Crítica: “Yesterday” de Danny Boyle

Por Martín Godoy 0

Yesterday

Ya es un clásico del verano, como quemarte los hombros o tomarte un calippo en el kiosko de la playa. La feel-good movie de este año ya está aquí y viene de la mano de Danny Boyle. Ayer vi Yesterday y today (ja, ja) os la cuento.

Jack es un cantante en horas bajas (bajísimas) que tiene un accidente durante un apagón mundial. Cuando despierta, se da cuenta de que es el único que recuerda a los Beatles y hace lo que cualquiera de nosotros haría en su situación: estrujarse el seso para recordar las letras y publicar las canciones como propias.

La premisa es estupenda. Divertida, original, imaginativa y ligera. Y, por si esto fuera poco, construida alrededor del repertorio de uno de los grupos más exitosos de la historia de la música, lo que por sí solo genera valor añadido. La primera vez que suena Yesterday consigue que se te pongan los pelos de punta. Pero, pasados 25 minutos, uno empieza a ser consciente de que la película no va a ir más allá. La anécdota inspirada da paso a una comedia romántica simplona y previsible. Este declive podría enmascararse si, a cambio, se apoya en la magnífica banda sonora que su historia promete. Pero nada. El film desaprovecha la oportunidad de resultar memorable relegando a un segundo plano los icónicos temas de la banda. Apenas escuchas 5 o 6, dejando incluso “Let it be” en un cantus interruptus. Decepcionante.

El final me ha parecido insatisfactorio y, sinceramente, no me ha dejado el buen sabor de boca que esperaba. Resulta entretenida de ver y oir, pero no creo que haga justicia a la banda que pretende homenajear.

 

 

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