Éxtasis de emotividad contenida.
Desde su eclosión en Montreal hace ya casi 30 años en torno a lo que se denominó genérica y vacuamente como post-rock, Godspeed You! Black Emperor han sabido desarrollar una imagen de grupo de culto gracias a su hermetismo, su imponente estética musical y su férreo activismo político. Empeñados en crear atmósferas sonoras que pasan de lo melancólico a lo triunfal y de lo trágico a lo eufórico en sus composiciones, el colectivo rompía el año pasado tres años de silencio para entregar una pieza monumental: “NO TITLE AS OF 13 FEBRUARY 2024 28,340 DEAD”, título que hace referencia q al número de personas palestinas muertas en Gaza justo el día que terminaron de grabar el disco.
“GREY RUBBLE – GREEN SHOOTS”, el primer adelanto que hicieron del album allá por octubre, venía acompañado de la noticia de una nueva gira por Europa y Norteamérica: Liberation Tour, con parada en Madrid, Barcelona y Bilbao.

Para abrir la noche en esta ocasión contaron con el guitarrista y uno de los miembros fundadores de BIG|BRAVE, Mat Ball. El músico apareció solo sobre la oscuridad del escenario de La Riviera para deleitarnos con sus desarrollos que van más allá de la melodía y armonía, pura experimentación musical que él mismo define como una propuesta empírica que coloca nuestra percepción en otro nivel. Una experiencia que va más allá de lo convencional, que reta al oyente a adentrase en una intensa catarsis llena de distorsión que evoca a la vez el plano emocional y físico.
Acompañado únicamente de una tenue la luz, el músico de Montreal fue retorciendo su guitarra hasta arrancar una cascada feedbacks y drone que inundaban toda la sala, anticipando la emotividad sostenida a la que nos disponíamos presenciar.
Fieles a su puesta minimalista en escena, GY!BE comenzaron desarrollando su “HOPE DRONE”, ganando en intensidad mientras los distintos músicos se iban sumando poco a poco. Detrás de ellos, se iba dibujando esa palabra que es casi una llamada a la acción o mejor dicho, un llamamiento a las armas. La palabra “HOPE” se va perfilando a sus espaldas, proyectada en película Super 8, parpadeante, nos hace adentrarnos en caminos accesibles que viran hacia momentos de éxtasis comunitario. Paisajes que instrumentales, salpicados con mensajes de carga política, que hacen que nos movamos entre lo complaciente y lo incomodo.
Con composiciones como “SUN IS A HOLE SUN IS VAPORS”, perteneciente su último disco, no buscan alcanzar una intensidad desbordada, ni escalar cotas de epicidad extremas, sus guitarras y cuerdas, juntos con las baterías de cadencias jazzísticas, invitan a saborear una experiencia sencilla, sin florituras, pero profundamente conmovedora.
Y es que las distintas capas de la formación van apareciendo conforme va corriendo el minutaje del concierto, “RAINDROPS CAST IN LEAD”, pasa de una fanfarria de guitarras distócicas que se transformarse e un ritmo motorik que cabalga vertiginosamente hacia un futuro mejor. “BOSSES HANG” o “FIRE AT STATIC VALLEY” nos introducen en la introspección melancólica de compositores como Henryk Gorecki, del que tanto beben, un minimalismo lleno de tensión que te deja extasiado a su término. O la tensión desmedida que te aprieta hasta desfallecer de “PALE SPECTATORS” en un crescendo que te invita a mirar hacia un cielo nublado por el que se cuelan algunos rayes de sol.
Treinta años después de su formación, Godspeed siguen siendo una Rara Avis dentro del panorama musical, incluso dentro del estilo que se les atribuye, esquivos, enigmáticos e inconformistas, su directo está más cerca de la catarsis espiritual, que lee los crescendos emocionales gratuitos de muchos de sus coetáneos. Altamente necesarios en nuestros días.
Galería del concierto de Godspeed You! Black Emperor en Madrid






