Crónica del Primavera Sound 2024: Enjoy your life

Por María José Bernáldez 0

Primavera Sound 2024

El lunes post Primavera Sound es un buen día: todavía no te ha atacado el vacío existencial y, sobre todo si has conseguido arañar los últimos conciertos del Primavera a la Ciutat, tus mensajes, tu pensamientos, todavía rebosan dopamina.

Quizá por eso me cuesta bastante ahora mismo pensar en un contra a la edición del Primavera Sound 2024.

¿El cartel? Impecable e inabarcable (aunque más manejable con las cartas guardadas en la manga del Primavera Sound Porto que te contaremos la semana que viene y con los conciertos seleccionados en sala del Primavera a la Ciutat). Ha sido una de esas ediciones en las que el tiempo pasa volando porque no has tenido un minuto de respiro, enganchando conciertos para no perderte nada.

¿La gente? Rozando el sold out el viernes temimos lo peor, pero la gestión de la movilidad dentro del recinto estaba bastante bien estudiadas, tanto en las barras como en trasiego entre escenarios. Pastorear a 265.000 personas no es fácil. Un contra, se me ocurre: llevar tantas ediciones a cuestas del festival como asistente hace callo en los trucos de cómo ir de escenario a escenario y que te corten el paso a los truquis y te desvíen por otro lado, la verdad, bien por la logística, mal para el “tú hazme caso a mí, que por aquí tardamos menos”. 

¿El tiempo? No se puede controlar pero aquí hasta me atrevo a decir que la lluvia del sábado por la noche sumó más que restó: el agua y los relámpagos como atrezzo accidental de determinados conciertos, al ser temporal y no durar toda la noche, aportó un punto de épica.

Pasemos entonces a nuestro juego de las predicciones sobre el Primavera Sound 2024 y veamos cómo de acertadas hemos estado este año:

  • Público: Confiamos en que este año la cuota guiris/nacionales se equilibrará más hacia nuestro lado en un 30/70.

Se habla de 134 países en la estadística final del festival. Creo que, efectivamente, oí todos esos idiomas (y alguno más, probablemente inventado). Mantengo mi sensación de que la proporción de españoles ha aumentado sin embargo.

 

  • Lana del Rey: La humedad de Barcelona la traicionará y el concierto molará pero se quejará de problemas capilares entre canción y canción
Foto: Sharon López

HABLEMOS DEL CONCIERTO DE LANA DEL REY: Partiendo de la base de que una no es demasiado fan (tampoco hater), me interesaba mucho, científicamente hablando, su concierto. Del pelo (cardadísimo, impactante, hipnótico) no hablo, pero dio el concierto de diva que esperábamos, sin saltarse un solo paso. Una experiencia digna de vivir. Con decenas de miles de personas esperándola desde que se abrieron las puertas con un sol de justicia, Lana salió 25 minutos tarde porque, sí, porque puede. Se paseó por su escenografía parándose en cada ítem y empezó con un sonido bajísimo, para conseguir ser lo único que se oía según avanzaba en sus canciones. Hizo alguna trampa (playback, los altos cantados por las coristas) pero su actuación fue, exactamente, lo que esperábamos. Y cuando terminó un setlist plagado de temazos y alguna rareza para muy fans, se bajó al foso a dejarse querer, sin perder la sonrisa ni el eyeliner.

 

  • Primavera Fit: La actuación que pondrá los pasos de tu teléfono saliéndose de la gráfica de lo muchísimo que vas a bailar: dudamos entre dos: Obongjayar o Barry Can’t Swim. 

Los solapes jugaron en nuestra contra y, al final, hemos decidido darle el título, de manera sorpresiva…a Romy. Los XX son parte del festival y saben cómo funciona el juego, tanto juntos como por separado. Una liberadísima y pletórica Romy contagió a todo el que estaba en el escenario y con su capacidad de sacarse singles bailones como la que hace croquetas, se marcó una sesión de baile de manual. Sólo de recordarlo me duelen las piernas y se me alegra el corazón. La verdadera reina del Primavera Sound 2024.

 

  • Premio Damon Albarn al concierto más coreado: Pulp, no tengo pruebas pero tampoco dudas de que nadie sacará el móvil para mirar la letra en Common People.
Foto: Eric Pamiés

Acierto total, absoluto y, ahora, con pruebas tangibles en la mano. Los Pulp que recordaba de 2011 se quedaron en aficionados con los Pulp que nos hemos encontrado en 2024. Jarvis Cocker es un genio. Suelo usar una frase para estos días regulares que puedes tener en el curro: “Si se te está torciendo el día, piensa que esta noche, Jarvis tiene que volver a cantar Common People. Y ayer. Y mañana. Y la semana que viene”. Pero me doy cuenta de que voy a tener que dejar de utilizarla. El público enloqueció desde el minuto uno, y, para cuando al final del setlist quiso llegar el She came from Greece she had a thirst for knowledge me quedó claro que lo que yo pensaba que era una maldición era, en realidad, un conjuro. Rodeado de terciopelo se regaló completamente a la masa que tardará mucho en superar lo vivido. Así que Damon, si me lees, vuelve a donde has sido feliz y deja los experimentos para la gaseosa.

 

  • Tiempo total en la Boiler Room: Entre 30 y 300 minutos. No sabemos si por día o en total. 

Con tanto por hacer, este año hemos fallado muchísimo en esto. Conté, exactos, veinte minutos (en los que, eso sí, me lo pasé bastante bien). Hubo actuación sorpresa – Ralphie Choo – y nuestra queja del año pasado sobre el manejo de la cola en este escenario formando cuello de botella con los que entran/salen de los escenarios del Casco Antiguo (Steve Albini y Plenitude) se ha solucionado con unas vallas por aquí y unas escaleras más anchas por allá.

 

  • Premio TikTok al vídeo más viral: Royel Otis con su versión del Murder on the Dancefloor, te lo encontrarás en todas tus redes, lo quieras o no. 

Dejamos este cromo para verlos en sala en el Primavera a la Ciutat y vaya acierto. 700 móviles arriba en la versión de Murder on the Dancefloor ( y otra cover inesperada y absolutamente emocionante de la que no haremos spoiler por si tienes pensado verlos cuando vengan en gira en noviembre), predicción cumplida. Pero además sobrepasaron las expectativas. Jovencísimos y atronadores. Sonar mal en la Sala Apolo es una cosa muy complicada pero vaya, arrasaron siendo majísimos y muy profesionales. Ojalá les dure la efervescencia y la fama mucho tiempo.

 

  • Concierto con más menores de edad: Mitski tendrá el honor de ser venerada por centenares de adolescentes (pánico por enfrentarse a quitarles las primeras filas)(pero se intentará igual)

Quizá por lo tarde del horario, quizá por la lluvia, no vi tantos menores como esperaba. Sí que había mucha gente joven que a cada relámpago y a cada movimiento de manos de Mitski respondían con un sonororísimo WOW que ahogaba el sonido de la tormenta que teníamos encima. Una puesta en escena minimalista pero muy efectiva, una conexión con el público difícil de olvidar. Creo que se sentía como en el salón de su casa, cuando performance con el mando de la tv como micro como si nadie te mirara pero tuvieras una audiencia rendida a tus pies. Como estábamos.

 

  • Grupo nacional que petará su escenario: Aiko el grupo. Seguidas, de cerca por Alcalá Norte.

Absolutamente: sí. Tocar a primera hora en Mordor no es tarea fácil y se salieron. Mucha gente para ver cómo se quedaban afónicas desgranando los mejores estribillos que tenemos en nuestro idioma ahora mismo, para gente que fue a pasárselo bien y salió habiéndoselo pasado de escándalo. Y, del fenómeno del año, Alcalá Norte, todo buenas palabras. Muy profesionales, ahora con atrezzo y con un público entregado no sólo al pisito de la Calle Elfo, sino siguiendo unas letras metafísicas palabra por palabra. Nos los cruzaremos muchas veces de aquí a finales de año, pero esta primera ha sido para enmarcar.

 

  • Sirviendo c***: Charli XCX, no hay más preguntas, señoría.

Fue: increíble. Todo lo que esperábamos bailar, cantar, toda la actitud sobre el escenario que te pedíamos…lo serviste. De corazón, gracias, Charli. El único pero, una pregunta más señoría: ¿por qué acortaste tu slot 20 minutos, Charli? ¿Por qué nos hiciste eso? Entendemos que dejaras algunas canciones en el tintero porque tu vida performática ya no va por ahí. Pero en esos 20 minutos que racaneaste, ahora, sabemos que hubiera caído algo de Crash o incluso Boom Clap. Pero te lo perdonamos, saliste como la reina que eres y te guardamos el trono el tiempo que haga falta.

 

  • Por ti me pondría a la solana: El concierto de Nieve Ella, a pesar de su horario, congregará a muchísima gente al borde de la deshidratación.

Lo intentamos, pero no pudo ser. No nos lo perdonaremos nunca. 

  • El acúfeno de tu vida: Mandy, Indiana conseguirán patrocinio de GAES.

Para lograr que esto pasara, nos esperamos hasta verles anoche en la Sala Apolo como inicio de nuestra única jornada del Primavera a la Ciutat. ¿Acertamos? De largo. Despegaron una noche a la que se suele llegar en las últimas pero no, a base de guitarrazo limpio nos pusieron en órbita y en lista de espera para una cita, efectivamente, en GAES. 

  • Se hablará durante años de: Las que hemos tenido ya la S U E R T E de ver a  Model /Actriz lo sabemos: este concierto pasará a la historia del festival.

Lo dije, lo dije, lo dije, lo dije y lo repetiré hasta la saciedad. Lo de Model/Actriz es de otro planeta. Anoche cerraron por todo lo alto el festival para nosotros con otra actuación digna de salir en todas las crónicas y en todas las conversaciones. La energía, el impacto, el juego con el público y con todos los elementos que tenía a mano (un saludo a los de las baguettes de todos los años), el repaso por sus canciones de atmósfera densa, oscura, sibilina, todo casaba, todo cuajaba, todo nos enloqueció. Volveré a repetirlo cuando vuelvan a acercarse: id a verles, dejaos llevar, vividlo al 150%. Ya me daréis las gracias.

 

  • Mayor cantidad de eyeliner: Nunca llevo maquillaje para “repasarme” pero, vive dios, a Chelsea Wolfe me llevaré uno o dos lápices de ojos, por si acaso y para ayudar al prójimo.

Llevaba muchos años sin pisar el Auditori y volver para verla a ella fue una de las decisiones más acertadas de estos días. Un silencio atronador envolvió cada una de las canciones, dejando que incluso sonaran, como un instrumento más, los tacones de las botas que culminaban un outfit a conjunto con sus canciones. Chelsea vendió dolor, sensibilidad y tragedia metalera como si fuera una diosa bajada a la Tierra para hacernos el favor de dejarnos rozar algo de su arte desde el bosque oscuro elegido para la ocasión. El suyo no es un género fácil pero el lleno del Auditori a una hora bastante tempranera fue el premio que se llevó. Merecido e insuficiente. Primavera Sound 2024

 

  • Mayor número de lesionados en un pogo: Surge el debate entre The Armed y Deftones.

Sorprendida por el poco público que congregaron The Armed en un Plenitude que sí se llenó en su anterior visita, pero encantada con las GANAS que le pusieron al concierto, tanto ellos tocando como nosotros abajo. Crowdsurf, despiporre, saltos, gritos. No sé dónde estaría el resto de la gente (sí lo sé, estaban en Justice) pero desde luego, se equivocaron. 

  • Edadismo is over: Del rango de edad de 50 para arriba, Arab Strap darán una lección que dejará a la juventud besando el suelo que pisen.

Esta predicción era, en realidad, jugar sobre seguro. No sólo tuvieron que hacerle frente al edadismo, sino también a abrir el jueves uno de los escenarios principales del festival y tener el sol de frente. Y lo consiguieron, porque cuando tienes temardos y actitud suficiente pocas cosas más hacen falta.

 

  • Una lloradita y a seguir: Esta es difícil, pero apelo a todos los lectores de Brenda Navarro, lagrimones inesperados en Vampire Weekend.
Foto: Sergio Albert

Llorar un poco bailando: se puede. Ocurrió durante Harmony Hall, como colofón a un concierto de los neoyorkinos que fue de menos a más pero que terminó poniendo todo patas arriba. Será uno de los discos del año y tienen tablas para salirse en cada concierto, con aptitud y actitud. Un Mordor lleno hasta la bandera de gente bailando y preguntándose: ¿cuál será la rutina de skincare de Ezra Koenig? Faltaron canciones, claro, lo “malo” de una carrera ya tan dilatada es que o te montas tu propio “Era’s Tour” o se te queda la mitad en el tintero. Pero nos limpiamos el lagrimón y se lo perdonamos mientras seguimos bailando sólo de acordarnos.

 

  • Altísimo hype, codazos para verle de cerca: Troye Sivan dejando huella en todos nuestros corazones.
Foto: Christian Bertrand

Era uno de mis conciertos más esperados y tendrá ya, para siempre, un huequito en mi corazón. Ocurrió en una de estas veces que te quedas sola por los solapes y la cobertura decidiendo desaparecer. Pero no estaba sola. En pocos conciertos he visto una sensación de unidad como la que pude ver en Troye Sivan. Desde 2023, Primavera Sound es el primer festival Queer Destinations Committed, lo que significa que eres bienvenide, sin peros, sin fisuras. Algo que es más importante de lo que podría parecer en un principio y que se puso de manifiesto en un con concierto como el de Troye que, emocionado, contaba lo importante que es Barcelona en la historia de su vida y que nunca había tocado para tanta gente. sobre el escenario, con él, un batería de hardcore y una teclista dreampopera. Y un juego de bailarines espectacular. Abajo outfits inversímiles, mucha alegría, baile sin fin y canciones coreadas hasta desgañitarse(me parece una pasada haber visto dos veces “1999” en estos días, cantada tanto por él como por Charli). Nunca pensé que vería a Guitarricadelafuente en directo, menos en el Primavera Sound, menos aun con una camiseta usando el logo de Metallica convertido en Mariconna, pero ahí estábamos, en un espectáculo lleno de luz y color, y con un elemento, los calzoncillos de la última parte del show, que pasarán directamente al museo de objetos de la historia de este festival. Ojalá se convierta en el nuevo Shellac y venga todos los años.

  • Creador de fomo: De aquí a unos seis meses, todas querremos poder decir “yo estuve en aquel concierto de Sega Bodega” 

Yo estuve en aquel concierto de Sega Bodega y, eso sí, se me quedó un poco en el aire. Mismo escenario y misma hora bruja que A.G Cook, confieso que en esta predicción me equivoqué: ganó A.G Cook la partida del cierre con su PC Musica y las canciones de su último disco “BritPop” que gana mucho más de lo que pensaba en su propuesta en directo que el de Sega Bodega. Pero creo que fue por nosotras más que por él, así que queda en el tintero la promesa de volver a verle. Primavera Sound 2024

 

  • Persona del cartel a la que más te encontrarás en el público: PJ Harvey ( una chica puede soñar)

Otra predicción errada, a mi pesar. Eso sí: vi más a los integrantes de The Lemon Twigs que a algunos de mis amigos, que disfrutaron del festival tanto como nosotros y luego tan ricamente se subieron dos veces a tocar y dar una lección guitarrera de la que ya podrían haber aprendido algo los Beatles en su día, ejem.

  • La predicción más loca que se me ocurre: Tengo una predicción para el concierto de The National que, de loca que es, no me atrevo a poner por escrito para no gafarla. Stay tuned.

No ocurrió, en mi cabeza era espectacular: Taylor Swift no tocaba ese día en ningún sitio y subiría, claro que sí, a cantarse con ellos un Coney Island, por ejemplo. Pero no hizo falta. Por verla a ella me los perdí en la Razzmatazz el miércoles, pero quedarme a verles después de Lana del Rey mereció la pena al 100%. Creo que ha sido mi concierto número 19 de The National y la verdad es que toda la languidez del escenario de al lado no sólo desapareció sino que se transfromó en una bomba en cuando empezó el primer acorde de Sea of Love. Hicieron un concierto de greatest hits con un Matt Berninger entregadísimo que se lo pasó pipa con su habitual baño de masas. El concepto que venden de Sad Dads empieza a parecerme más irónico que melancólico y compro esta fiesta de tristeza: ojalá 19 conciertos más por delante.

No sólo de predicciones vive esta crónica.  Pasaron, como en todos los Primavera Sound, muchas cosas con las que no contábamos y que hicieron de esta edición una de las más entretenidas:

  • El nuevo escenario Red SoundStudio by Etnia Barcelona: un habitáculo redondo para actuaciones íntimas con un sonido abrumador (rollo la plataforma Colors: canciones nuevas, y nuevas versiones de canciones ya conocidas)  que será, si se mantiene en próximas ediciones, la cuna del hype. Vimos a María Hein, boquiabiertas, y nos quedaron Alizzz, Villano Antillano y 070 Shake por probar. Pero no se puede estar en todos los sitios a la vez.Primavera Sound 2024
  • Estábamos convencidas que después del recital en el Primavera Weekender volver a ver a Blonde Redhead no era, quizá, la mejor idea pero nos quedamos en su escenario y disfrutamos una vez más de los gemelos y de ella, una reina. Uno de los mejores comebacks que nos ha dado esta época, no volveremos a dudar entre solapes.Primavera Sound 2024
  • Ya está bien, queremos justicia: Arca debe ser cabeza de cartel

 

  • No se puede prever la meterorología al 100% pero sí que, de repente, decidimos dar un volantazo y, bajo la lluvia, la idea de ver en primeras filas a American Football fue una de las decisiones más acertadas de la noche. Se presentaron como Bikini Kill y casi sin mediar palabra, bajo una fina capa de agua y con unos visuales de las famosas casitas de suburbio americano, regalaron una actuación para la épica. Durante la hora larga de su actuación estuvimos en Illiniose en 1998, experiencia 360.

 

  • Ah! El cierre. Sin Dj Coco, Teki Latex tenía un trabajo muy difícil por delante y pasaron, musicalmente, muchas cosas: la versión ravera de la canción de Frozen, Mujer contra Mujer, Vengaboys y, sobre todo, muy importante, fuera de toda lógica según su set, nos puso el Don’t Stop Believin’ de Journey para ver amanecer, cerrando el círculo hasta el año que viene.

Porque ya tenemos fechas para el año que viene: un poco más tarde de lo habitual, del 5 al 7 de junio, tendrá lugar el Primavera Sound 2025, del que, por el momento no sabemos nada más, pero sí que podemos empezar ya a jugar desde cero a la predicción de qué pasará. Este año han confirmado que no habrá Primavera Weekender en noviembre (</3) así que el hype de la espera será terrible. Pero ya nos hemos comprado un calendario para tachar los días hasta junio de 2025. Allí estaremos para contártelo.