Web Hosting

Entrevista a Disco Las Palmeras!: Cuando el conformismo no es la respuesta

Por Pauper y Meta 0

entrevista a disco las palmeras

Este nuevo trabajo de los gallegos está producido por Erik Wofford

Un nuevo disco siempre es una buena noticia, y lo es más cuando ese grupo decide dar un giro y atreverse a cambiar. Eso es lo que ha pasado con Disco Las Palmeras! y su cuarto trabajo, Cálida (Sonido Muchacho, 2018). Se habla de luminosidad, de pop… lo que sea: son un grupo de demuestran una maestría musical que pueden lanzarse a explorar en sonido. La victoria es de los osados, como suele decirse, y creemos firmemente que es lo que ha ocurrido.

Hablamos con su cantante, Diego Castro, que nos ha acercado un poquito más al trabajo de este nuevo disco, que estamos deseando disfrutar en directo.

Esta es la pregunta que os van a hacer siempre, ¿pero por qué habéis decidido dar un giro a vuestro sonido? ¿Qué lo ha provocado?

Por un lado, cuando empezamos a pensar en este disco, nos planteábamos por dónde lo queríamos enfocar. Hace tiempo lo empezamos a hablar, y todos coincidíamos bastante en que le queríamos dar un cambio, también por la vida del grupo. Los dos primeros discos eran muy de la misma onda. Quizás en Asfixia (Sonido Muchacho, 2015) ya lo quisimos cambiar pero nos quedamos un poco… coitus interruptus. Tampoco lo cambiamos tanto.

Así que decidimos ir a saco, en plan radical, del tipo “si no hay guitarras, no hay guitarras”… lo que sea. Queríamos un cambio muy fuerte. Incluso discutimos bastante sobre ello y nos dimos un tiempo.

¿Como las parejas?

No, no, no enfadados ni nada. Pero decidimos reposarlo. En vez de ponernos a probar cosas ya, pensarlo un poco más. Yo empecé a hacer canciones y a pasárselas. Y ya llegó un momento en el que vimos que por ahí molaba y decidimos ir por ese camino.

Fue quizás corregir esa sensación de que con Asfixia no lo habíamos cambiado de todo. Nos veíamos con posibilidades de hacer más cosas, incluso que nosotros estábamos escuchando más cosas que se alejaban de lo que hacíamos, pero que, sin embargo, no lo plasmábamos del todo.

Estuvimos siguiendo un poco la grabación a través de vuestras redes sociales. El año pasado vimos que en Semana Santa ya estabais con ello, pero luego fuisteis a Estados Unidos a grabar. ¿Teníais ya más o menos la idea en esa primera fecha?

Sí, más o menos, yo creo que ya teníamos maquetas grabadas. Pero fue un montón de tiempo porque empezamos a hablar de este disco casi nada más salir el anterior.

Sí fue mucho, porque grabasteis en verano de 2017 y ha salido ahora en abril.

El año pasado no sé si hicimos tres conciertos, cuando nosotros siempre hemos dado 50 ó 60.

Sabiendo que tú estás en Madrid y tus compañeros en Galicia, ¿cómo lleváis el trabajo en la distancia?

Normalmente lo que hacemos es que yo me voy para allá una semana o más. Y estamos como 4 días seguidos, 8 horas o así ensayando. También aprovechamos cada vez que nos juntamos. Muchas veces, cuando hay que ir a algún sitio y pillar un avión, vienen a Madrid, alquilamos un local por horas, si se puede ampliamos las pruebas de sonido, ensayamos…

Pero bueno, en realidad, el núcleo grueso lo hacemos en varios días. Yo creo que en realidad cunde más, porque cuando lo haces dos días a la semana, entre que llegas, te colocas, enchufas… Al final ensayas una hora y cuarto y con mucha menos intensidad.

Nosotros, al ensayar tanto tiempo seguido, es más intenso. Acabas hecho polvo, eso sí, ya solo del volumen. Normalmente terminamos, cenamos, y nos quedamos sobados. Lo hacemos en casa de Julián, que tiene un pequeño estudio preparado en el desván, y normalmente ya nos quedamos a dormir todos allí.

Ahora que mencionas a Julián, al escuchar el disco pensábamos en su proyecto paralelo, Jay, y nos planteábamos cuánto ha tenido que ver en ese cambio de sonido.

Fue una discusión entre todos, pero sí es cierto que él estaba muy seguro del cambio. Estábamos de acuerdo pero quizás sí que fue uno de los motores del cambio.

Las canciones las hago yo, pero sí que debatimos sobre ellas: algunas se quedaron por el camino… Probablemente fue uno de los motores más importantes, pero ya te digo que todos teníamos bastantes ganas.

Por otro lado me siento muy orgulloso. Sé que para un grupo muchas veces es difícil cambiar y muchas veces hay gente que es más conformista, que le da miedo porque se puede perder algo. Pero aquí estábamos todos como muy valientes. No porque nos viéramos con una gran responsalidad, pero sí estábamos muy decididos a cambiar, porque es lo que queríamos y punto.

Repasando los títulos de las canciones (“Tarde y mal”, “Que rueden cabezas”, “Cállate la boca”, “Morir o matar”, “Inútil”…), ¿qué te pasa?

Eso me lo dice mucha gente. Incluso cantando me dicen que parece que tengo muy mala hostia. Desconozco de dónde sale, porque yo soy bastante alegre.

Quizás a nivel político y movidas así, hay muchas cosas que me crispan, y me apetece escribir sobre ellas. ¿Sabes cuando ves a alguien en Facebook que pone cosas de mal rollo que te hace pensar “joé, guárdatelo para ti, para qué le cuentas esto a todo el mundo“? Pues a mí me da la sensación de que en las canciones es casi al revés: cuando es algo muy feliz parece que es que te lo están restregando, parece que tiene más significado compartir algo que es peor. Porque parece que te ayuda un poco más sacarlo de dentro.

Es como ir un poquito más allá de compartirlo en redes sociales.

Realmente lo que nos parece es que sois unos inconformistas, así que con el cambio de sonido parece que el mensaje es más bestia, porque choca.

Sí, puede ser. Mira que en este disco hay canciones más alegres, pero hay otras que llaman a la lucha. Cuando antes era quizás un análisis muy pesimista de la realidad, y ahora, aunque no sea optimista, hay un halo de esperanza, si te mueves y cambias.

Pero quizás los títulos no son tan expresivos de lo que dicen las canciones. Son más una foto de un momento de la canción. No me gusta que a través del título sepas de qué va toda la canción.

Bajando un poco a las canciones, hay una frase de “Ensalada de Planta Carnívora” (un código insertado bajo la piel del humano) que nos hace pensar si hay una crítica velada a las redes sociales, ahora que la gente está tan preocupada por la privacidad después del escándalo de Facebook. Al fin y al cabo, a veces parece que tu móvil es tu piel.

En realidad no va tanto por ahí. No deja de ser una canción muy de clase. Viene un poco de dos documentales que vi, uno de robótica y otro de impresoras 3D. La canción sí habla de la tecnología, de cómo nos va a sustituir.

Suena como algo futurista.

En realidad lo es. Habla un poco de que se avecina un gran cambio y llama a la acción, a que hagamos algo. Sí tiene un punto de esperanza.

En realidad, lo de Facebook, Twitter o el móvil, no dejan de ser cosas muy alienantes, que hacen que no reaccionemos mucha veces ante las cosas, que estemos adormilados. La canción habla un poco de eso, de que estamos como dormidos, que se avecina un gran cambio y que tenemos que reaccionar contra eso. Porque vamos a estar totalmente controlados y de alguna manera se avecinan tiempos muy duros.

Es cierto que en “Hoy” y en “Bestia” parece que dices eso: que no estés parado, que mantengas tu criterio, defiéndelo.

Sí, pero sobre todo: sé consciente. Si no lo eres, malamente puedes tener una opinión sobre algo. El problema es que muchas veces la gente no es ni consciente. Esto ya es un poco política: cuando llegó Podemos, hablaban mucho de la renta básica, y se veía como una movida, como una cosa muy rara eso de cobrar por no hacer nada. Ahora, por ejemplo, hay muchos economistas en el mundo que dicen que se va a tener que hacer algo así, porque la mayoría de la población no va a trabajar, si no quieres tener revoluciones y cosas así. Hay muchas teorías, algunas de ellas hablan de que una gran parte vivirá mal, con un pequeño sueldo para ir tirando, y los que tendrán trabajo serán privilegiados que estarán muy por encima.

Es tomar conciencia de ello y luchar para cambiarlo, porque nos va a pillar a todos de sopetón. En altas esferas de filosofía son cosas que ya se están hablando, pero mucha población no es consciente. Faltan 15 años para que eso empiece a pasar.

Revisando los discos anteriores, vemos también como novedad que en este hay canciones de amor, o por lo menos de ámbito íntimo, de la cotidianedidad, de la vida en pareja.

Sí, dos o tres. “Risas”, “Pequeño Drama”, “Nana de Sangre”…

Sí, porque “La Última Gran Bronca” es más de incomprensión, sobre todo por las capas de voces, para reflejar una bronca en la que no se entienden.

Sí… Es una canción que puede ser difícil de escuchar porque no es un un recurso muy normal sobreponer voces que no dicen lo mismo. Pero si escuchas con atención, y con el tiempo, lo acabarás entendiendo.

El truco es fijarte en una línea de voz y luego en la otra. Porque si intentas hacer las dos al tiempo no te vas a enterar de nada. Me cuesta a mí, y sé lo que dice 😉

¿Y en directo cómo lo vais a hacer? ¿Samplers?

No, la cantamos entre tres.

Claro, porque ahora tenéis una incorporación.

Sí, en directo toca Coque el bajo, de Puma Punku.

Julián tiene Jay y Martín también toca en Bulto. ¿Y tú?

De momento no tengo nada. Por ahora, en nuestras cabezas, Zapata, el cantante de Bifannah, y yo estamos pensando en hacer algo juntos. Pero de momento hasta ahí hay.

¿Habéis pensado en colaborar con alguien? ¿Os gustaría?

Sí, lo hemos pensado. De hecho, en el Ultra (Matapadre, 2013), cantaron una canción Antía y Marta de Wild Balbina. Luego en Asfixia, Dani de Melange, Javi de Juventud Juché… En este, al estar en Estados Unidos, era complicado tirar de los colegas para que vinieran a colaborar. Pero lo hemos pensando muchas veces.

De hecho, a mí me encantaría hacer algo con Isa de Aries y lo hemos hablado más veces. Hubo una temporada que Olalla Caamaño estuvo tocando con nosotros, porque nos molan mucho las voces de chica. Quieras que no, para nosotros es algo que… otras cosas podemos luchar mucho para conseguirlas, pero en eso no podemos, así que o colabora una chica o nada.

¿Cuáles han sido las primeras impresiones del disco al tocarlo en directo?

Pues muy guay. Por ejemplo, en el Esmorga y en el Facela vinieron mucha gente. Aparte, en el primero, aún no había salido, y entonces la gente estaba muy callada, escuchando, pero pareció que les gustó mucho. En el segundo, que ya estaba en la calle, la peña estuvo bailando, moló mogollón. Las primeras sensaciones han sido muy buenas.

En Valencia, en la Pergola, fue raro, porque la gente estaba muy animada (merecerían un premio) pero hacía un viento huracanado…

¿Los planes de gira en sala debemos esperarlos para después del verano?

Yo supongo que a partir de otoño la haremos.

En realidad, en verano, es una putada, porque si no estás en festivales, es que las salas no programan. Ya no es que digas que te gustaría estar en un sitio más grande o algo así: no, aunque tú quisieras organizar conciertos no puedes. Las salas cierran.

Estaremos en el Tomavistas, el Cranc, Al-Andalus, Sonorama… y alguno más que no nos dejan anunciar.

—–

Cuando cerramos la entrevista, no pudimos evitar preguntarle por algo que nos causa cierta inquietud: cómo vive Martín, el batería, el rock n’roll siendo vegetariano. Diego se lo preguntó por Whatsapp y esta fue su respuesta: “Si tus compañeros de gira te quieren como los míos a mí, prácticamente da lo mismo porque siempre te apoyan para buscar una opción guay, así que de risas” 😀

Web Hosting