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Crónica del Osa Do Mar 2017

Por Claudia De Bartolomé 0

La cuarta edición del Festival Osa do Mar lo reafirma como una cita ineludible en A Mariña

Que el Osa do Mar es uno de nuestros festivales preferidos es obvio, pero es que cada año se empeñan en reiterar lo que ya sabemos desde su primera edición: no es un festival más.

Acostumbrados/as a vivir veranos de festivales infinitos con carteles parecidos entre sí, se agradece que haya quien se empeñe en hacer cosas diferentes y darle una vuelta de tuerca a esos mismos carteles que hasta pueden llegar a aburrirnos por su tendencia a repetirse o por su carácter mainstream.

El Osa es un festival pequeño, pero cuidado. Es, además, un festival que sabe mantener su esencia y, al mismo tiempo, corregirse. Este año, por ejemplo, el recinto principal cambiaba su ubicación habitual, situándose a escasos metros del lugar en el que han tenido lugar los conciertos principales hasta la fecha; este cambio ha proporcionado mejoras en la accesibilidad y ha ayudado a proteger más a los/as asistentes de las posibles inclemencias del tiempo, como el viento o la lluvia.

León Benavente, impecables

León Benavente/Osa Do Mar 2017

El viernes el cartel se antojaba épico: Súper Cadáver abrió el Escenario Osa do Mar Mahou dando el pistoletazo de salida a lo que sería una noche memorable, ya que, tras ellos, Cala Vento, en un directo de altísima calidad, daba paso al que sería el plato fuerte (junto con Ángel Stanich, con quien compartirían escenario en varias colaboraciones): León Benavente. Fueron, sin duda, lo mejor de la primera jornada, con un concierto absolutamente enérgico y musicalmente impecable. Para cerrar la noche, Banana Bahía le daba el toque alternativo a un cartel que no defraudó.

Sesión Bearmú, un imperdible del Osa Do Mar

El sábado empezaba fuerte, como siempre, ya desde el mediodía con la conocida “Sesión Bearmú”: Miss Lane & The Kryptonians, Escuchando Elefantes y Moonshine Wagon fueron los tres grupos encargados de amenizar una de las piezas clave que siempre han hecho del Osa do Mar un festival completísimo en su oferta, dando paso a las actividades de la tarde en los alrededores de la Playa de A Marosa (junto al recinto), que incluían talleres para niños/as, música y un ambiente distendido y familiar como preámbulo de la segunda jornada nocturna, en la que Rufus T. Firefly se antojaba como plato principal junto a The Bots (recién llegados de Estados Unidos, ofreciendo, además, su único concierto en la Península) y Locoplaya (directo espectacular) y Meneo puso “patas arriba” al público, siendo el colofón brutal de esta nueva edición.

Osa Do Mar 2017

El Osa Do Mar nunca falla

¿Qué nos traerá la Osa el año que viene? Habrá que esperar para ir conociendo los detalles. Pero yo, si fuera vosotros/as, estaría atenta para comprar el abono en cuanto salgan a la venta porque, queridos amigos y amigas, el Osa do Mar nunca, nunca, nunca defrauda.

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