Crónica del concierto de Rodrigo Amarante en Madrid (sala MON)

Por Lobo López 0

Crónica del concierto de Rodrigo Amarante en Madrid (sala MON)

Rodrigo Amarante regresaba a los escenarios de nuestro país tras siete desde su última visita para presentar segundo aclamado trabajo, Drama, ese con el que ha cosechado tan buenas críticas.

Aunque con una discografía reducida, Amarante es una figura clave dentro de la música actual: primero formando parte de la emblemática banda brasileña Los Hermanos y después en otras formaciones como Little Joy, grupo que formó junto a Fabrizio Moretti de The Strokes y Binki Shapiro. Mención aparte merece ese “Tuyo”, sintonía de presentación de la serie ‘Narcos’.

Antes de que el músico de origen brasileño apareciera cargado únicamente con su guitarra sobre el escenario de la madrileña sala Mon hizo lo propio Naima Bock, la que fuese miembro original de Goat Girl. La artista británica compartió con los asistentes las canciones que contendrá su LP de debut Giant Palm que verá la luz el 1 de julio a través de Sub Pop. Canciones de corte íntimo, cadencia folk y espíritu bucólico pastoril que nos traía a la mente grandes figuras de la canción acústica como Nick Drake o Vashti Bunyan.

Tras finalizar el concierto de Naima, Rodrigo salió al escenario con cara de incredulidad, como si no terminase de creerse que los que allí estábamos congregados íbamos exclusivamente a verlo a él. De esta forma arrancaba un concierto pequeño, cercano, en el que Rodrigo conectó desde un principio con los asistentes, prueba de ello fueron los primeros tarareos que arrancó con “Evaporar” canción de su proyecto Little Joy.

Con un público totalmente entregado desde esta primera canción el músico comenzó a desgranar principalmente sus dos únicos discos en solitario, Cavalo y el ya citado Drama, siendo este primero el que mejor se adaptaba al formato acústico. “Irene”, “O Cometa” o “Nada em vão” sonaron cálidas, con un halo de melancolía que les sentaba como un guante a las composiciones. De su segundo disco rescató canciones como “Tara”, la genial “Tango”, que fue uno de los momentos más destacados del concierto con la plana mayor de los congregados arrullando al unísono, o “Maré”, de la que se ha echó en falta esos arreglos del estudio.

Para terminar, la esperada “Tuyo”, junto con el tema “Pode Ser”, extraído de aquel maravilloso disco en el que acompañaba a la Orquesta Imperial. En definitiva un concierto entrañable en el que se echó en falta algo más de electricidad, pero que la enorme calidad de las composiciones de Rodrigo Amarante supieron suplir.