Crónica Black is Back Weekend 2016

Por Laura García 2

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En su cuarta edición el Black Is Back Weekend condensó a su público más fiel, en un ambiente mucho más íntimo, estrenando emplazamiento en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid. Alejado de las modas, este festival se muestra como alternativa a la “gentrificación” de festivales que parece estar viviendo Madrid, aportando a la escena del RnB y del Soul un gran dinamismo desde 2012.

La velada del sábado 25, jornada en la cual se nos invitaba a la reflexión, se bailó cara al soul hasta la madrugada. El ambiente fue in crescendo en el patio del Conde Duque. Inaugurado por los Blueperro, el hecho de tener que abrir el festival, el calorazo  y la impuntualidad de muchos asistentes, fueron los factores que nos incapacitaron a responder a su fuerza en el escenario, destacando la poderosa voz de Pipo Rodríguez y el teclado de Luca Frasca.

Blueperro por Iram Martínez
Blueperro por Iram Martínez

The Groovin’ Flamingos derrocharon buena energía. Abanderados del auténtico “Ibérico soul”, esta banda madrileña es una perfecta combinación de RnB, Boogaloo y Hammond Grooves. Desde sus pinceladas surf en “Incidente en San Petersburgo” a los ritmos latinos de “Do the Miguelito” demostraron que la escena local tiene mucho que ofrecer.

The Raspberry Beret Band, sin duda la mayor sorpresa de la noche, inundaron el escenario de carisma y actitud. Un merecidísimo y necesario homenaje al genio de Minneapolis en la noche del RnB madrileña. Nos hicieron mover el esqueleto con “Sexy Motherfucker”, uno de mis temas favoritos de Prince y desgraciadamente poco conocido. Los presentes seguro no lo olvidarán. “Nothing compares 2 u”  y “Purple Rain” emocionaron hasta ponernos la carne de gallina.

James Taylor Quartet, la gran apuesta de la noche, con su trayectoria de más de treinta años, no defraudaron. El virtuosismo de James Taylor al teclado queda más que correspondido por el resto del cuarteto. Su control del sonido del Hammond es colosal. Lo mejor de su Acid-Jazz sonó la noche del sábado en Conde Duque. Dejándonos con ganas de más, el show iba llegando a su fin.

Escort por Iram Martínez
Escort por Iram Martínez

Y aparecieron Escort. La banda neoyorquina de disco house que hizo despertar nuestros instintos a través de los temas de su último álbum Animal nature. La cantante y bajo Adeline Michèle nos dejó boquiabiertos con tanto talento. Despertó un huracán entre el público. Con reminiscencias funk y disco de finales de los setenta, del studio 54 y Daft Punk, la banda al completo puso el final perfecto al primer día del Black Is Back Weekend.

Así se ponía fin a una gran noche de soul, RnB, funk y mucho groove que, aunque parecía ser a priori el día más flojo del fin de semana y coincidiese con otros festivales en la capital -Mad Music City en Matadero y el Mulafest-, me hizo reflexionar sobre la importancia de reivindicar las músicas negras, locales e internacionales en la escena festivalera.

El domingo 26 Madrid votó en negro. Con asistencia superior al sábado, parece que la participación aumentó, exclusivamente en el Conde Duque eso sí. La cita más internacional del fin de semana y probablemente de todo el año con el RnB.

Desde Portugal, la tarde arrancaba fuerte con la banda TT Syndicate. Sister Cookie y su banda nos llenaron de buen rollo. Recién llegados desde Santander, de la edición cántabra del Black Is Back (en la que participaron el resto de grupos los días 24 y 25 de junio), estos londinenses nos dejaron bien claro su amor por España. Y no podíamos no quererles. El magnetismo que desprende la solista con sus propias canciones nos deja aún con más ganas de escuchar su próximo álbum de debut.

JC Brooks por Iram Martínez
JC Brooks por Iram Martínez

JC Brooks & the Uptown Sound llegaron pisando fuerte desde Chicago. Su presencia en el escenario fue brutal, en concreto la del cantante JC Brooks, al igual que su compenetración con el público. El grupo mas rockero nos hizo chillar, bailar y saltar con sus temas, llegando incluso a versionar a Beyoncé. ¡Viva lo ecléctico!

The James Hunter Six presentaron su nuevo disco Hold on! (Daptone records, 2016), impecable. Su incorporación al sello norteamericano ha sido todo un acierto, creando sonidos imposibles de arrancarte de la cabeza. Considerado uno de los mejores cantantes del RnB británico, esperemos que el Brexit no impida su vuelta a España.

Por último, Charles Bradley (aka The Screaming Eagle of Soul), la estrella de la noche y del festival, se hizo esperar. Aglutinando alrededor del escenario a una masa deseosa de ver a este músico que, con casi setenta años acaba de presentar su tercer disco, Changes (Daptone records, 2016), el cual nos entregó con los brazos abiertos acompañado de su genial banda His Extraordinaries. Sin duda se encuentra en su mejor momento, de mayor confianza. Increíblemente generoso, Bradley sale a escena como una autentica estrella, como si siempre hubiese permanecido en el escenario. Nunca olvidaré la atmósfera que creó, me trasladó a otra dimensión. Una en la que Ottis Redding, James Brown y Screamin’ Jay Hawkins siguen haciendo espectáculos de una calidad abismal. Gracias.

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