El «Subidón» de Joaquín Reyes

Por Marcos Gendre 0

El actor cómico y artista gráfico Joaquín Reyes debuta como novelista con Subidón.

Hablar de Joaquín Reyes siempre estará asociado a la figura central de “La Hora Chanante” y “Muchachada Nui”. A partir de estos dos fenómenos televisivos de bajos fondos, el humorista manchego se convirtió en la figura más original del humor patrio. Sin embargo, su trayectoria nos ha ido dejando más razones para contemplarlo bajo el calado rupturista de un transgresor de las formas consensuadas de la comedia. El mismo que ha conseguido ser aceptado a nivel masivo, y lo ha hecho a través de la percepción bipolar del gag, tremendamente cercana a través de la deformación irónica de todo lo que consideramos entrañable; en su caso, explotado por medio de su infinidad de referencias a esa “cosica” manchega, que tan bien maneja en favor de una redimensión de los contornos empáticos de la conexión con el público, aquí forjada mediante la literatura y la vía auto referencial esgrimida por medio de Emilio Escribano, personaje central de su primera novela.

Y es que, en su primera incursión en dichos terrenos literarios, Reyes apela a los elementos reconocibles de su impacto en el público y nos muestra los entresijos emocionales que conlleva la divulgación personal de la ultra caricatura como rostro real. De dicha necesidad expresiva, surge una tristeza inherente expulsada de cada brote de humor vertido en esta sucesión de páginas costumbristas, ideales para reconocer el indiscutible perfil humano de un autor genial, aquí lanzado en una especie de exorcismo personal, que prosigue su enfoque multidisciplinar con la brillantez habitual desplegada hasta el momento. Lo cual hace dentro de un terreno que le proporciona el margen necesario de acción para mostrar el verdadero rostro de un genio de la mueca cínica y, por lo visto, también de la palabra escrita.