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Crónica concierto de Earl Thomas en Madrid

Por Laura Sancha 1

Earl Thomas

Clamores se vestía de gala este mes de julio con motivo de su aniversario, luciendo una agenda a la altura de esos 35 años que cumple, de esas más de tres décadas despachando buena música… y ahí es donde aparece Earl Thomas.

El miércoles 27 de julio fue uno de los días más calurosos del año en Madrid pero a Earl Thomas -un pedazo de frontman con catorce álbumes a la espalda- le dio igual, nada de refrescar el ambiente…; se propuso hacernos sudar, lo consiguió y, créanme, bendita sea cada gota de sudor que nos hizo derramar. El público variado, algo talludito, con algún menor bajando la media considerablemente. Quienes tenían silla buscaban la mejor ubicación, una pareja se morreaba en los sofás y la mayoría, le dábamos a la cerveza con fruición preguntándonos si lo que íbamos a ver, a todo un bluesman del siglo veintiuno, estaría a la altura de las expectativas generadas.

Earl Thomas, llegó tarde, casi media hora, entró por la puerta como un espectador más, eso sí, trajeado, serio y escoltado por cuatro excelentes músicos; Dave Fleschner, Tom Euge Goicoecheam, Dan Gildea y Bill Athens, que también lucían traje y corbata. Caminaron entre los alucinados asistentes que se dieron cuenta del suceso y que no supieron si aplaudir o soltarles un maternal “¡¿qué horas son estás?!” Y el espectáculo comenzó; contra todo pronóstico, la primera voz que escuchamos fue la de Dave Fleschner, el pianista que con un muy digno resultado se arrancó por Kenny Rogers y su “Just Dropped In (To See What Condition My Condition Was In)”. Poco a poco bajo, guitarra y batería tomaron posiciones, tras lo cual la arenosa voz de Earl Thomas se hizo carne y nos llevó a un maravilloso trance de más de hora y media. Earl Thomas dio un repaso a Crow, su último trabajo; “Somebody Callin”, “Love Scholl”, “Do I Know you”… usó al respetable para los coros en temas como “Some Kind of Song”, pero también nos regaló el tema “What About Me?”, de un trabajo anterior, que alguien había pedido por correo electrónico, una auténtica maravilla.

Hubo momentos a capella mágicos, en los que Clamores se quedó en absoluto silencio, frente a un hombre que se atrevía a cantar sin micrófono de por medio, un hombre que bailó más allá de lo humanamente posible y exigible e hizo bailar hasta la extenuación a un entregado público que solo devolvió parte de lo que estaba recibiendo. Earl, después de ver lo visto ya podemos tutearnos, acabó descamisado y regalándonos un “Heart like a locomotive” de Joe Droukas, con el que cerró el concierto, erizando la piel de los espectadores que, después de semejante espectáculo, se fueron a casa echando inmediatamente de menos el sonido de tan magnífica voz. No se lo pierdan si tienen la oportunidad, el blues de Earl Thomas bien vale un concierto pese al calor estival.

Si queréis verlo aún podéis hacerlo en las siguientes fechas:

* 29 de julio: SORIA (FESTIVAL ENCLAVE DE AGUA)
* 31 de julio: BARCELONA (FESTIVAL MAS I MAS)
* 1 de agosto: PALENCIA (LAS PUESTAS DE LA SOLIDARIDAD)

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