Entrevista a La Trinidad: Agentes de cambio

Por Ana Rguez. Borrego 0

La Trinidad

La Trinidad tiene la capacidad de sorprender. Por su capacidad de marcarse metas sonoras, evolucionar sobre ellas, construir un cuerpo lírico que te hace pensar y te fascina por sus hallazgos líricos… Si a eso le sumas su juventud, irremediablemente piensas en cuántas canciones buenas nos van a dar. Tanto si escuchas sus anteriores EPs (El Peligro y Nuevas Dignidades) como si te lanzas a descubrir su otro grupo, The Loud Residents te queda claro: lo suyo es crear con sentido. No se conforman con lo primero que se les pasa por la cabeza.

Todos estos elogios no son pura adulación. Tras escucharles, verles en directo y charlar con ellos en dos ocasiones (de ahí lo atípico de esta entrevista), nos queda claro que La Trinidad es ese grupo que no debemos perder de vista. Podéis comprobarlo en esta entrevista hecha en dos momentos: el planteamiento de su evolución sonora es patente.

Otoño de 2019, meses antes de grabar su primer disco

El plan es grabar el disco a finales de este año [2019] para publicarlo al año que viene [2020]. ¿Cómo lo lleváis?

Sixto: Ahí estamos. Tenemos unas diez canciones compuestas, queremos llegar a tener unas quince o dieciséis, para hacerle una criba potente. Nos está costando en el sentido de que todo es común, pero ahora mismo lo estoy sacando yo todo, para ponerlo en común en el local de ensayo. Está costando porque lo estamos trabajando. Yo no soy una persona que te diga “buah, he compuesto diez canciones este mes“. Yo voy mucho más lento pero porque voy desechando un montón y hasta que no veo una idea clara, no me lanzo. Así que está siendo muy progresivo, pero vamos avanzando, porque hace tiempo atrás ya empezamos con la composición del disco, con esta misma idea, de hacerlo bien, poco a poco. Queremos tener unas quince canciones antes de meternos a grabar, y quedarnos con las diez mejores.

Por lo que nos estás contando, se deduce que eres muy perfeccionista

Jorge: Sí, él es… como el Hitler del grupo [risas] Pero desde el cariño.

Sixto: Compararme con Hitler… compárame con Stalin, tío.

Jorge: El pequeño Iosiv.

Sixto: De hecho, me llaman el pequeño Iosiv.

Jorge: Pero con cariño siempre.

Sixto: Está bien, está bien. Sí, soy muy perfeccionista.

Jorge: Tiene que haber siempre alguien que sea así.

Sixto: Que sea el coñazo del grupo.

Jorge: Para que se mantenga el equilibrio con los que somos más desastrosos. Como Carlos y yo, que somos el resto.

Entendemos que las canciones del EP no van.

Sixto: Lo que se ha editado ya no se tiene que volver a editar. Eso para nosotros es una máxima. Si ya lo has editado, para qué lo vas a volver a sacar. No le vemos sentido a volver hacer algo.

Jorge: Es un poco engaño.

Sixto: ¿Vas a regrabarla?

Jorge: Las canciones tienen su gracia por el momento en el que las has sacado. El sitio, el resultado final….

Sixto: Otra cosa es que tú en el pasado sacaras, en una maqueta, una canción, y cinco, ocho años después, sigue el grupo adelante y te dices “¿te acuerdas de aquella canción de la primera maqueta…?” Y la recuperas y la sacas: es otra cosa. Pero algo que ha salido hace dos días… estamos orgullosos, nos gusta, representa un momento del grupo, se cierra la puerta y se sigue hacia adelante.

Además, escuchando los dos EPs y comparándolos, se puede observar que cada uno de ellos tiene algo en común, que le dais un sentido a cada EP. Una temática, un nexo… algo que los cohesiona.

Sixto: Sí, de alguna manera sí.

Jorge: El primero más tenía en común el sonido en sí.

Sixto: Incluso el tipo de letra. Era también la primera vez que yo me lanzaba a escribir en español, que todavía no lo había hecho. 

Nosotros venimos de un grupo anterior, The Loud Residents, que sigue en activo, pese a que mucha gente nos ha intentado «matar» a partir de La Trinidad. Han dicho “The Loud Residents se separan y han hecho La Trinidad“. No, perdona, siguen, lo que pasa es que ahora estamos un poco más aparcados, porque es ahora el momento de La Trini.

Pero sí, hay un sentido temático. A mí, por ejemplo, en cuestión de sonido y de letras, pasa lo mismo. Estamos haciendo una cosa y sin premeditarlo, cuando acabas el trabajo, lo miras con distancia y dices, “coño, tiene sentido“. Y eso es lo guay, es gratificante, es decir, ha salido de mí, de forma honesta. No es algo premeditado, que es como ponerle un corsé desde un primer momento, tanto a las letras como a la música. Eso al final, cuando tú acabas y lo ves con la distancia, es “hostia, tiene sentido, una unidad, incluso temática en las letras“. Ha sido de verdad.

En el tema sonido, se aprecia ese cambio entre uno y otro. El primero es como más crudo, con más distorsión…

Sixto: Ruido a mansalva.

Jorge: Hay más fuzz

Sixto: Es más garage.

Jorge: La canción más cercana a lo nuevo es “Ay tus ojos”, que sí tiene un sonido más parecido al nuevo EP.

El nuevo suena como más cercano al pop.

Sixto: Sí, es más new wave.

Es como más… asequible.

Sixto: Sí, total.

Jorge: Al final, las melodías son mucho más pegadizas. El otro es más crudo, veníamos de escuchar muchísimo garage

Sixto: Estábamos en una época que ya estábamos pasados de vueltas con el garage. Veníamos como locos del nuevo garage de California, del rollo de Ty Segall, Meatbodies, Together Pangea, Gøggs… un montón de grupos de garage, cosas más oscuras, más duras, y cuando nos vimos haciendo eso, era como que quedamos muy contentos con el EP.

Lo hicimos como queríamos que sonara, superguarro. Y cuando acabamos con el EP dijimos “es que hay 80.000 grupos de garage”. Aunque es un sonido diferente, entre Nastys, Parrots y Hinds, aunque sea otro tipo de garage, es como que está en la misma estela, por así decirlo. “Así que tío, ¿por qué no giramos hacia cosas que nos gustan más, que queremos expresar otro tipo de cosas, y a lo mejor este tipo de música nos encierra un poco? Nos deja un poco encorsetados“. Y por eso decidimos que queríamos escuchar otras cosas, otro tipo de música… queremos ampliar el sonido

Y quizás ese sonido os permita experimentar más.

Sixto: Sí. Al final puedes experimentar con cualquier sonido. Pero sobre todo nos hemos abierto una puerta. Por ejemplo, si quieres hacer garage y eres un grupo de garage ya te has puesto ese sambenito y “uff, líbrate de él”. Pero si sales por otro lado, un rollo más punk, new wave, con mucha influencia de grupos rollo 79, como los Jacks, muchos grupos de oleada británica, de new wave después del 77, que venían del punk… Tíos, esto igual nos puede abrir un camino que en un futuro, incluso, puedes meter otro rollo.

No sé, a nosotros personalmente nos enconsertaba, nos liberaba un montón hacer otro rollo. Y hemos quedado muy satisfechos.

Te da más libertad.

Sixto: Más pie a la melodía, a contar más cosas. Al final, si tienes una música de garage, hay mucha falta de melodía, es todo como muy…

Incluso hay un cambio en el fraseo.

Sixto: Claro, a eso voy. Y eso se nota un montón. Tú puedes contar más cosas si tienes otro tipo de melodía, más reposada, más marcada… Estamos contentos, la verdad.

¿Tenéis pensado con quién vais a grabar el disco?

Jorge: Sí, hay idea en principio de grabar con Paco Loco. Es una posibilidad, aunque todavía no es segura.

Sixto: Sí, no hemos hablado todavía con él.

Nosotras hemos hecho nuestra quiniela.

Sixto: [risas] Deberíais haber hecho primero la quiniela y luego la pregunta.

De primeras, dijimos La Mina. También hemos hablado de Hans Krüger, porque grabó a Vulk, aunque si lo piensas detenidamente, hace de todo. También salió Carlos Hernández, porque es el productor de Airbag y sabemos que sois colegas.

Sixto: A ver, el problema es que en España creo que siempre hay poco… A ver, en la industria musical cada vez hay menos productores, y esto hace que digan que la autoproducción es el futuro. Yo creo que eso es una mierda, honestamente. Creo que eso, al final, es síntoma de precariedad, lo que pasa es que lo han disfrazado de que tú, en tu casa, como tienes un ordenador, puedes hacerlo. Creo que la figura del productor, si se sigue perdiendo, es una mierda como un templo. Creo que es importante tener esa figura, respetarla, tan respetada como ha sido a lo largo de la historia. De hecho, todos los grandes discos que hemos tenido, de cualquier género, siempre han tenido un gran productor detrás la mayoría de veces. Entonces lo que hay en España es una falta de productores potentes, falta de estudios, pero porque en España la música, este tipo de música, no es una industria como en otros países.  Y ahora con esta época precarización más todavía.

A nosotros nos gusta juntarnos con productores, pero al mismo tiempo hay poca oferta. No digo que sean malos, pero hay poco donde elegir. Hay poco margen. Con Raúl en La Mina, como The Loud Residents, trabajamos muy guay, pero para este disco creemos que Paco Loco nos pega más, porque viene y conoce muy bien ese rollo del power pop británico, americano, de los años 80.

Quizás Hans Kruger sea un sonido mucho más moderno, que nos mola, no para nuestro sonido pero si en otros. Favx por ejemplo, suena como un puto cañón, o el último EP de La Plata, que también suena de puta madre. Y Raúl lo mismo: los discos de Novedades, de Pony Bravo… son del carajo.

Otoño de 2020, días antes de publicar Los Edificios Que Se Derrumban (Sonido Muchacho, 2020)

¿Cómo ha sido la experiencia de grabar con Paco Loco? ¿Llevabais todos los temas ya cerrados? Otros grupos que han grabado con él nos han comentado que en muchas ocasiones ayuda a cerrarlos, depurando aquellos detalles que no les convencen…

Sixto: Nosotros llevábamos todo cerrado: una semana antes terminamos de componer el disco. Había algunos temas que venían muy rodados. Primero, porque nosotros veníamos del primer EP, El Peligro (2018), que era más rollo garage, con el que nosotros ya no nos sentíamos tan identificados, quizás, con ese sonido, salvando un par de canciones. No es que reneguemos de ese EP, pero teníamos el segundo, Nuevas Dignidades (2019), que iba a sacarse con Sonido Muchacho: aún no habíamos fichado oficialmente, pero ya estábamos en conversaciones con Luis. Queríamos tocar en directo, para que él nos viera por primera vez. Renovamos un poco el repertorio, y empezamos a componer a saco, para tener canciones nuevas, porque a él el primer EP no le gustaba tanto y no nos sentíamos cómodos. Por eso, hay canciones que se habían escrito un año antes o más. Las habíamos tocado un montón en directo, porque además sólo teníamos dos EPs: no podíamos hacer un concierto en condiciones.

Pero es verdad que Paco colaboró mucho. No nos hizo cambios sustanciales: aportó muchísimo, pero creo que porque él conectó rápido con el grupo, con el disco… Conectamos todos muy bien, y fuimos en la misma dirección desde el primer momento, tanto nosotros con nuestras canciones como él a la hora de afrontar el sonido que queríamos.

La sorpresa fue que John Agniello entrara en la producción. ¿Cómo surgió?

Sixto: Bueno, en realidad eso ha sido una confusión, no sé por qué, creo que por alguna nota de prensa. La producción la hizo Paco Loco y John Agniello sólo mezcló el disco.

Está todo grabado y producido por Paco, que se hizo en la misma semana. Una semana que nos metimos en el estudio, encerrados, y luego ya, al mes siguiente, John Agniello vino de Estados Unidos, que es amigo de Paco (por eso conseguimos el contacto también), y ya mezclamos con él. Estuvimos otros cinco días mezclando, pero sólo mezclando.

Ahora bien, Agniello es productor, y eso, quieras que no, la mezcla no es un proceso exclusivamente técnico, puede meter detalles. Ya se conoce con Paco, y Paco es un productor al que no le va a importar, no es de “mi obra no se toca“. Encima son colegas, Paco no es así… El tío controla un montón, y le estaba gustando mucho el disco. En la mezcla hay un componente artístico.

Tenías 10 canciones cuando hablamos, pero pensabais llevar unas 15 ó 16 canciones, por si necesitabais descartar alguna.

Sixto: Un descarte sí quedó.

Carlos: Bueno, también había otra canción, que era “La Generación” o algo así, que fue una canción que tocamos única y exclusivamente en el concierto para abrir a Carolina Durante en la Riviera. Pero después de tocarla salió bastante mal y dijimos “fuera”.

Sixto: Le echamos la cruz.

Carlos: Y sí que es verdad que en la grabación del disco, aunque se publiquen 10, se grabaron como tal 11. Entonces sólo tuvimos un descarte. Nos vinimos arriba con lo de 15, pero 12… sí.

Sixto: Era la intención real. Había 12, se grabaron 11 y una quedo fuera porque no tenía nada que ver con el disco. Se grabó básicamente porque Paco me insistió en que quería grabarla y dijo “bueno, da tiempo, ya la tenéis, en formato acústico“.

Con este disco queríais dar un giro al sonido de La Trinidad, que por eso habíais elegido a Paco Loco, pero escuchándolo, sí que parece que hay guiños a vuestros anteriores EPs. “La Clase Media” quizás con al primero, y ” Todos los rumores eran ciertos” me recuerdan a Nuevas Dignidades. ¿Fue algo intencionado?

Sixto: Mmm… fue todo bastante natural.

Jorge: Hombre, quizás queda alguna reminiscencia de la que nosotros no nos hemos dado cuenta, quizás por nuestra propia forma de componer. Al final uno tiene una serie de recursos a los que suele acudir de forma inconsciente. Pero la idea no era ésa.

Lo que ocurre es que hay unas influencias que mantenemos a lo largo del tiempo, como por ejemplo The Clash: en Nuevas Dignidades y aquí están. Son como uno de los grupos pilares para nosotros. Entonces quizás en eso sí que se puede notar, eso sí que puede recordar a cosas del pasado.

Lo de “La Clase Media” y el primer EP no nos lo había dicho nadie, pero tiene sentido.

Sixto: Sí, hay canciones como “Ay, tus ojos” que es como el puente a lo que hacemos ahora y al segundo EP. Pero sí que es cierto que como “La Clase Media” no tenemos ninguna otra canción igual, y sí que puede recordar más a “Agujas” por el tema de la letra puede, más oscura…

Al final somos el mismo grupo y por mucho que evolucionemos y lo hayamos hecho medianamente rápido, estamos hablando de una obra verdaderamente reciente.

Quizás sea una pregunta un tanto pretenciosa por mi parte, cuando no deja de ser vuestra propia evolución y vuestras influencias.

Sixto: No, pero es una buena pregunta. La evolución del sonido es superlineal: está más o menos premeditado el cómo queremos sonar, qué grupos estamos escuchando y tal. Pero en ningún momento es “queremos hacer una canción como ésta“. No es algo cuadriculado.

De hecho, la composición fue algo acelerada por las circunstancias, se relajó y luego fue meterle el turbo porque entrábamos al estudio y era un poco a ver lo que salía. Las últimas fueron “Miel y Sangre”, que era de una maqueta anterior que estaba a medio preparar para Nuevas Dignidades que no llegó a nada y la retomé, y “Sensación Extraña”, que no tiene nada que ver por el estilo con el resto del disco, pero que aporta una nota distinta, más tranqui, que también es necesaria, creo yo.

Al hilo del cambio de sonido, me preguntaba de quién partió la elección de los adelantos. Cada una de las canciones elegidas representa muy bien qué estilos se pueden encontrar en este disco de La Trinidad. “España Invertebrada” es el cambio de sonido, “La Mundial” es más pop, pero en “La Clase Media” volvéis hacia un perfil más afilado. Me parece una buena carta de presentación.

Carlos: Desde el principio, teníamos claro que “España Invertebrada” fuera el primer adelanto, porque es la canción que mejor define ese cambio de sonido, más limpio y depurado, y porque además es la más evidentemente hit. Y después con “La Mundial” reconducirlo hacia un sonido más tranquilo, más pop, por dar un poco más la sorpresa. Es verdad que, un poco a última hora, cambiamos de planes y pusimos “La Clase Media” como último adelanto. Lo pensamos mejor y dijimos “esta canción no tiene nada que ver con lo que hemos hecho” y también es una de nuestras canciones favoritas. Al mismo tiempo, las veces que la habíamos tocado en directo, había tenido muy buena respuesta por parte del público. Entonces, nos lanzamos a por ello.

Ha terminado de cerrar el círculo de, como tú has dicho, adelantos que no tienen mucho que ver entre sí pero que al mismo tiempo pueden resumir lo que se puede encontrar en el disco, que es una especie de mejunje diferente.

Sixto: Al final el disco quedó bastante variado, que a nosotros nos gusta mucho. Tampoco fue algo concienzudo en ningún momento, pero sí, es lo que dice Carlos. Desde el primer momento, cuando Luis escuchó “España Invertebrada” en aquel concierto, él dijo “ésta, ésta es la buena, éste es el single“. Lo dijo desde el primer momento “me da igual el resto de cosas que hagáis, pero esta es el single”. Y nosotros también lo teníamos muy claro, porque la canción quedó muy redonda en su estructura. Nos gusta un montón. “La Mundial” también le gustaba mucho a Luis, con un punto más blando… A mí me parece de las mejores del disco.

Y “La Clase Media”, un tercer single a diez días de que salga el disco… nadie le va a hacer caso así que vamos a romper un poco, y así reivindicar que se escuche el disco entero. Las otras opciones eran sacar “Te Espero en el Moldava” o “Todos los Rumores eran Ciertos” de tercer single, pero era un poco repetir estructura, por así decirlo. Así que optamos por ésta, que nos encanta, que además va a la yugular y te muestra un poco los tres pasos del disco.

Era interesante en el sentido de que descoloca un poco a la gente. “¿Pero… el disco que va a sacar esta gente, igual no es lo mismo que yo me estaba esperando según los otros adelantos?”

Pasando al contenido, a vuestras letras, se podría hablar de la carga política que tienen muchas de ellas, pero no se trata de canción protesta. Es más bien algo aristotélico, en el sentido de que sois animales políticos, que habláis de lo que os rodea, desde un punto de vista cívico, cuestionando lo que no os convence o falla.

Sixto: De lo que vivimos y vemos. Lo has clavado, justo es eso. Antes que hacer un agitpop o un panfleto, es justo eso. Somos seres humanos, somos agentes políticos en el mundo en que vivimos, y la forma de verlo es de esta manera en ciertas cosas, de otra en otras, y al final es más un retrato desde una óptica, desde una visión del realismo más que desde la critica.

Evidentemente hay una crítica, sí, pero va más en ese sentido de una visión realista, de lo que veo, lo que toco y de lo que me preocupa. Ahora bien, si yo pongo el ojo ahí es voluntario, no es que lo vea y diga que cada uno lo interprete: las ideas son evidentes. Pero es justo lo que has dicho: somos seres humanos, agentes políticos por tanto, y la visión del mundo es que todo es absolutamente político. En eso estamos todos de acuerdo, los tres miembros del grupo.

Ésa es la pulsión que hay en el disco, sobre todo de fondo, aunque luego estéticamente haya tirado hacia otros recursos, como la arquitectura.

Al hilo del recurso de la arquitectura, hubo un momento en que me bailó el título del disco y me di cuenta de un posible juego de palabras que hay: edificios que se derrumban, edificios que se derriban.

Sixto: Pues no lo había pensado.

Claro que en el título es que se derrumban, no es un acto voluntario sino más bien alguien que hay detrás, que la está cagando.

Sixto: Sí… lo de edificios que se derrumban es casi un chiste. Tiene tres significados, y una de ellas es el chiste definitivo. Pero es un poco la metáfora del disco.

Gran parte del disco habla de una vivencia que tuve, el fallecimiento de una persona, una amiga mía, que me pasó cuando yo estaba de Erasmus. Yo vivía en un barrio en Praga, un barrio brutalista, y esa arquitectura me gusta, no tanto por lo estético sino por lo que significó el planteamiento del racionalismo, de que todo el mundo tuviera una casa, que aunque fuese pequeña, que tuviera lo más básico, que fuese un hogar. Entonces el disco está muy influenciado por eso, desde la portada, que es un edificio brutalista, y luego hay varias referencias a lo largo del disco. En la forma visual, del edificio que se derrumba en un país, ves al final la ruina de la utopía en un país como la República Checa, por ejemplo. Luego el caso de lo más básico, que es que si esos edificios están construidos para que a lo mejor, la gente tuviera lo más básico, es una metáfora bastante estúpida, en el sentido de que es muy pobre: lo más básico puede ser una amistad, puede ser que se derrumbe algo que no esperas porque se derrumba solo, como puede ser un accidente, que es en este caso. De hecho es algo que se trata a lo largo del disco, la muerte accidental, la muerte joven.

Y el tercer significado sería la traducción de Einstürzende Neubauten, porque no es que influyeran en el disco, pero era el grupo que escuchábamos en la época en que estábamos terminándolo.

Pero la imagen de los edificios es un buen recurso, porque últimamente las ciudades se están convirtiendo en auténticos parques de atracciones.

Sixto: Sí, sí, totalmente.

Jorge: Málaga sobre todo, el centro.

Sixto: Bueno, es que en Málaga estamos hartos de ver cómo caen edificios históricos, como no hay ningún tipo de memoria por nada, ningún tipo de aprecio por el patrimonio. Y eso, joé, venimos de la costa y nos toca: tuvimos a Jesús Gil, con el boom del ladrillo, que a día de hoy te das un paseo por allí, por la Costa del Sol y te das cuenta del horror que es aquello. Y Málaga capital es eso, pero con miras al turismo, más que al ladrillo, que también. Hay muy poco respeto al patrimonio, con absolutamente todo. No me extrañaría nada que el edificio de la portada, que es el edificio de Hacienda, lo tiraran dentro de unos años porque digan que es feo y que quieren montar ahí algo mucho más gordo.

Bueno, leyendo la historia de La Mundial, que era un edificio protegido, ya te esperas cualquier cosa.

Sixto: Bueno, es que el ayuntamiento de Málaga concretamente, lo que se dedica a hacer: dejar el edificio, abandonarlo, sin ningún tipo de restauración, a lo mejor se apropia del inmueble, y se dedican a saco a guardárselo en lugar de restaurarlo. Entonces, ¿qué está haciendo? Esperar hasta que se pueda peritar como que está en un estado completo de ruina, y echarlo abajo. Porque tú el patrimonio histórico lo puedes tirar abajo si está declarado oficialmente como una ruina, que no es habitable, y que es mejor tirarlo abajo. Pues precisamente eso fue lo que ocurrió, esperaron así como con tantísimos otros inmuebles de Málaga. Es realmente una pena.

Yendo más allá, tras escuchar todo el disco, me da la sensación de que tenéis un cierto desencanto con la juventud. En diferentes detalles y quizás, si nos centramos en alguno, podríamos mencionar el móvil y las redes sociales, de los que Biznaga ya ha hablado de ello. Si a mí me choca que soy mayor, me sorprende cómo lo sentís vosotros. ¿Me siento vieja o qué?

Sixto: A ver, el desencanto con la juventud es más… no te puedo decir que sea un desencanto generacional, aunque lo es a muchos niveles, como puede ser laboral, económico… Somos una generación que nos hemos comido dos crisis y tenemos 23 años.

Carlos: Es muy difícil no estar desencantado, pero más que con la juventud en sí sino con lo que nos toca vivir. No le puedes echar la culpa a los jóvenes de estar alienados con la pantalla, como estoy yo, que no lo digo desde una superioridad moral. Es como “no tenemos trabajo, tenemos carreras que no nos sirven absolutamente para nada, no tenemos capacidad tampoco para salir de casa de nuestros padres hasta que tenemos una media de 30 años, con suerte” y encima es lo que ha dicho Sixto, no hemos vivido ninguna época de bonanza. Estamos ahora empezando a notar una cierta mejoría en algunos aspectos, para meternos en una crisis que parece que va a ser todavía peor. Yo pienso que es difícil no estar desencantado, y en otros casos es difícil no estar deprimido, pero eso ya es la movida del siglo XXI, que todo el mundo tiene problemas de ansiedad y depresión. 

Sixto: Antes no, antes seguro que no tenían esos problemas.

Carlos: Antes no, porque no tenían para comer así que no tenían con qué comerse la cabeza. No había tampoco intolerancia a la lactosa.

Sixto: Tampoco existía el SIDA.

Carlos: Sí, claro, cualquier tiempo pasado fue mejor, no te jode.

También da la sensación de que ese desencanto viene de que habéis llegado a los veintitantos y pensáis “bueno, esto no es lo que yo pensaba que iba a ser, pues tampoco es para tanto”.

Sixto: Bueno, es que también somos bastante frikis, muy particulares. Lo digo en el sentido de que la gente está en un discurso como muy… afrontando la vida desde una perspectiva muy sentimental de todo, en el que todo tiene que estar tocado por lo sentimental, da igual los medios, da igual la precariedad… Y eso en la música lo notamos una barbaridad, como que prima más un discurso de lo emocional, de lo mejor, de cierta crudeza estética, de las letras y todo el rollo, pero en realidad es precariedad. Y así es con todo en la vida, que parece que está genial comprarte un billete de avión por 5€ (que a todos nos viene bien, no voy a ser hipócrita, es el círculo de la precariedad, nadie tiene dinero) pero que si le das una vuelta de tuerca es perverso pensar que un billete pueda costar eso, hay algo muy raro en todo eso. Entonces la visión no es culpar a la juventud, sino que hay un sentimiento general poco combativo.

A ver, pero más que ser frikis, es que no os tapáis los ojos. Porque no hay mejor ciego que el que no quiere ver.

Sixto: En realidad, el tema de la tecnología y tal, que a mí me perturba especialmente, yo creo que sólo está presente en una frase.

Jorge: Le perturba tanto que ni siquiera tiene Bizum. Es nuestra guerra con Sixto.

Sixto: Lo de la generación pendiente del móvil creo que sólo está presente en “La Clase Media”, que justo son los versos finales del disco. Y de hecho casualmente esa canción estaba escrita antes de saber que Biznaga iba a hacer un disco conceptual, que son colegas encima. Y nuestro enfoque está ahí, está mencionado pero porque creo que es un tema que en el fondo nos toca. De hecho, Carlos trabaja en un bar, y su jefe en el bar decía que si antiguamente la competencia podía ser otro tipo de negocio, la competencia que tiene actualmente un bar es Netflix.

Carlos: Sí, y más todavía después del confinamiento. Ya se estaba implantando y se abría paso, porque en ciertos aspectos tiene ventajas, pero con el tema del confinamiento, del encrudecimiento de las medidas que hay ahora a cuenta de la segunda ola, lo que se está consiguiendo es que la nueva vida sea una aplicación que te traiga comida, otra que te ponga una película  y se acabó. Entonces, vamos un poco por esa línea también.

En el fondo, eso conecta un poco con lo que comentabais antes, de la importancia de apostar por un disco al completo. Aunque a veces parece que el consumo de Netflix es como el de esos patos, a los que les meten un tubo para cebarlos y así hacer foie. Es un tipo de consumo que me chirría, porque además parece que si es de Netflix es de buena calidad.

Carlos: La cantidad ingente de series que ve la gente. Yo me pregunto de qué puñetas se acuerdan.

Jorge: Luego no te acuerdas de ná. Mismamente yo, durante el confinamiento vi Brooklyn Nine-Nine: me acuerdo de la chama general y tal, pero no de cosas, de detalles… Hubo un momento que me decía, “hostias, voy a hacer algo“.

Carlos: A ver, que también existe ese tipo de consumo, y es respetable, pero otra cosa es que sea la norma.

Sixto: En mi casa estábamos a favor del aburrimiento, a favor de no hacer nada, que es totalmente compatible con consumir mierda. De hecho, somos la generación que más mierda consumimos, con diferencia. Pero no nos culpo por ello. Sí es cierto que consumir mierda está guay, no lo voy a criticar de una forma elitista, pero hay que ser consciente en todo momento de lo que estás haciendo. Eso me parece importante, saber leer entre líneas.

Por ejemplo, te puede gustar cierto tipo de música, como el trap, el reggaetón y la cultura que hay alrededor, y me parece genial, pero tienes que ser consciente muchas veces de ese tipo de industria cómo se mueve, por ejemplo con el tema de la sexualización de la mujer: tienes que ser consecuente con lo que implica. Eso no significa que lo tienes que dejar de escuchar. No estamos hablando de una cultura de la cancelación, y mucho menos hacia cosas tan grandes como puede ser un género musical, un programa de televisión, o cualquier cosa.

Para cerrar, os hago una pregunta que le he hecho a otros grupos: ¿os da la sensación de que el disco ha cambiado de significado después de confinamiento?

Sixto: Ufff, hace tiempo que no lo escucho. Te lo digo serio. Hubo un momento en que no lo soporté.

Carlos: Yo al revés. Yo creo que le pasa a todo el mundo: cuando terminas de grabar un disco, estás hasta los cojones, lo odias, porque no haces más que sacarle fallos, y te aburres de él, evidentemente. Y yo no sé si ha cambiado de significado, pero sí que lo he llegado a apreciar mucho más con todo este tiempo que ha pasado. Y que haya cambiado de significado, en letras y demás, no creo porque son letras muy personales.

Sixto: Sí, porque están muy ligadas a dos o tres cosas muy concretas, y eso no cambia. Pero igual, como dice Carlos, igual se puede apreciar más.

Carlos: Pero eso ya es lo normal. Dejas descansar un disco.

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