Crónica del concierto de James Holden and The Animal Spirits en Madrid (Sound Isidro)

Por Alberto Castro 0

Una de las primeras citas de Sound Isidro 2019 nos trajo de vuelta a Madrid a James Holden and The Animal Spirits, quienes ya nos visitaron el año pasado en diversos festivales (Primavera Sound, Mad Cool y Noroeste).

Quizás la cercanía en el tiempo de dichas fechas fue uno de los factores de la modesta entrada que registró la Joy Eslava, con apenas tres quintas partes de la planta baja pobladas. En cambio, tal aforo facilitó mucho el poder ver el show desde la propia pista, sin tener que relegarse nadie a los siempre inefables laterales de la mítica sala madrileña.

El concierto se abrió, como cabía esperar, de igual forma que el disco “The Animal Spirits” (2017), con los sonidos guturales de “Incantation For Inanimate Object”. Y es que sus primeros compases son perfectos para arrancar, con el escenario a oscuras mientras retumban los coros por el escenario y empiezan a sonar los diversos artilugios de percusión que el percusionista de The Animal Spirits desplegó sobre su alfombra, situada en el centro y en primer plano del escenario para deleite de las primeras filas. Carraca, vibraslap, castañas y todo lo que uno se pueda imaginar pensando en ritmos tribales.

A medida que la luz lo fue envolviendo todo poco a poco y se sumaron la batería y la (muy jazzística) sección de vientos, comandados todos ellos por los sintetizadores de Holden, resultó imposible no sumergirse de lleno en esta maravillosa experiencia. Lo analógico frente a lo digital, el caos contra el orden y la electrónica fusionada con el free jazz.

Uno de los mejores momentos de la noche llegó con “Each Moment Like The First”, tan hipnótica como en el disco pero aún más contundente. También hubo tiempo para rescatar canciones del anterior álbum de James Holden (“The Inheritors”, 2013), como “Blackpool Late Eighties” o “Renata”, siendo esta última una de las más celebradas por el público.

Pero pese a un buen puñado de momentos brillantes, también hay que destacar que las proyecciones resultaron bastante sosas, lo que unido al formato prácticamente calcado al de sus anteriores visitas (con un setlist sin apenas variación), acabó provocando que llegados los tres cuartos de hora el concierto acabase resultando repetitivo y algo monótono. Y es que pasada la impresión inicial, el efecto se fue difuminando poco a poco (aunque sin caer en el aburrimiento, eso sí). Confiamos en que la próxima vez Holden traiga un espectáculo renovado y ampliado.

Abriendo la noche estuvo el barcelonés BeGun, con un set que no pasó del mero trámite ante el escaso público que decidió acudir a la sala a primera hora. En definitiva, una noche interesante para los que buscan nuevas formas en la música electrónica, aunque no algo que se vaya a quedar grabado en la memoria.

Galería del concierto de James Holden and The Animal Spirits en Madrid

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