Crónica del concierto de Vessels en Madrid (sala Siroco)

Por María Gómez-Comino 0

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El quinteto de Leeds hizo bailar a una sala casi a rebosar.

Vessels aterrizaron el pasado jueves en la mítica sala Siroco de Madrid para ofrecernos su mejor directo. El quinteto sacó a pasear la multitud de sintetizadores, cajas de ritmos, teclados y demás “cacharritos electrónicos” para demostrar que su electrónica funciona también en directo. Una electrónica enérgica con diferentes cambios de ritmos que se puede disfrutar tanto en la pista de baile como en la tranquilidad del salón de tu casa.

Los de Leeds plantearon un directo muy dinámico donde no hubo prácticamente silencios. “Everyone Is Falling” de corte lento y tintes oscuros fue la encargada de abrir el show que poco a poco fue en crescendo con temas como “Deflect The Light”, con la voz de Wayne Coyne (qué pena no tenerlo delante, aunque con el poco espacio que dejaron libre sobre el escenario dudamos que entrara) o “Gløwer”, más luminosos donde los graves no tienen tanta presencia, sumergieron a los asistentes en un ambiente más fiestero. The Great Distraction es su último álbum, y de él extrajeron gran parte de temas para trasladarlos al aquí y ahora, aunque no faltó alguna que otra recuperación de su anterior disco, Dilate (2015) como “Elliptic”, uno de sus temas más progresivos e interesantes, donde los sonidos percusivos son protagonistas y los ritmos a diferentes tiempos se van entremezclando.

La traca final fue como para no dejar de bailar: que si el nervio contagioso de “Radiart”, su versión del “The sky was pink” de Nathan Fake o la enorme “Mobilise” nos hicieron sudar de lo lindo. La guinda la puso la épica bailable de “4AM”, hora hasta la que podíamos haber estado ahí sin ningún tipo de problema.

Ojalá tengamos la ocasión de volver a disfrutar de su directo en un espacio más amplio que la Siroco, ya que se echaba en falta cierta holgura en el escenario para la cantidad de parafernalia musical que requerían. Además de poder disfrutar de un sonido algo más empastado entre las baterías en directo y las melodías y ritmos procesados que alguna que otra ocasión jugaban a la contra. Con todo esto, la superposición de capas musicales que generan cada vez sonidos y texturas musicales más interesantes nos hicieron disfrutar de un buen rato de la electrónica más europea.

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