Crónica del concierto de Hinds en Sound Isidro

Por María Barba 0

La banda madrileña presentó su nuevo trabajo ante un público totalmente entregado.

WE ARE HINDS AND WE CAME HERE TO ROCK. Así de tajante reza la lona de fondo que acompaña el decorado de todos sus conciertos. Esta vez, en la Joy Eslava, las madrileñas por fin presentaban su segundo disco después de hacerlo girar por toda Europa y EEUU desde su publicación. Enmarcadas dentro de la programación del Sound Isidro 2018, y teloneadas por Albert Cavalier, las Hinds venían a demostrar sus tres años de progresivo crecimiento en los escenarios de medio mundo. Sin prisa, pero sin pausa, el título de su nuevo álbum ya lanzaba toda una declaración de intenciones: I Don’t Run.

Antes de subirse al escenario, entre el público congregado y apretujado en la platea se respiraba ya un ambiente de expectación e impaciencia. No en vano llevábamos meses mirando sus historias de Instagram, en las que se las veía haciendo sold out por prácticamente todas las ciudades por las que pasaban. Todas queríamos formar parte del stories de esa noche desde que comenzó la línea de bajo de “The Club”, tras lo cual se iniciaría entre el público un pogo infinito que no se apagaría más que en contadas ocasiones. Y es que el rock dejó hace mucho tiempo de ser un género, pero siempre fue una actitud: Es la que Hinds tienen desde que empezaron a hacer música. Con las tenues luces de la bola de discoteca, “Linda” nos daba tiempo para respirar y admirar lo muchísimo que han madurado como grupo.

Jugando en casa, no faltaron las colaboraciones en el escenario de Diego de The Parrots y los Baywaves durante “Caribbean Moon” y “Davey Crockett”, respectivamente. Para añadir una última versión al setlist y con la morriña de su viaje por los Estados Unidos de América, Amber se marcó su “Lovesick Blues” de Hank Williams, esta vez sin bailecito country por razones logísticas obvias.

Entremezclando canciones de Leave me alone, las madrileñas han diseñado un setlist intenso que hace repaso de sus mejores temas, pero en la Joy no hubo distinción: Nosotras lo dimos todo en todas por igual. Probablemente, llegados a este punto el lector se preguntará la razón de que esté escribiendo este texto en femenino plural. Cuando recientemente la RAE ha declarado que el uso de “Consejo de Ministras” es incorrecto, no solo lo hago por pura insurgencia personal, sino también por seguir con el feed de Instagram de la propia banda: More girls on stage = more girls in the crowd = more girls in my text. Y es que Carlotta lo confirmó cuando presentaron “Tester”: “Nos encanta que haya tantos chicos cantando nuestras canciones, pero queremos ver a más tías aquí delante.” Así que abierta la veda, nos fuimos directas a las primeras filas.

Aquel “Girls to the front” que inauguraran las Bikini Kill en los 90′ seguía totalmente vigente aquella noche con las Hinds. Especialmente teniendo en cuenta que, a pesar de la gran presencia femenina, entre el público asistente aún nos veíamos obligadas a soportar comentarios sexistas hacia la banda. No solamente ser cada vez más entre las primeras filas crea un espacio seguro, sino que una vez formamos todas parte del pogo cada vez escuchamos menos chistes innecesarios que ya nadie tiene que aguantar. Es 2018 gente, hay que actualizarse el sistema operativo cada vez más rápido.

Tras los “gabba gabba heys” y Carlotta Cosials tirándose a nuestros brazos, llegó la traca final con “Finally Floating”, “New For You” y “San Diego”. Agotadas pero felices, nos quedó bastante claro el mensaje: Hinds siguen siendo las mismas pero son nuevas, mejores y necesarias. Para todas nosotras.

Galería del concierto de Hinds en Sound Isidro

Fotos por Ignacio Sánchez-Suárez.

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