Crónica del festival Paraíso 2018

Por Ricardo Ozores 0

La primera edición del festival Paraíso deja con un buen sabor de boca y con ganas de que llegue la segunda.

Un festival donde se ha apostado por la música electrónica y además encontrábamos instalaciones artísticas, performances, áreas gastronómicas, casetas de gaming y áreas de descanso para aprovechar todo el espacio ofrecido por el campus de la UCM del que pudieron disfrutar todos sus asistentes.

El festival estaba dividido en tres escenarios; el principal “Paraíso”, que sin duda tenía el set de altavoces e instalación de luces más potentes de todos, el escenario “Club” al que cubrieron con una carpa y una bola de discoteca que hipnotizaba al publico junto al juego de luces y la música. Finalmente, el escenario “Manifesto”, el más apartado y pequeño, pero que aun así no desilusiono.

HVOB por Ignacio Sánchez-Suárez

Viernes 8, Madrid amanece nublado y lluvioso, así que la organización del festival retrasa la apertura hasta que deja de llover. Al llegar allí nos encontramos con un buen campo de batalla, lleno de barro y algún que otro charco pero que habían cubierto con césped artificial. El ambiente ya estaba animado gracias al set de Danny L Harle, Kelly Lee Owens, Sahale y Awwz, así que poco nos hizo falta para que nos pusiésemos a bailar. A nuestra llegada nos recibe dúo austriaco HVOB en el escenario “Paraíso”. El comienzo del set con la voz de Anna Müller puso en pausa durante un segundo a todos los que estábamos presentes para mirarnos y dejarnos boquiabiertos con su mix de electrónica y vocales que les caracteriza. La sesión fue evolucionando y se centró en más en una electrónica más minimalista. La mezcla entre su voz, los estroboscopios y la buena vibración que transmitía todo en conjunto nos puso complicado irnos al otro escenario a mitad de sesión.

En el escenario “Club” teníamos ya a la mitad el set del artista alemán Apparat. Bajo la carpa del escenario se respiraba un ambiente relajado que junto al estilo característico de electrónica ambient y glitch no fue difícil de transmitir. Con el ritmo de sus bases en los pies y cuando quisimos darnos cuenta, su set termino desprevenidamente al que todo el publico aplaudimos con pena de que hubiera acabado.

La siguiente cita que teníamos pendiente era con el dúo de electrónica minimalista Kiasmos en el escenario principal, uno de los artistas mas esperados de todo el festival. Sus sonidos inconfundibles de acordes de piano con bases de electrónica forman una unión que simplemente podría decir que es única y preciosa. Fue el momento “tranquilo” de todo el festival donde todo el mundo estaba en la misma onda, sonriendo y con los ojos cerrados inmersos en ese momento. El final del set sin embargo fue todo lo contrario, con sonidos más electrónicos y buen bajo se despidieron de nosotros.

El cierre del viernes nos los brindo el final del set de Black Coffee que estuvo un rato haciendo un back to back con DJ Tennis, quien le sustituía en el escenario “Club”. Con unas proyecciones en pantalla cautivadoras y el juego de luces de la carpa y el reflejo en la bola de discoteca, el ritmo de los temas fueron apoderándose del ritmo de las piernas y de los brazos de todos y era imposible contenerse. Fue un set mucho más salvaje y guerrillero que los anteriores, con un buen bajo que hacia que te vibrara el cuerpo.

Róisín Murphy por Ignacio Sánchez-Suárez

Nuestro sábado no pudo empezar de mejor manera en el escenario “Paraíso” con la voz de la irlandesa Róisín Murphy. Las bases de electrónica junto a su voz cautivaron a un publico entregado y con ganas de guerra que esperaba la entrada de una de las novedades del festival, Damian Lazarus junto a The Ancient Moons, su nuevo proyecto musical colaborativo en el que junta todo tipo de artistas y convertir un intercambio de estilos musicales en una maravillosa puesta en escena y directo inolvidable. Poco después fuimos al escenario “Manifesto” donde nos estaba esperando Palms Trax y los valientes que tenían ganas de bailar sus ritmos ochenteros contagiosos para todo el que estuviera allí. Junto a las animaciones proyectadas y las luces de colores y su estilo synthwave característico nos puso a todos en movimiento y con ganas de algo más. Con este set impecable unas ganas terribles de seguir bailando nos fuimos a ver a Tom Trago al escenario “Club”. El holandés derrochaba una energía que absorbimos todos al momento. Todo el mundo estaba en movimiento y en modo guerrero siguiendo el ritmo que nos dejaba boquiabiertos tema tras tema. La sesión fue evolucionando hacia un techno mas oscuro donde se notaba mucho bombo, justo lo que estábamos esperando y asentíamos con la cabeza deseando que siguiera así el resto del festival.

Poco después apareció en el escenario Gerd Janson y estuvieron haciendo un back to back bastante divertido para nosotros y para ellos. El alemán nos tenía a su disposición durante las dos últimas horas del festival. Con un repertorio de mínimal techno, synth, temas de Daft Punk, KiNK y Krystal Klear nos hizo movernos continuamente de lado a lado y haciéndonos preguntar dónde había estado Gerd durante el resto del festival. Sin lugar a duda fue el mejor cierre que podría haber tenido el festival dejándonos con ganas de una segunda, tercera y cuarta edición, a la que solo le pedimos que no haga tanto frío y que no llueva.

Galería del festival Paraíso 2018

Fotos por Ignacio Sánchez-Suárez.

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