SKAM España: exaltación de la edad del pavo

Por Diego José Fabián 0

Análisis de la primera temporada de la serie SKAM en su versión española

Fue una locura de noche, o sea, pasaron mil cosas. Primero se nos fue la puta olla jugando a la Play, fue una partida mazo intensa. Fuimos a la Renfe, con intención de ir a la fiesta, pero había huelga de trenes…

La edad del pavo. Ese periodo idealizado de tu vida del que nunca consigues salir del todo. Esa edad en la que la vida carece de preocupaciones y en la que lo único que importa es la popularidad en tus grupos sociales y el desenfreno sin talento de cada fin de semana. Skam España (Begoña Alvarez, José Ramón Ayerra) es la última serie de producción propia de Movistar +, basada en la original noruega, acaba de concluir su primera temporada y trata la vida un grupo de adolescentes en, claro, la efervescencia de la edad del pavo pero desde un punto de vista que se acerca más al romanticismo de “Heartbreak High” (Los Rompecorazones en España, 1994-1999) que a la anarquía de “Física o Química” (2008-2011). Combina bien el indie y el mainstream en su banda sonora (Aitana y Ana Guerra, La Casa Azul, Daughter, etc.) y al ser solo 11 capítulos de 30 minutos, verla de tirón no resulta soporífero. Eva es el personaje central, siempre respaldada por su grupo de amigas. Analicémoslas:

Eva (y Jorge): tiene cierta tendencia a meterse en líos y situaciones embarazosas, pero ella nunca las busca. Mantiene una relación complicada con Jorge, quien las más de las veces prefiere a sus amigos, el fútbol o la Play antes que a ella. Obviamente, es el que pronuncia la frase arriba entrecomillada.

Nora: es la mejor amiga de Eva. Siempre la apoya, la protege, la defiende, la orienta, le justifica lo injustificable… lo que es una amistad verdadera, vamos. Es un amor.

Viri: vendría a ser la líder del grupo. Quiere organizar el viaje de fin de curso, ir a todas la fiestas, ser popular, ser reina de Instagram. Le sobran ganas y le pierde la torpeza. Es un quiero y no puedo, pero graciosa como ninguna.

Cris: Cris es sin duda, la tía buena del grupo. Es rubia, tiene cierto deje “choni”, le van los tíos y las tías y bebe té con sabor a melocotón del Mercadona. Cuando Viri le cuenta con vergüenza su primera experiencia sexual seria, le dice: “pero eso está to bieeeen”. Única y adorable.

Amira: es árabe, se tapa el pelo, tiene las ideas claras y no se calla ante nadie. Va ganando puntos a medida que avanza la temporada.

Inés: fue la mejor amiga de Eva en el curso pasado, pero ahora están enemistadas por un pequeño malentendido. Es mala.

Y el plantel de chicos también responde bastante bien al estereotipo de la edad del pavo. De Jorge ya hemos hablado, pero analicemos al resto.

Lucas: es el mejor amigo de Jorge. Es tímido y bueno. También gay. Y quizá le gusta Jorge, pero tiene una gran relación con Eva.

Alejandro: las tiene locas a todas. En su primera escena, llega al “insti” y suena la canción de Lady Gaga que lleva por título su nombre. Momentazo.

Cris (Cristian): es un chulito repeinado con toques de pijo. Tiene novia formal y la cornea con todas. Un picha brava.

Ansiosos ya por la segunda temporada, tras la terminación de esta primera podemos llegar a la conclusión de que si esto es el reflejo de la adolescencia patria, no lo hemos hecho del todo mal. Sigue habiendo valores de hermanamiento, de fidelidad a la amistad, de valentía. Aún no está todo perdido. Mi reino por volver a la edad del pavo.

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