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Crónica Viña Rock: viernes y sábado

Por David Casas 2

El viernes iba a ser otra jornada dura de conciertos. Ya lo veía con miedo en mi horario. Llevaba dos días de un colosal Viña Rock, y este no sería menos. Por cierto, en esta parte de la crónica también entrará el sábado, y así cerraré el ciclo de este festival, que bastante atención ha recibido.

VIERNES

El día comenzaba bien. Caluroso, así que pantalón corto, manga corta, y a correr. No necesitaba nada más, la verdad, y la bebida fresquita ayuda a no pasar calor. Entonces suenan estas palabras “¿Vamos a Los Zigarros? Son un grupo muy bueno” y mi deber era comprobar si el criterio era correcto. Correctísimo, me atrevería a decir, porque el espectáculo que dieron hizo que no me arrepintiese de no ir a otros grupos. Concierto muy cañero, con temas como “A todo que sí”. Para otros festis, los escucharé más e iré preparado para disfrutar.

Avanzamos, y venía la primera contradicción: Auxili o Envidia Kotxina. Primero pasé por a escuchar ese reggae de mi tierra valenciana, y lo que escuché fue muy bueno. Sin embargo, deben seguir rodando, tanto tiempo sin tocar no es positivo. Sobre los segundos, que decir… Espero verlos de nuevo pronto. Por canciones como “La Raba”, con la que abrieron este concierto de despedida, o un cierre fantástico con “Lady Di” dejaron el listón muy alto. Me dio pena no ver el concierto entero, puesto que me gustó mucho lo que escuché -algo más de la mitad-

pepo vuela bikus estudio
Cantante de Desakato. Sí. / Viña Rock / Bikus Estudio

La jornada avanzaba, y sí, esta foto era totalmente necesaria. Porque demostró el conciertazo que se marcó Desakato. Aunque lamentablemente yo iba a medio camino entre ellos y Aspencat. Choque de estilos fuerte, unos tirando hacia sus peculiares gritos guturales y potencia, y otros en la electrónica. Así, pude oír desde canciones de los primeros como “Columnas de Humo” “Héroes”, o la explosión que se dio con “Cada Vez” al mestizaje-electrónico inclasificable de los segundos, con temas como “Música Naix de La Ràbia” “Naixen Primaveres” “L’Últim Segon” y unas cuantas más. Lo lógico hubiese sido ir a disfrutar a Desakato, pero Aspencat me puede, y este iba a ser otro concierto

Aquí tuve un descanso. Largo, la verdad. Pero fui volando a Reincidentes, y también con mucho miedo. Ahora mismo, están en un punto donde, o bien se marcan un concierto genial, o sale algo muy triste. No voy a dar mis conclusiones personales, pero diré que un Viña Rock sin Reincidentes no es un Viña Rock. ¿Qué haríamos sin temas como “¿Vicio” “¿La Republicana” o “¿Nazis nunca más”, entre otros muchos clásicos? Disfrutar menos, sin duda. No fue el mejor concierto, pero el público fue cogiendo ritmo, y se agradece.

Otro concierto a este día, esta vez turno de La Gran Pegatina. Tuve ocasión de charlar con ellos mientras realizaban las pruebas, y de paso ver el setlist de este concierto de dos horas. Muchos temas sonaron, “viejos” y “nuevos”, y todo fue como debería: un público que abarrotaba el recinto de conciertos, pendiente de esta formación. “Revulsiu”, “Que bonito es el amor” y unos cuantos temas más se fueron sucediendo junto a muchos otros como “Una mirada” y una recta final de concierto marcada por “Lloverá y yo veré” mientras diluviaba, “Todos los días sale el sol” de los compañeros de Bongo Botrako, y lógicamente no podía faltar: “Maricarmen” y un cañonazo de confeti daban por cerrado este bolo. Inigualables esta jornada, tanto por público como por el directo presentado.

Ese numeroso público se vació -muy poco- cuando tocaba acoger a uno de los pocos internacionales: Talco. Están en plena gira presentando su nuevo disco Silent Town, pero sin embargo este concierto fue un parón. Sonaron temas no tan recientes, como fueron “Tortuga” “L’odore de la morte” “La Mano de Dios” y un broche final con “La Torre”. Esperaba más cosas de Silent Town, y parece que tendré que encontrarlos por separado. Una pena, porque el disco, pese a no contener un gran cambio -el ska italiano funciona aquí- es muy bueno.

A estas horas la gente ya desfallecía, y poco a poco solo quedábamos los y las valientes. Pero la distribución de fuerzas falló, así que estuve a medio camino entre La Pulquería, Skindred y un rato de Train To Roots. Sobre los primeros, vi pocas canciones, “Pancho Tequila”, “Cabeza hueca” o “El gran chingón” lograron que olvidase la lluvia. El plato fuerte eran los segundos, más internacionales. Una propuesta musical muy buena, diferenciadora… pero con poca acogida. Aquí tenemos un problema, y es que en cuanto nos rompen los esquemas, dejamos de ver las cosas con el mismo punto de vista. Lo mismo sucedió con los terceros. Ambas propuestas (reggae rock, reggae) son diferentes a todo, y sin embargo… Respuesta nula. Cosa que no indica que no fuesen dos bolazos, cada uno a su manera. Además, la interacción con el público de ambos fue muy positiva.

Tras ese tercer grupo, era hora de ir a la acampada. Mañana sería un nuevo día.

SABADO

Jornada dura la que se avecinaba este último día. Básicamente, por el hecho de querer ir a todo. Lógicamente esto no era posible, así que era turno de descartar cosas. Primera hora de la tarde ZOO. Sinceramente, por la noche molan más, la organización del Viña debería tenerlo en cuenta. Incluso ellos mismos lo saben y así me lo reconocieron -sorpresas pronto-. Aun así, eso no impidió que la liasen, con canciones como “Esbarzers” curiosamente una de las más coreadas “Estiu” o un cierre ya conocido con “Corbelles” -que provocó un pogo gigante, cosa que en otro artículo explicaré y criticaré, ya que es cuanto menos llamativo-

Zoo Abel Gimeno
ZOO / Viña Rock / Abel Gimeno

La tarde seguía avanzando. Si el día anterior era lluvia, hoy tocaba pasar mucho calor. Nada que no arregle una camiseta de manga corta y un pantalón igual de corto para ver a Los de Marras. Ya me advirtieron de lo que iban a hacer, y sabía que iba a ser uno de los mejores conciertos del día. Efectivamente, así fue, puesto que, con mucho más rodaje, “Surrealismo”, su último disco aporta mucho a los directos. Himnos de la banda como “A tu vera” no faltarán nunca, al igual que “Hierbaguena”. Pero canciones dolorosas como “Futuro?!” el tema opuesto en “Hoy”, una más preciosa “Revolviendo” y un magnífico cierre con “Sexo en la Calle”. Quizá lo peor de este concierto fue la agresividad en los pogos. Tras ver a Non Servium -por poner un ejemplo de grupo mucho más potente- que te partan un labio aquí no hace ninguna gracia. Experiencia propia.

Y ahora viene el último descanso. Fui inteligente, y aunque me dolió perder a prácticamente 3 grupos -no os preocupéis, los volveremos a ver en otros festivales- volví para entrar en Lendakaris Muertos y no volver. O bueno, volver muy mermado, pero es que su bolo sirvió para eso. Si Aitor, su cantante principal, podía salir con un bastón e irse entre el público a cantar, yo podía resistir. Y los temas llegaron. Uno tras otro, sin parar. Gracias por recuperar “Drogopropulsado” tema que en el Gazpatxo no sonó. “Besos Gaztetxeros” “Gora España” y la buena integración de los nuevos temas en el directo, como bien se dio con “Nunca más volverás a aplaudir en un avión” “Modo Dios” y diosa, no se nos olvide. Un último “Oso Panda” pasó por el Viña Rock a cerrar semejante concierto.

Yo también estuve en Chambao como cierto periodista de ABC. No, es broma. No me llamaban, y su sustituto tampoco en exceso. Así que salió la vena más dura de David, y corrí hacia el escenario Control. Era el tiempo de Hora Zulú. Lo primero, a destacar el llenazo. Viña Rock, segundo aviso, controla dónde colocas los grupos. Sabía dónde me metía perfectamente, un metal pesado, con mucho estilo. De hecho, salí con muchas ganas de volver a verlos, aunque tengan pocas fechas. Algo apañaré, porque no conocerlos fue doloroso. Por otro lado, el cansancio hacía mella. Por último, más cosas destacables: el cambio generacional. Mientras la gente esperaba a La Raíz en Giró, aquí quedaba la “vieja” guardia y algún valiente como yo.

La Raiz Guillem Garay
La Raíz / Viña Rock / Guillem Garay Green

Ahora sí, platos fuertes. Era su turno. Más comentarios que llegaron cuando hablábamos “Nos da algo de miedo, y eso que ya van varios conciertos muy grandes” “¿Miedo escénico? Siempre, sea el Viña o en la ducha”. La Raíz estaba preparada para reventar el Viña. Y no lo digo porque fuese un llenazo absoluto que se prolongaba más allá de la rampa que daba acceso a los conciertos. La formación valenciana tiene todo ahora mismo: un buen nuevo disco, un directo potente y equilibrado, y ganas de pasarlo bien. Así, los temas fueron cayendo, desde ese “Intro + Entre Poetas y Presos” pasando por “Por Favor” “Radio Clandestina” “Elegiré”, la siempre emotiva “Suya Mi Guerra” y muchos temas más. No me gusta lo centrados que están en este nuevo trabajo, pero… Es lógico, ¿no? Además, pronto los veré en más festivales, cosa que ayudará a que les tenga aún más cariño -o acabe por aborrecerlos-

Últimas horas de Viña, esto se acaba ya. Dos valencianos que se acercan, unos a un retiro casi definitivo, otros a darse unas vacaciones largas. Entre La Gossa Sorda o Los Chikos Del Maíz, decidí que era hora de ver a los primeros. Primero, porque hacía meses que no los veía. Segundo, porque sabía que sería un concierto muy emotivo. Así fue, con una formación muy emocionada, y un público valenciano más aún. Así, llegaron las canciones, dando un buen repaso a su discografía: “Respira”, “La Polseguera”, “Aire”, una sonora ”Farem Saó”, “Camals Mullats” con unos cuantos pogos innecesarios… Sonaron como debía sonar, y el concierto fue de menos a más, con temas como “Quina Calitja”. Incluso lograron emocionarme, cosa interesante puesto que el número de veces que he visto este directo es muy alto.

Nerea Coll Gossa
La Gossa Sorda / Viña Rock / Garay Green

La mala gestión de energías me volvió a superar. Sumado al frío, en mi mente solo estaba la idea de retirarme. Ya tendría ocasión de volver a este festival. Pero aun saqué fuerzas cuando un par de amigos que encontré de casualidad me llevaron a General Levy. De nuevo, problemas con el público. Escaso, muy escaso. Siendo su concierto uno de los mejores del escenario Viña Grow, no lo entiendo. Su Ragga, propuesta diferenciadora al resto, merecía más atención. Se marcó un conciertazo, incitando al público en todo momento a bailar y divertirse. Me encantan estos conciertos. Casi todo este escenario lo caracterizaba el buenrollismo y una actitud hacia el público magnífica y positiva. Y Levy no fue menos.

Y aunque tenía ganas de ver a O’Funk’Illo, era consciente de que este festival había llegado a su fin. Volví a mi acampada, derrotado, pensando en que tendría que recoger todo la mañana siguiente…

¡Y con unas ganas de volver increíbles! Nos volveremos a ver, Viña Rock

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