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Entrevista a Boutade: Desde las entrañas

Por Marcos Gendre 0

Comandados por Charlie A. Jiménez, en el cuaderno de bitácora de este grupo barcelonés, la ortodoxia rock arde bajo las lecciones vitales de grandes pirómanos de la electricidad como Greg Dulli o Thalia Zedek.

Antes de nada, me gustaría que me dijeras qué significa Boutade para ti y cómo ha sido vuestro camino hacia vuestro estado actual.

Boutade es más una necesidad que una adicción. Una vía de escape al mundo que nos rodea y todos sus cambios. Es una manera de exorcizar demonios o abrazarlos más intensamente. Es la manera más útil que tengo para expresarme libremente y hacer una especie de terapia de todo lo que ha sucedido y sucede en mi vida y quizás con ello hacer reflexionar a los demás sobre las suyas.

El camino, como el de cualquiera que se dedique con pasión a este tipo de arte, ha sido duro y lleno de conflictos personales. Aunque al punto que hemos llegado, puedo mirar atrás con cariño a todo lo vivido y sin ningún tipo de rencor hacía nadie. Eso es, sin duda, un logro.

Uno de los cambios más presentes en vuestro nuevo trabajo es la entrada a los teclados de Ana Oliver, la cual os aporta un plus atmosférico desde sus teclados ¿Cómo ha sido su entrada, ¿qué os ha significado?

Hemos pasado por varias formaciones, varios abandonos por el camino cuando ya parecíamos tener el conjunto adecuado. La llegada de Ana ha sido cerrar el círculo por fin. Como músico es absolutamente infalible. Con ella, su talento, su buen gusto y su magistral técnica. hemos podido hacer justicia a las composiciones. Y como persona es mágica, nos ha traído aire fresco, renovador. Uri, Aitor y yo somos amigos desde los 14 años. Llegar y poder considerarla como un miembro más de la familia no es fácil, y el mérito es todo suyo.

Somos una banda de marcada influencia noventera. En mi opinión fue la mejor época para el rock y sin duda la que más me educó.

En todo momento, al escuchar vuestras canciones –como, por ejemplo, “Black Conscience”-, me viene a la mente killers emocionales de los noventa tipo Come, Afghan Whigs y Mark Lanegan, aunque también los The Cure más atmosféricos. ¿Cuál es vuestra conexión con esta rama regia del rock volcánico?

Somos una banda de marcada influencia noventera. En mi opinión fue la mejor época para el rock y sin duda la que más me educó. Quizás bandas como Afghan Whigs o artistas como Mark Lanegan, entre muchos otros, sean ese punto en común donde todos nos encontramos musicalmente. Pero cada uno aporta sus influencias sobretodo a la hora de cerrar las canciones. Hay arreglos en las canciones de vertiente muy progresiva, stoner o psicodélica, por ejemplo. En cada concierto siempre se nos acerca gente que nos comenta que tal canción, o la música que hacemos en general, les recuerda a bandas como Radiohead, Placebo, Suede, Pink Floyd, Sisters of Mercy o las que tú ya mencionas. Es genial que a la gente le recordemos a sus bandas favoritas. Señal de que aunamos muchas influencias de la manera correcta.

Al mismo tiempo, deriváis hacia un canal más reposado, cocinado entre la explosión eléctrica en “The Snake Bit the Horse” o el sonido mántrico de “Days Goes By”. ¿Cómo trabajáis canciones como éstas a la hora de encontrar el punto de cocción buscado?

Nos gusta plantear cada canción para que se sumen y complementen dentro de la unidad del disco, pero que a su vez sean aventuras completas individualmente. Hay canciones que por la temática de la que hablamos requieren justamente ese tono más reposado para dar tiempo al oyente a que se pierda en la canción, a que pueda reflexionar antes de que lo haga con un cambio sonoro o un cambio de parte. Lo que hacemos es centrarlo en la dirección que deseamos. Entre los cuatro tenemos un abanico sonoro muy definido donde escogemos las variantes y estructuras adecuadas para llevar cada canción donde queremos.

Entre “The Best Hunter” y “Do You Realize”, han transcurrido tres años, tiempo que, en, vuestro caso, creo que se nota en un mayor matizado del sonido. ¿Qué habéis aprendido durante todo este tiempo?

La verdad es que si hubiéramos podido dedicarnos en términos laborales exclusivamente a la música, hubiéramos tardado muchísimo menos. Pero ha sido mucho el aprendizaje durante estos tres años. Uri y Aitor no han parado de trabajar en otros proyectos paralelos, lo que les ha llevado a mejorar como músicos, sin duda.
Por mi parte, cuando hicimos ‘The Best Hunter’ traje las canciones casi cerradas y, en cambio, con ‘Do You Realice?’ he preferido dejar más huecos por definir y estructurar a la hora de cerrar las canciones, también por contar desde el principio del proceso con Ana, pero también porque había aprendido que el resultado sería superior en composición y en sonido si todos participábamos más desde el origen. Hemos aprendido mucho en gestión de egos durante todo este tiempo.

Asimismo, el álbum suena muy trabajado, como si estuviera muy pensado antes de entrar en el estudio. ¿Ha sido así o el tono fue surgiendo sobre la marcha?

Estaba muy pensado antes de entrar al estudio. Durante el tiempo que estuvimos moviendo en directo ‘The Best Hunter’ fui componiendo, gestionando y eligiendo de una manera natural las diez canciones que formarían ‘Do You Realize?’; y una vez tuvimos claro cuando finalizar los conciertos del primer disco, centramos nuestros ensayos durante nueve meses para componer definitivamente el nuevo álbum. Te deja una sensación de vacío enorme estar un año, entre ensayos y grabación, sin tocar en directo. Pero el resultado ha valido mucho la pena.

Habéis vuelto a repetir en Fabrehash Records, ¿qué tiene estos estudios para seguir confiando en ellos?

Como ya destaqué en los créditos del disco, es el lugar donde ciencia y magia se encuentran.
Cuando llegas a un estudio con según que ideas sobre sonoridad de un solo, arreglo, detalle de guitarra o teclado, y tienes que intentar definir lo que quieres con palabras, es muy muy difícil hacerse entender. En Fabrehash Records la capacidad de entendimiento, comprensión y acierto respecto a lo que tienes en mente es brutal.
La mejora que ha tenido el estudio en estos tres años ha sido increíble. Han grabado durante este tiempo a bandas de culto como Deus le Volt, Perennial Coventry, Elles n’exitent pas o Medicenquequemecosas más recientemente.
También ha sido fundamental la labor de mastering que nos han hecho en Dronetools.
Imposible sentirse más cómodo, ya son parte de la familia también.

¿Dónde tenéis vuestras miras puestas con este álbum y qué nos depara el futuro de Boutade? ¿Quizá el salto internacional?

Nos gustaría simplemente poder compartir estas canciones, estos sentimientos, con el mayor número de personas posible. Creemos que mucha gente se puede sentir identificada, emocionarse con este disco. Pero sinceramente no es algo que nos obsesione para nada. Seguiremos nuestro camino como siempre hemos hecho y quien quiera compartirlo, bienvenido será.

Respecto al salto internacional… me dan ganas de responder con un “¡jaja!”, un sueño muy muy grande. Vamos a vivir el presente y disfrutar de la obra que hemos logrado, porque al final, cumplir ambiciones así no depende de nosotros. Pase lo que nos pase iremos con la cabeza bien alta sea donde sea.

Boutade en Bandcamp.

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