Crónica del concierto de Low en Madrid (sala But)

Por El Último de la Fila 0

El trío estadounidense puso el público a sus pies con una actuación sobria, marca de la casa.

No paran lloverles halagos a Low con un Double Negative (Sub Pop, 2018) que ha abierto una vía de escape a su mundo de contención; una visión experimental de su fórmula donde han desnudado las canciones hasta la mínima expresión. Sin embargo a la hora de llevarlas al directo esta frialdad se torna en calidez con los ropajes clásicos a los que nos tenían acostumbrados. Así se plantó el grupo el pasado martes en la sala But dentro del ciclo American Autumn de SON Estrella Galicia.

Una noche que tuvo como entrante la brevísima actuación de los asturianos Elle Belga, el proyecto de José Luis García (Manta Ray) junto con Fany Álvarez. La sobriedad de la que hacen gala Low bien le valió al dúo para ganarse la atención de los presente que con sepulcral silencio disfrutaron de los apenas veinte minutos de los que dispusieron. Historias familiares y cercanas cuyo broche fue una versión de “A galopar”.

Que todo el halo nebuloso que desprende Double Negative no lo íbamos a tener en directo pudimos verlo desde la salida del trío cuando encararon, mirada baja, “Quorum”. Esta revisión de sus temas con guitarra, bajo y batería hace que a los menos empollones del disco nos cueste por momentos saber qué canción están arrancando. Quizás fue eso algo que echarles en cara: el no querer defender sobre un escenario esa apuesta arriesgada, tanto musicalmente como escénicamente (solamente un taburete donde por momentos descansaba Steve Garrington fue el atrezzo que se salía de la típica puesta en escena de pedales, monitores y amplis).

Una vez puestas las cartas sobre la mesa y sabiendo a lo que nos ateníamos, solo tuvimos que dejarnos llevar. Temas de sus más recientes trabajos como “Plastic Cup” o “No Comprende” hicieron acto de presencia bien pronto dejándonos abierta la duda de si tendríamos un repertorio heterogéneo, pero fue su nuevo material el que llevó el peso de la noche: tocaron nueve de las once nuevas canciones.

Un chico agarra de los hombros a su ¿novia? la cual mira con ojos vidriosos lo que sobre las tablas de la sala va ocurriendo. Todo emotivo, pero contenido. Así podría describir el concierto, del que por cierto me pregunto si no hubiera sido más agradable de disfrutar en un Lara como su anterior visita. Y con la precisión de un reloj suizo, los de Duluth fueron tejiendo una tela de araña en la que atraparon a un público respetuoso que no se salió del guion establecido por los músicos y cuyo momento “alocado” fue cuando Alan “brotó” con “Do you know how to waltz?” y terminó rompiendo una de las cuerdas de su guitarra.

De “Always Trying to Work It Out” a “Poor Sucker”, la emocionante “Spanish Translation” o “Holy Ghost” fueron pequeñas joyas que dirigieron la senda hacia un final made in Low, alejándose de la idea de guardar sus “singles” (¿hablamos de “Canada”, “Starfire” o “California”?) como broche a la noche, el grupo tiró de “Dancing and Fire” y “Disarray”, aunque tras una sonada ovación volvieron a salir para regalarnos “Laser Beam” del olvidado Things We Lost in the Fire. Todo tan Low. Todo tan bonito.

Galería del concierto de Low en Madrid

Fotografías por Ignacio Sánchez-Suárez.

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