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“Pequeño Circo” de Nando Cruz. Historia oral del indie en España

Por Diego José Fabián 0

Cuando tienes poca cultura tiendes a exagerar de manera delirante la importancia de tus consumos culturales, sean de cine, de cómics o, en mi caso, de música. Visto con perspectiva, lo más triste del indie fue que nos pasábamos el 90% del tiempo hablando de gustos estéticos, como señoras burguesas hablando de cortinas y manteles.

Víctor Lenore.

El indie; qué etiqueta más manida, trillada y vilipendiada en los últimos lustros. El caso es que Nando Cruz se ha encargado, muy acertadamente, de documentar el origen y desarrollo de todo este tinglado (o circo, mejor dicho) mediante esta extensa historia oral de 942 páginas dividida en 3 partes. Alguien tenía que hacer el trabajo sucio.

En la primera se centra en los grupos y figuras más significativas que dieron origen en España a la etiqueta indie. Aparte de todos esos fanzines que murieron con Internet, a estas alturas del partido (y tengan en cuenta que el indie ya ha jugado la prórroga y la ha perdido en la tanda de penaltis), todo el mundo debería saber que sin Luis Calvo (Elefant), nada habría sido lo mismo. Este hombre creyó ciegamente en músicas y formaciones que hasta ese momento (hablamos de muy finales de los 80 y principios de los 90) no tenían cabida en el panorama nacional. Editó, promocionó, tuvo su programa radiofónico, creó su propio sello discográfico… gran parte de lo que el indie necesitó para ser indie lo hizo él. Y por supuesto, en esta primera parte también se habla y mucho de aquellos puntos peninsulares (e insulares) que fueron parte del hervidero indie español: San Sebastián, Gijón, Granada, Zaragoza, Mallorca… pero a La Buena Vida, Penelope Trip, Nosoträsh, Lagartija Nick o El Niño Gusano supongo que ya los conocéis de sobra (porque ahora todo el mundo es indie… indie falso me refiero, pero esto ya lo explico luego). Lo que partió el bacalao con dos cojones fue la gira Noise Pop 92. Esta fue la primera gira de conciertos indies en España y de ella formaron parte, sí, Penelope Trip, pero también Usura, Bach is Dead y ese grupo que todos debisteis amar como a Los Planetas y no lo hicisteis: El Regalo de Silvia. Auténtico espíritu indie que en 2016 se mearía en la cara de indies actuales como Vetusta Morla. Y otra rareza que deberíais conocer: Iluminados, el grupo que las hermanas Espín formaron en la pequeña localidad de Bullas (Murcia) y en la que llegaron a crear hasta un festival que los que lo conocieron, cuentan maravillas de él.

En la segunda parte, Cruz continúa su revisión oral repasando con buen tino aquellas salas, festivales, medios y discográficas que fueron bandera del indie. Destacable es el episodio de Radio 3, donde descubrimos (al menos yo) que Julio Ruiz y Jesús Ordovás no eran amigos intimos que digamos. Divertidísimas las anécdotas de la tormenta del Festival de Benicàssim de 1997 pero no todo son risas; los relatos de la muerte de Pedro San Martín, de La Buena Vida, os pondrán los pelos de punta (sobre todo el de Nacho Vegas).

Y la tercera parte es una serie de reflexiones sobre el legado indie. Opiniones para todos los gustos hay, pero los que somos, por decirlo con una palabra… fundamentalistas del indie (y ahora explico lo que he dejado abierto más arriba) os pedimos a todos los indies falsos que habéis brotado en los últimos años, que habéis masificado los festivales, que pirateáis discos, que no habéis tocado un vinilo en vuestra vida, que no os sabéis la letra de ninguna canción, y tantas y tantas cosas más que os podría decir, que os dediquéis a coleccionar sellos y nos dejéis a los auténticos indies en el ajo para que podamos volver a sentirnos únicos y especiales otra vez. Será que algunos tenemos la autoestima baja…

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