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Descubriendo a Los de Marras

Por David Casas 1

Banda al completo, año 2016

No me gusta moverme de mi querida Valencia. Podemos tener cosas muy malas, pero musicalmente somos de las mejores ciudades. Hoy ni siquiera me muevo a otro pueblo, ni mucho menos uno cercano a Alicante. De hecho, esta vez podemos ir en metro. Hoy en El Enano, Descubriendo a… Los de Marras

Los de Marras ya llevan unos cuantos años en la carretera. Desde el 95, para ser exactos. Unas pocas canciones y a volar sobre los escenarios de Valencia junto a otros grupos. Mucha ilusión y pocos medios caracterizaban al grupo. Además, entre el 1995 y el 1999 el grupo cambió de miembros en repetidas ocasiones, hasta que se logró asentar en estos 4 miembros: Iñaki (guitarra) Fran (bajo) Agus (Voz, guitarra) y Pau (batería)

Y así llegó el primer disco. Precede salió a la calle en 2001. Como juego de palabras, con este CD Los de Marras intentaban señalar “la necesidad de establecer la preferencia en arreglar las cosas que van mal en nuestras calles, y no gastarse la pasta en estupideces que solo benefician a cuatro privilegiados”. El disco se vendía con sus letras cargadas de sinceridad a 3 euros. Musicalmente aún tenían mucho camino que recorrer. Ese guarrocanrol debía seguir creciendo y puliéndose, pero ya iba dejando su marca. Guitarras muy rápidas, rifts que acompañaban el papel de bajo y batería, y un Agus que comenzaba a descubrir toda la potencia de su voz.

En cuanto a las canciones de este disco, varias han logrado seguir viviendo a través de los directos. Sonando mucho mejor que en aquella grabación de 2001 -15 años dan para perfeccionar uno o varios temas-, tenemos, por ejemplo “Es delito”, bañada en la influencia del ska y otros grupos contemporáneos, que de manera irónica habla sobre la alienación en la juventud, y el deber de romper las cadenas. “Diosa de la Noche”, una canción con una estructura algo alterada -estribillo lento, estrofas muy rápidas- que trata sobre la prostitución de una madre para salir adelante con sus hijos, o “Sexo en la calle”, probablemente la más conocida de la banda, y cuya letra bastante explicita os dejo aquí, mantiene la construcción clásica de la banda. Un tema algo lento, donde la batería cobra mucha importancia, para cerrar con un estribillo a velocidades de infarto. En directo supone despertar a todo el público -experiencia propia, comprobada en repetidas ocasiones y lugares-

Con Gritos de Mimo la banda seguía al pie del cañón. No habían pasado ni 2 años, pero seguían dando guerra. Esta vez, el nivel de las letras había mejorado. Para bien, todo sea señalado. Los aspectos sociales ganaron mucho peso -y más que lo harían en un futuro- e incluso les dio tiempo a hacer una versión de una de las canciones más famosas de Ismael Serrano. Tras más de dos años juntos, ese guarrocanrol ya estaba casi pulido. La batería seguía siendo un atractivo de la banda, y las guitarras redujeron algo su agresividad y fuerza para dar paso a un sonido más equilibrado. No obstante, la esencia de Los De Marras seguía ahí.

Pasemos a lo mejor del disco. De nuevo, aunque hayan llovido 13 años, hay una canción que destaca sobre el resto. Esa es “Hierbagüena”, referente a lo poco peligroso que es su consumo, y lo que verdaderamente deberíamos tener como peligroso y dañino: los campos de golf y los privilegios de unos pocos. Hablando sobre ella en sí, destaca por ser rompedora respecto a todo lo presentado hasta ese momento. ¿Por qué? Los dos primeros minutos son muy similares a otras, ritmo animado e instrumentos al máximo. Sin embargo, los otros dos minutos que restan tienen una guitarra bajo ritmo ska, un bajo fundamental y una batería que arrastra al resto. “Papá Cuéntame Otra Vez” es el homenaje que mencionaba unas líneas más arriba a Ismael Serrano. Homenaje más que digno, de los mejores y más potentes. Por último, “Pisagua” que recuerda a los temas más actuales, uno de los más pulidos del disco.

En 2005 el grupo sufre un revés. Fran decide abandonar el grupo para centrarse en otros proyectos. Para su suerte Manu aparece un mes después, y decide incorporarse al 100% en Los de Marras. Una vez recompuestos del shock, deciden colaborar con la lucha de los vecinos de Patraix (un barrio de Valencia) contra una nociva subestación eléctrica. Tras esto, las cosas estaban claras. Tocaba sacar un nuevo CD: Vulnerable. El 11 de mayo de 2007 llegaba el que sigue siendo el disco más largo de la banda -alrededor de 60 minutos-. Para su realización tuvieron tiempo de asentar ese guarrocanrol que tanto les gusta.

Es complicado seleccionar unos pocos temas entre 14. La calidad del disco es muy alta. En parte, por la inclusión de nuevos instrumentos, que aportaron sonidos diferentes, como bien puede ser un cajón flamenco, un saxo, y un órgano. Nos quedamos con una de las canciones que a día de hoy sigue siendo indiscutible en sus directos: “Dicen” es una de las canciones con más connotaciones en sus letras, tanto de forma directa como indirecta. Quizá peca de “genérica”, ya que es muy similar a otras canciones de anteriores y posteriores discos, eso no es un indicador que diga que es una mala canción. Seguimos con “Corazón” y “A la Deriva”, dos canciones que evocan a no rendirse, y a seguir luchando. Por otro lado, está “Bullying”, que como su nombre indica, intenta dar más visibilidad a este tema en una época que quizá no parecía tan importante. Por último, a modo de Bonus Track está “No te rindas”, que destaca por la colaboración con Akantia, grupo que comenzaba a rodar ese año. Una manita del grupo, que sabe lo duro que es comenzar.

“En 2008 se incorpora a la formación Nelo, un guitarrista con rabia, corazón y un gran sentido del humor; con su aportación el grupo gana fuerza e intensidad para los directos y por supuesto mucha más calidad en las composiciones.” Y se nota, bastante. Los elogios hacia este nuevo guitarrista no eran una broma, ni una forma de piropearlo y hacer que se quedase mucho tiempo en la banda. Oscuridad, grabado en 2011, probablemente sea uno de los discos más correctos de la banda. Muchos años sobre la carretera permiten pulir tu estilo, y saber que puedes añadir a las composiciones y que no. Pues exactamente esto le sucedió a Los de Marras. Se habían hecho mayores-musicalmente, el tiempo también pasa, pero siguen con la energía de hace 20- y nosotros lo íbamos a disfrutar.

Me cuesta ser crítico con este disco, al igual que elegir canciones. Tal vez porque es mi favorito del grupo, o tal vez porque cada canción supone una revolución. Me duele ser tan típico, pero voy a quedarme con las canciones que se pueden apreciar en los directos. Malabares”, sin ser una de las canciones más rápidas del grupo, suele servir para abrir los conciertos, y calentar al público de cara al concierto. “A tu Vera”, canción que a mi juicio cuenta con una de las letras más profundas, y que gusta a toda persona que la escucha por su ritmo más tranquilo, solo de guitarra al que se añade la voz de Agus, y un final que crece por momentos, y por último “Escápate”, con un discurso feminista innegable, ya que analiza una relación que empezó como todas, pero que acaba con la mujer siendo víctima de maltrato. Todo ello, narrado sin prisas, con un estribillo muy potente, en el que se reclama la libertad de esta mujer. Y podría seguir hablándoos de lo bonitas que son canciones como “Tan triste”, con otro registro y prácticamente género, o “Héroes” con un estilo muy similar a la anterior. Pero sería alargar demasiado este reportaje.

Con Surrealismo lograron algo que parecía impensable para todo el mundo: sacar un disco mejor, e incluso algo superior a todo lo presentado hasta ahora. Siguiendo las palabras de otros críticos, supuso un salto desde la oscuridad a una realidad igual de triste, pero con mucha más vitalidad. Catorce nuevas canciones, con un espíritu guarroncanrolero que jamás se perdió, que nos hablan de nuestro doloroso mundo, de escenas cuotidianas por las que incluso este mismo redactor ha pasado, provocando rabia y asco, pero a la vez despertando unas ganas de luchar, energía y positividad que pocos grupos han logrado hasta hoy. En definitiva, una montaña rusa de emociones y sentimientos que logró no dejar a nadie indiferente.

Hora de hablar de música. No sabéis lo duro que es estar en la cola de un festival y oír de fondo las primeras notas de “Ruido”. A nosotros también nos pone el ruido que generan Los de Marras -alusión a su letra, lo prometo- y es que está canción sirve para comenzar los conciertos. Lógico, con su potencia despierta a cualquiera, sea a las 17:00 de la tarde bajo el sol del Viña Rock o a las 02:00 en un pueblo perdido. Seguimos, “Compadre”, canción que habla directamente sobre ellos, lo duro que fue salir adelante y como ahora han logrado ser conocidos. Primera parte suave, para dar pie a un estribillo cañero y seguir con la canción más animada. Último estribillo que tolera un pogo gigante. “Futuro?!” es la canción más dura y realista que tienen. Solo hay que leer la letra para darse cuenta de esto. Por último, destacar “Revolviendo” canción que cuando es tocada íntegramente de forma acústica gana muchísimo, pero que es capaz de agitar nuestras conciencias al ritmo que la escuchamos.

20 años en la carretera son muchos. Pero más complicado es no perder ritmo, energía y ganas. Han logrado retener todo esto, presentando un directo eficaz y contundente. Su trabajo Surrealismo tiene mucho peso, pero no olvidan las canciones compuestas muchos años antes. Personalmente este redactor va a seguir disfrutándolos sobre los escenarios, y os animo a que hagáis lo mismo. ¡Larga vida a Los de Marras!

Aquí están las próximas fechas de Los de Marras
Próximos conciertos

En semanas anteriores, descubrimos a: Aspencat, Skakeitan, Lendakaris Muertos, Mafalda

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