Crónica del concierto de Yard Act en Madrid (sala Mon)

Por Ana Rguez. Borrego 0

Hosting WordPress

Podríamos decir que Madrid estaba ansiosa por ver a Yard Act en directo. Eran uno de los platos fuertes de aquel fatídico primer día del Primavera, y por lo menos fueron de los afortunados que pudieron reubicarse en alguna sala (concretamente, en la Wurlitzer Ballroom) aquella noche pasada por agua. Pero si sólo fuera en la capital donde se generó esa expectación… Está claro que los de Leeds han dado con la clave, tanto que son capaces de publicar de publicar su disco a primeros de año y que sean recordados cuando se eligen los mejores.

¿Ocurrirá lo mismo con Where’s My Utopia (Island Records, 2024)? No lo tengo muy claro, y quizás por eso verlos en directo era la prueba de fuego para ese disco difícil de… asimilar. Abrimos el mes de marzo con el ansia de escucharlo y nos quedamos un poco desconcertados porque poco tenía que ver con lo que habíamos disfrutado The Overload (2022). Entre adelantos resultones nos encontrábamos con un batiburrillo acelerado, en el que parecía que había de todo y sin sentido.

Sin embargo, está claro que esa sensación no era la que estaba en la sala Mon. El público no paraba de corear estribillos, de “bailar” (lo entrecomillo porque parecía haber más gente que en otros llenazos), pero lo que había sobre el escenario era un tanto desigual. ¿Quizás porque es difícil estar a la altura del cantante? Sin rodeos: James Smith es un auténtico frontman, tan lleno de carisma y personalidad… No para. Va, viene, e incluso cuando se queda en el centro, pegado al micrófono, parece abarcar todo ese espacio con su presencia, sus miradas y su peculiar fraseo. Pero si sólo fuera él… La parte vocal de Yard Act brilla, porque al grupo que todos reconocemos se suman dos coristas que tampoco se quedan atrás con su presencia escénica. Lauren Fitzpatrick y Daisy JT Smith son la auténtica sorpresa del concierto. Se suman a ese espectáculo y dan la sensación de que es algo accesible, que todos podríamos hacer, cantar, bailar como podemos hacerlo en tono de guasa con nuestra mejor amiga… pero no es algo que surja así en el momento. Si así fuera, el escenario podría ser una auténtica escena de slapstick, en el que todos acabaran zozobrando pero no. Es ese don que sólo tienen unos pocos, el hacer algo aparentemente improvisado, con cierto desdén por la perfección, y que te lo creas, no por inocencia sino porque suspenden por unos instantes tu sentido común y te implican en esa farsa.

La parte vocal aprueba con nota pero no así la parte instrumental. Lo mismo yo soy muy exigente y busco que todos estén al mismo nivel de lucimiento, pero eso no ocurría. Lo rítmico, especialmente la batería, se comía lo melódico, y aquello acababa siendo una amalgama de sonidos que apenas se diferenciaban, que quedaban por debajo. ¿No tenían el día? ¿El técnico de sonido había decidido que así fuera? ¿El limitador se había confabulado contra la mitad de la banda? ¿O soy yo, en un idealismo sonoro en el que todos están por igual?

Apostemos por esto último, que también se sorprendió con el telonero, Murkage Dave. Él, llegando al escenario e introduciendo su cinta de casette de color naranja en el reproductor para comenzar con su repertorio. ¿Qué pintaba un artista de R&B con un grupo de post-punk? La magia de los mensajes privados de Instagram: él se lo propuso y Yard Act dijo que sí. Pero no es nada caprichoso. Luego descubres que también actuó con Young Fathers, le escuchas y no te parece una propuesta del montón. Él solo llena la escena, con su voz y con un acting que busca (y encuentra) mil instantes de complicidad. Como cuando cantó “Please Don’t Move to London” y algunos pensábamos en que tampoco te vengas a Madrid a que privaticen tu tiempo.

Tanto con tan poco que llegas a preguntarte si había un duelo de carisma. Por pensar, porque no lo había: se unió al cierre con Yard Act cantando “The Trench Coat Museum” y te planteas si se les ha ocurrido sumarle al combo. Si eso ocurre, que apuesten por una sala más grande: la van a llenar seguro.

Galería del concierto de Yard Act en Madrid

 

Hosting WordPress