Crítica: Wonder Wheel de Woody Allen

Por Martín Godoy 0

Wonder Whell

Ya pensaba que se me pasaba el año sin catar algo nuevo de Woody Allen. Ayer vi Wonder Wheel y hoy os la cuento.

Corren los años 50 en las playas de Coney Island. Un socorrista con aspiraciones de dramaturgo comete uno de los mayores errores de su vida: encamarse con Ginny. Y ¿quién es Ginny? Pues una camarera más loca que una cabra, mayor que él, casada con un borracho y con un hijo pirómano. Una chica sencillita. Para complicar esta idílica relación aparece Carolina, la hijastra de Ginny, que es monísima y empieza a hacerle ojitos al socorrista. Ah, y a la que persigue la mafia.

¡Qué follón! Un enredo así, de la mano de Woody Allen, apunta maneras. La película debe estar bien. Y, sin embargo, no tanto. Wonder Wheel tiene el sello del director, pero malogrado. Como si a alguna de sus anteriores obras le hubieran quitado la gracia, el talento y la originalidad. La historia no dice nada. Es plana, sin sal. Hay conflicto, pero no logra entretener.

No es por culpa de los actores. Interpretan adecuadamente su papel. Son sus personajes poco interesantes. Especialmente la protagonista. Lo saca todo de quicio, todo le sienta mal, se queja sin parar. Es molesta. Repite constantemente que le duele la cabeza, y yo ansío el momento en que le explote. Es inexplicable que el resto de individuos la toleren o, peor aún, la quieran. Comprendo al hijo, que no para de prender fuego a cosas. Yo también lo haría.

Destaca la colorista fotografía y la muy cuidada ambientación. En cuanto a la realización, resulta perfecta, demostrando que en este ámbito Allen no ha perdido su habilidad. Apoya la actuación de sus protagonistas con unos discretos planos secuencia que favorecen una interpretación natural y espontánea, dotando a todo el film de un aire teatral. Como director de actores sigue siendo de los mejores. Ellos lo saben y se dejan hacer

Las películas de Woody Allen son como tirar una moneda al aire. Puede caer de cara o, como en este caso, de culo. Es un riesgo, pero, ¡qué gusto da cuando salen bien! Esta no se ha ganado una reseña especial en su filmografía. Es uno de sus peores trabajos, al menos recientes. Y mira que me duele decir algo así. Es una de las figuras más destacables de la historia del cine. Lo admiro. Pero aquí se ha columpiado. Espero que no sea el inicio del declive definitivo. Lo bueno es que, con lo prolífico que es, no habrá que esperar mucho para saberlo. La siguiente está en camino.