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Neuman estrena Chashpad en directo en Sevilla

Por Armando Rendón 0

El próximo 1 de Diciembre, Neuman pone de largo su último disco en Sevilla, en concreto en la sala Holiday. Y tendrán como compañeros de bolo a Verona, otro grupazo que llega desde Granada para dar aún más interés y calidad al concierto que llegará cuando Diciembre abra sus puertas. Y disculpen que les inquiera, empuje o aliente para que no se lo pierdan, para que no falten a la cita el día 1 de Diciembre en la Sala Holiday. Voy a darles argumentos para ello.

Neuman, o lo que es lo mismo, Paco Román, acaban de sacar su cuarto álbum, que en palabras del propio Paco, “se trata de mi disco más ilusionante”.  Se titula Crashpad y llega 3 años y 3 meses después de la intensa gira de su anterior álbum “If”, que les colocó en la primera línea de la música independiente de nuestro país y que abordaron sin parar desde el EP “Bye Fear / Hi Love” que supuso su firma con Subterfuge en 2013 y que les tuvo también dos años de gira. Paco Román ha dormido en muchos “crash pads” (lugar donde quedarse a dormir sólo una noche) en los últimos años. Ha vivido una vida errante, de marinero del siglo XIX, parando tan lejos que la palabra “casa” casi había terminado por carecer de significado para él. Pero un día llegó a una a las afueras de Granada con un limonero especialmente fértil. Decidió instalar allí su piano recién comprado y, al instante, se dio cuenta de que no tenía más remedio que acabar montando un estudio de grabación en el garaje. Ya no habría más “crash pads”, al menos por una buena temporada. No obstante, no fue ahí cuando se puso la primera piedra de “Crashpad”.

Fue mucho antes. Ocurrió el día que, en medio de la interminable gira de “If”, Paco grabó la primera de sus ideas en su móvil. Llegó a acumular más de 100. A principios de 2016 Paco ya tenía el álbum entero. Faltaba todo, no había planes, ni fechas de grabación, ni estudio, ni letras. Ni siquiera había un concepto definido con cierta precisión. Sin embargo, ya estaba todo ahí, en la memoria del iPhone de Paco. Y él lo sabía. El camino de “Crashpad” ya estaba trazado. Ahora hacía falta recorrerlo. Era necesario que en la casa con limonero empezaran a habitar todos los fantasmas, los buenos y los malos, que habían aparecido tras “If”. Donde esas notas de voz se han  convertido en canciones poco a poco, con la paciencia, el amor y la dedicación de un arquitecto medieval constructor de catedrales.

Las canciones de Crashpad han recorrido mucho camino para llegar a destino. Del teléfono de Paco a los microsurcos del vinilo. Del “crash pad” al hogar, por fin. Y es que este disco, se te cuela poco a poco, haciéndote subir y bajar, como en una divertida montaña rusa donde no dejas de sorprenderte y aunque el viaje dure, 5, 8 u 11 minutos. Hacía tiempo que, este que les escribe, no cogía un disco de arriba abajo y estaba deseando que volviese al inicio, para volver a desear que empezase. Han escrito mucho ya de este disco profesionales con más criterio y afinididad con Paco y su obra que yo, pero les garantizo que la sorpresa y la emoción que genera la escucha detenida del disco, no tiene precio. Hace unos años, preparé una maratón al ritmo de Jero Romero y su Cabeza de León, que me empujaba día a día a alcanzar la meta, con sus letras y su ritmo. Esta vez, Crashpad suena y suena cada vez que corro y cada vez que sus guitarras, las guitarras de Paco, suenan me hacen sonreír, me marcan el paso y me alientan, como la confección del disco ha llevado a Paco a Granada, a pararse un poco, a dejar el “correcalles” en el que vivía y a sosegarse al Sur de su tierra natal. Hasta ese guiño al castellano en “Quiet” le queda bien al disco, que comienza con ese sonido bucólico de campo, de calma y sosiego campestre, mientras la voz de Paco se alza progresiva en “Stones”. El disco, podríamos decir que forma una “campana de Gaus” musical, donde el inicio y el final nos bajan las pulsaciones, nos relajan, dejando que las composiciones centrales nos dejen sin aliento. Pianos y vientos suavizan los riffs de guitarras. Sin embargo, para este que les escribe, lo más destacable es la capacidad técnica con la que Neuman juega en el disco con la repetición rítmica, con el mantenimiento del pulso musical, que hacen que se te adhieran al oído como melodías siamesas una de otras cada una de las canciones de Crashpad.

Tenemos muchas ganas de disfrutar del directo de Neuman, que sabemos es absolutamente fantástico (aun recuerdo el concierto en el Teatro Alameda que se marcaron con la gira de “If”), por lo que os recomendamos que no perdáis la oportunidad de disfrutarlos.

 

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