “DJ Set” sin saber muy bien a qué se refiere, y que resultan ser los propios Mi Capitán, en especial Gonçal Planas y Julián Saldarriaga, pinchando una selección musical más que acertada y variada, y viniendo a hablar con el público entre canción y canción. Sin duda, un grupo al que merece la pena ver y seguir de cerca.

Redacción y fotografías: Lola López

Más fotos del concierto aquí.

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