«En el sur de Indiana», de Frank Bill

Por Marcos Gendre 0

En el sur de Indiana

Desde hace ya unos años que la literatura de fregadero se ha convertido en una de las vías más excitantes procedentes del panorama novelístico y dentro de los libros de relatos. La culpa de que el noir rural en carne viva retome las sagradas enseñanzas de imprescindibles como Jim Thompson y Harry Crews la tienen Chris Offutt y, sobre todo, el gran Donald Ray Pollock. Precisamente, es con este último con quien Frank Bill comparte un mayor número de similitudes en idiosincrasia y estilo. No en vano, su inmersión en los estertores marginales del reverso del sueño americano es tan brutal y descarnada como la del autor de “Knockemstiff”, clásico contemporáneo con el cual “En el sur de Indiana”, este libro de relatos, comparte espíritu y, sí, el mismo nivel. Palabras mayores, y es que estos diecisiete relatos contienen el gen de la trepanación emocional.

Estamos ante un desfile vital de inmundicia humana: seres atrapados en el cepo de su triste y violenta realidad, llena de excesos, rencores, drogas y armas de fuego. Adrenalina pura a través de la que Bill se posiciona como auxiliador de sus propios personajes, de quienes nos muestra los reductos de su humanidad torpedeada. Toda una muestra de amor hacia los márgenes de una sociedad de la cual Bill evita siempre el estereotipo redneck. A pesar de la brutalidad expuesta en todo momento, lo que transciende por encima de todo es un alegato de supervivencia al límite; cómo no, dispuesta entre explosiones, disparos y hachazos a mansalva.

Como colofón a esta obra maestra, publicada originariamente en 2011, la excepcional editorial Malas Tierras nos regala una entrevista altamente reveladora al autor de esta prueba irrefutable de que el mundo de los libros es la expresión artística que vive en un estado de forma más boyante en estos últimos años.