Pony Bravo: de Castellar a Tribunal

Por Rafael Tovar 1

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Daniel Alonso (voz y synth) afirmaba, irónicamente, que hubiera estado bien que Eurovegas se hubiera llegado a construir. Quién sabe si entonces las fichas hubieran tenido la cara del rey o si un Elvis “lolailo” anunciaría a viva voz la próxima actuación de Pony Bravo en una especie de Feria de Abril 24/7. Y es que en este esperpento de país todo es posible, y todo es posible en la música de Pony Bravo.

Pony Bravo @ Teatro Barceló por Ignacio Sánchez-Suárez
Pony Bravo @ Teatro Barceló por Ignacio Sánchez-Suárez

En la sevillana calle Castellar, afluente de la Plaza de San Marcos, está “el local de los Pony”, como lo conocen por allí. Recorrer la calle significa escuchar alguna guitarra y zapateos de las escuelas de flamenco, música africana que sale de Los Corralones, y ser espectador del sol entrando desde las azoteas donde se encuentra La Trompeta Verde, ese bar que no existe, y que ilumina de colores toda la calle mientras los niños salen del colegio Calderón de la Barca. La Bodega Mariano Camacho al caer la tarde es un hervidero de vida, en la Plaza del Pumarejo, al principio de la calle San Luís. En la Alameda de Hércules, entrando por calle Relator, puedes encontrarte de frente con un Manolo Caracol sentao en su silla de enea que parece cantar “La niña de fuego”. La calle Feria cierra el círculo, con La Bodega Vizcaíno, entre cervezas y vinos de naranja. El microuniverso Pony Bravo. El barrio de San Julián, de San Luis, de Feria, de San Marcos, de la Macarena. La Sevilla gentrificada.

Un microuniverso que no se entiende si no se conoce demasiado el lugar. Pony Bravo se atreve con una guajira o una rumba por que esos terrenos ya los cabalgó hace tiempo. Calles abarrotadas de turistas y lugareños dirigiéndose hacia la aldea de El Rocío en Sevilla, bajo un manto de lluvia torrencial, y San Isidro labrador haciendo lo propio en Madrid. Unas fiestas que necesitan algo más que un gramo de fe y que Pony Bravo abrió en el Teatro Barceló, junto al Tribunal de Cuentas, el pasado jueves 12 de Mayo.

Pony Bravo @ Teatro Barceló por Ignacio Sánchez-Suárez
Pony Bravo @ Teatro Barceló por Ignacio Sánchez-Suárez

El público asistente, luciendo las típicas parpusas de chulapo con el logo de Sound Isidro, llenaba una sala que, excepto el técnico de monitores, disfrutó con un repertorio que abarcaba todos sus discos, incluyendo algún que otro tema que no escuchábamos en directo desde hace mucho. A mi lado cinco chicos que apenas superaban la veintena escupían las letras de Pony Bravo como si las hubiesen escrito de su propio puño y letra, lo que deja ver una clara regeneración entre su público cuyo grueso superábamos la treintena sin duda.

Lupita quería bailar y bailó. A ritmo de Pony, que no dieron tregua mientras en la sala se escuchaba gritar “supercocaína”. Miles de rocieros cabalgaban a la aldea por la ribera del Quema y cientos de personas bailábamos “por un fuego sanador”. Pese a lo esperado no encontramos en el repertorio ningún tema nuevo, aunque a través de Instragram pudimos saber que canciones nuevas se andan cociendo en El Establo. Este es el lado de la raya, el que más te conviene.

 

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