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Vetusta Morla – Mismo Sitio, Distinto Lugar

Por Armando Rendón 0

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Vetusta Morla, creo que no hacen falta ya presentaciones, publicó hace unos días su último álbum de estudio. Su título “Mismo Sitio, Distinto Lugar”.  Como sabéis, creo que ya casi todos, se han subido al carro de Sony sin perder su independencia ni su sello ni sus amigos ni sus señas de identidad. Se han ido a grabar a este lado del charco, Berlín, y al otro, EEUU. Han buscado y rebuscado dentro de sí mismos y de influencias, esta vez menos presentes, para sacarse diez temas que son los que completan el disco. Vetusta ya destacó desde sus inicios por su apuesta por la creatividad y el marketing para dotar a su imagen de elementos diferenciales, en todo lo que rodea y ha rodeado a la banda. Ahora, con más medios a su alcance, no ha sido una excepción y el marchamo “Vetusta” se ha mantenido y potenciado en el lanzamiento de este su cuarto largo de estudio (más la banda sonora del juego “Los Ríos de Alice”).

Con Vetusta Morla me pasó como ahora me pasa con Viva Suecia o Apartamentos Acapulco, que desde que empezaron a sonar (en esos conciertos en salas pequeñas con cincuenta personas), tuve la suerte de estar ahí y ya no hay quien me separe de ellos. Esto no quita que el reto que tienen sea cada vez más difícil, mantener el nivel y en este caso con un público multitudinario y más diverso. No he leído ninguna reseña del disco a ningún compañero, he preferido quedarme con mi valoración, mis sensaciones tras bastantes escuchas.

La primera sensación que extraje tras la publicación y la escucha es que no hay un tema que rompa con todo al estilo de Copenhague o Los Días Raros. La segunda es una banda que vuelve a la introspección en las letras, suena más a vuelta que a ida. Y una de las cosas que más me ha gustado con el disco, es que “como siempre me pasa” que dirían Los Planetas, es que las primeras escuchas son de tanteo, de dudas, para poco a poco descubrir que enganchan las canciones, digieres los matices, las letras, los nuevos sonidos, los guiños, lo asimilas y lo disfrutas. Destacar por novedosa la parte inicial más electrónica de “La Vieja Escuela”, que sigue esa evolución que ya implantaron con la percusión en fases anteriores y que esta vez se “automatiza”. Aunque el disco claramente no está  pensado para el directo, esta canción va a poner al público a bailar, con toda seguridad.

 

Personalmente pienso, que estos dos últimos largos han sido los más difíciles para Pucho y los suyos. A pesar de esto, han sabido mantener un nivel muy alto, que ha dado continuidad a su éxito y valoración,  cuestión ésta muy difícil tras su primer largo (absolutamente descomunal y rompedor). De esto último nos debemos congratular los que los venimos siguiendo desde hace tanto tiempo, esos que hicimos de embajadores de la “marca” Vetusta en todos los sitios donde se hablaba de música. Como resumen, les propongo escuchar el disco (abajo tienen el enlace en Spotify) de forma relajada, deteniéndose en los matices de letras y sonidos, que les sirva para saber que Vetusta sigue en forma y creo que lo mejor de todo es que los componentes de la banda siguen sintiéndose bien consigo mismo, gustándose y disfrutando de lo que hacen, con independencia, sin dejarse llevar por nada que no sean sus propios principios, criterios y motivaciones.

 

 

 

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