Entrevista a Detergente Líquido

Por Armando Rendón 0

detergente liquido

Charlamos con Alberto y con el resto de integrantes de la banda gaditana tras la puesta de largo de su nuevo LP “Si en verano estamos solos”.

  • Comenzasteis en 2012. Quinto largo publicado ya, en este caso bajo el título de  “Si en verano estamos solos”…solos y todos ya un poco ya veteranos ¿no?

Pues sí, más o menos somos ya veteranos en esto. Y tampoco es que empezásemos muy jóvenes, la verdad. Somos viejos casi desde que nacimos. Si rebuscas por ahí en nuestras primeras entrevistas ya decíamos que estábamos desfasados respecto a lo que se hacía entonces. Aunque pese al tiempo que llevamos considero que nos falta aún mucha experiencia de la que podría tener una banda con el mismo tiempo que nosotros pero con una dedicación plena a la música. Para mí, más que veteranos nos catalogaría como obstinados. Contumaces. Pesaos, también nos pega.

También nos hace mucha gracia cuando aún nos catalogan como “grupo emergente”, porque si en más de diez años no hemos sido capaces de emerger será por algo. En todo caso somos una banda de “emergencia lenta”. Nuestro plan es, en algún momento cercano, pasar directamente de “banda emergente” a “banda de culto” sin pasar por el status de “banda de éxito” ni tampoco descartar montar una “banda tributo” a nosotros mismos.

  • Casi 32 minutos de esencia y de reflexiones personales ¿Cuánto sigue habiendo de filosofía callejera, de cercanía, en este nuevo trabajo que nos regaláis?

Creo que la cosa en ese aspecto no ha cambiado mucho. Explicamos en el libro-disco que intentamos probar a salirnos de ese costumbrismo y ese ensimismamiento que desde siempre hemos usado en nuestras canciones, pero nos resultó imposible. Somos lo que somos, y eso es lo que podemos ofrecer. No somos poetas, ni tenemos un alto pensamiento ni un conocimiento profundo de la psicología y la naturaleza de las personas, únicamente lo que por experiencia propia hemos ido aprendiendo, o entendiendo más bien, a nuestra bola por la vida. Así que desde ese punto de vista el disco sigue por ese camino de reflexiones del todo a 100 sobre nuestra existencia, que es bastante similar a la que pueda tener cualquiera más o menos en el ámbito geográfico de la Europa occidental.

  • Lleváis ya unos años en el mundo de la música regalándonos muchas de las mejores letras que se han escrito en este tiempo en el panorama nacional ¿de dónde sacáis la inspiración y el ingenio para seguir sorprendiendo?

Pues no sé. Lo cierto es que creo que seguimos contando más o menos las mismas historias de siempre, porque nos basamos en lo que nos pasa, pero sí que hay un trabajo para intentar relatarlas cada vez de distinta manera e intentar no repetirnos. La inspiración puede venir de cualquier imagen que veamos por la calle, de un libro que leamos, de cualquier canción o de una conversación aleatoria. Todo lo podemos aplicar a nuestro propio universo y si nos sirve para expresarnos y hacernos entender, pues nos vale. Y como hemos dicho, lo cierto es que ahora invertimos más tiempo en pulir las letras, son menos improvisadas y están más meditadas con el objeto de mejorarlas, desde nuestro punto de vista, evitando cosas que sean recursos fáciles, que no aporten a la idea general del tema o buscando maneras más evocadoras de decir las cosas. Digamos que hacemos de una manera más racional lo que antes hacíamos de un modo más impulsivo.

  • Disculpadme, pero ahora lo mido todo en “Trumpitos” y de este disco el ínclito dirigente no se sentiría identificado con ninguna de vuestras letras, lo cual es muy bueno ¿de cuál de ellas te sientes más orgulloso?

Coincido en que no creo que Trump se pueda sentir identificado con ninguna de las canciones de este disco. Principalmente porque están escritas desde una sinceridad y una indefensión que dudo mucho que un personaje tan hostil, ególatra, deshonesto y déspota como él haya demostrado sentir nunca. Pero no quiero hablar más de él porque me da miedo. No él, sino el hecho de que la sociedad occidental se esté encaminando a apoyar a fenómenos de feria de ese tipo para dirigir los países como si fueran el cortijo de Los Santos Inocentes. Imagino que, no sé muy bien cómo, pero todos somos culpables de esta regresión.

Respecto a de qué letra estoy más orgulloso, pues no sabría qué decir. Cada una significa algo para mí. Quizá a nivel emocional la de “El puente imposible” me deja más en pelotas, “Trambahía” tiene mucho trabajo detrás, “Aquellas pequeñas causas” y “En el suelo había 69 baldosas” me salieron en momentos raros, “Frasco” fue una canción que refleja muy bien el sentimiento de cuando la escribí… No sé. En cada canción yo veo una foto. Lo que me produce orgullo en realidad es poder haberlas inventado todas y que hayan quedado bien.

  • Álvaro Marabot ha estado ahí y ha tocado ya con vosotros en varios conciertos, aunque se lo tengáis prestado al bueno de Kiko Veneno ¿Qué os ha aportado Álvaro a la banda y a este disco?

Conocemos a Álvaro desde hace un montón, y sabemos que es posiblemente el mejor guitarrista de Andalucía, al menos. Nos ha acompañado en algunos conciertos cuando nuestro titular, Félix, no ha podido venir. Y lo primero que aporta, más que su pericia con la guitarra, es todo lo que es él mismo como persona. Y siempre está ahí para echarnos una mano con lo que sea, desde aconsejarnos en temas de equipo y material hasta hacernos de lutier.

En este disco su principal contribución han sido las guitarras que ha grabado en “Frasco”. Cuando pensamos en la producción del tema lo hicimos dejando hueco para que él lo completara de la forma tan fantástica como lo ha hecho. También ha aportado indirectamente a “Acordes Marabot”, que se llama así porque un día en nuestro local me enseñó unos cambios de acordes que luego usé para inventar la canción.

  • Me ha gustado bastante la producción del disco y creo que Laura sale reforzada, con más protagonismos vocal ¿contadnos como ha sido el proceso y todo lo que habéis tratado de mejorar/aportar respecto a vuestros trabajos anteriores?

Pienso que el gran cambio de este disco respecto a los anteriores es el enfoque que hemos dado a la hora de la producción de las canciones. Después de “Contumacia en primavera” estuvimos un tiempo pensando en cómo afrontar un disco nuevo, si merecía la pena hacer un disco entero o si tendríamos que plegarnos a la industria e ir sacando sencillos y cosas así. En esta situación se nos ocurrió probar a enviar un par de temas nuevos a algunos productores con los que nunca habíamos trabajado con la idea de hacer cosas distintas, pero en algunos casos no se llegó a concretar, en otros no nos convencieron del todo las propuestas o simplemente se nos iban de presupuesto. Así que decidimos dar los temas a Juan Antonio Mateos de Grabaciones Sumergidas, nuestro productor habitual, pero con la premisa de que hiciese lo que le diera la gana sin nuestra participación.

Una vez vistos los resultados de estos dos primeros temas, decidimos que nos hiciera el disco entero con la misma filosofía, indicando únicamente algunas sugerencias menores por nuestra parte ya que buscábamos una especie de continuidad entre los temas, una homogeneidad de obra completa, que no sabemos si el oyente captará o no pero que nos parece muy importante para que el disco sea un conjunto y no una simple relación de canciones una detrás de otra.

Y uno de los aspectos en los que más hemos trabajado en el disco, y en los últimos años en general, ha sido el de las voces, buscando los tonos correctos de las canciones y las maneras de interpretarlas. Respecto a lo que comentas de Laura, ella ha hecho un trabajo fantástico. Se ha salido un poco de su registro introspectivo y lánguido habitual y ha aportado cosas chulísimas que creo que ella misma tenía inexploradas.

  • Leí la reseña que os ha hecho Fernando Neira con su web/programa de “Un disco al día” y donde os sevillaniza al inicio del artículo y yo tan contengo…aunque reconozco que lo de ser gaditano también hubiese sido un regalo para  los que somos de miarmalandia ¿Cómo veis el panorama musical en nuestra Andalucía occidental, más allá de la potente influencia granadina?

Creo que Fernando Neira ha corregido la reseña y ha cambiado lo de “grupo sevillano” por “buenas personas”. Y lo cierto es que nos gusta más como ha quedado su artículo al final. Pero no por tener nada en contra de Sevilla, sino porque para bien o para mal hemos surgido en Cádiz, y ese hecho geográfico es una cosa que pensamos que juega en nuestra contra en muchos aspectos, y a favor imagino que también en alguna cosa.

Pero lo cierto es que estamos un poco desconectados de la escena, vamos un poco a nuestra bola. Cosas de la edad y de nuestra propia personalidad, que somos bastante ermitaños. Como en todo el “rollo indie” creo que detectamos cierto parón con respecto a hace unos años, con menos movimiento de bandas, salas y propuestas, sobre todo desde el covid. Es muy posible que por debajo de nuestro radar haya un montón de artistas que anden por unas coordenadas estilísticas distintas a las que nosotros manejamos, y que por eso no los conocemos, pero desde aquí todo nos sugiere esa especie de reducción de la escena. Y no a nivel de Andalucía Occidental, sino de todo el país, exceptuando Madrid que sigue siendo algo así como una especie de hormigonera donde se crean y se destruyen multitud de grupos cada semana, y que de todos ellos algunos trascienden a algo más allá de la anécdota.

  • En “El Puente Imposible” hay una base electrónica bastante cachonda y muy bien encajada ¿de donde o quien surgió la idea?

Como hemos comentado antes, fue idea de Juan Antonio Mateos. Esta fue una de las primeras canciones que le dimos para que trabajara, y se le ocurrió ir por un camino por el que nosotros nunca habríamos metido ese tema. Cuando estaba trabajando en ella nos sugirió la idea de contar con José Manuel “Popo” Posadas para hacer la línea del bajo, ya que consideraba que era el músico ideal para la propuesta sonora que tenía en la cabeza. Popo es un bajista que ha trabajado en todo el espectro musical desde Vinnie Colauita hasta Amaia Montero, y le dio a la canción ese rollo disco sofisticado que tiene.

  • Como sabéis, sois mi ojito derecho junto a Apartamentos Acapulco en esto de la música pop en Andalucía ¿Cuánto de difícil es “sacar la cabeza” en esto de la visibilidad musical en nuestro país y cuantos esfuerzos/sacrificios hay que hacer para seguir?

Es que pensamos que, en cierto modo, estamos en una posición de privilegio. Es cierto que nunca jamás en la vida vamos a vivir de esto de la música, al menos si pretendemos seguir pagando nuestras hipotecas y tener el lujo de comer todos los días, pero por eso mismo tenemos toda la libertad absoluta para hacer con nuestro proyecto musical lo que nos apetezca ya que no dependemos de él. Tenemos que hacer esfuerzos para sacarlo adelante, claro, pero se hacen siempre porque nos apetece y con la convicción de que precisamente el grupo es lo que nos hace olvidarnos de los sacrificios reales de la vida diaria. Con Detergente Líquido nosotros jugamos a ser estrellas del rock, y nos lo pasamos bomba viendo como, al fin y al cabo, lo que hacemos está en la misma liga que tantísimos grupos consagrados y profesionales de esto.

El tema de la visibilidad y de ser capaces de llegar al público es el gran problema de todas las bandas actualmente, y en todo el mundo creo. Los cambios que ha habido en la gran industria musical, con la desaparición de medios y los actuales hábitos de consumo cultural de la gente han hecho que haya más música que promocionar que medios para promocionarse. Con esto, las pequeñas revistas y radios independientes que hacían caso a bandas como nosotros se empiezan a ver “ocupadas” en atender a proyectos auspiciados por multinacionales. Por otro lado, el único medio de distribución musical que queda, las plataformas de streaming, está claro que no van a apostar por grupos independientes con las presiones que tienen encima de las grandes empresas de “entertainment”. Con todo esto, los indis nos vemos sin medios para promocionarnos y sin capacidad de luchar contra Taylor Swift o Bad Bunny en su propio terreno de juego.

No tenemos datos sobre nada de esto, pero resumiendo, y desde nuestro punto de vista, el sitio natural de la “escena alternativa independiente” o como queramos llamarla ha sido parasitado por la gran industria musical, o lo que queda de ella, mejor dicho. Así que lo que pensamos es que deberíamos volver a separarnos de ella y buscar un camino propio, en vez de darnos cabezazos por que nos hagan caso quienes no tienen ningún interés en nosotros, ya que no generamos tendencias que se transformen en productos que vender o streamings que captar. En todo caso, lo único que somos es más “contenido digital” con el que rellenar sus bases de datos y entrenar sus modelos de inteligencia artificial.

  • He de reconocer que “De todo lo que hicimos mal en los 90” me parece una de las canciones del año hasta la fecha. En ella se repite “Algo tendremos que hacer con todo el tiempo que nos queda….” Suena a fracaso existencial ¿tan mal nos ha ido si miramos para atrás?

Pues muchas gracias. Es una de las que pensamos sacar como adelanto del disco pero al final elegimos otras. Para nosotros es una canción positiva. A lo mejor hasta ahora la cosa ha sido un fracaso, pero aún nos queda tiempo para seguir jugando a ver si al final empatamos el partido. También es cierto que el tema más o menos habla de volver a repetir esas cosas que nos salieron bien y disfrutamos en el pasado, no únicamente de quedarte recordando lo jóvenes y lo guapos que éramos entonces.

Para mí, “Si en verano estamos solos” tiene un mensaje positivo en el fondo, y es precisamente el de asumir que las cosas son como son y no van a mejorar mucho, así que una vez alcanzada una posición de comodidad la cosa consiste en quejarse lo menos posible e intentar saborear lo que vaya llegando, en vez de estar cabreado por lo que nunca vas a tener. Es un poco como si asumir el fracaso fuera el verdadero éxito. Nos quitamos un gran peso de encima cuando decidimos dejar de luchar. Ojalá en Disney se dieran cuenta de esto y dejaran de hacer películas chorras que engañan a los niños.

  • ¿Qué suena ahora en las listas musicales de la gente de Detergente Líquido?

De todo. Laura está con “Los días largos” de Pauline en la Playa, Zaho de Sagazan o el “Rocket  D.I.Y” de King Creosote. Fran está escuchando a Manos de Topo, La orquesta de Paul Mauriat, “Isn’t anything” de My Bloody Valentine, y “Cantes malditos” de Antonio Fernández y Pedro de Dios. Félix tiene en su lista a Antonio González “El Pescaílla”, Nadie Patín, Héctor Lavoe, She & Him, Charly García y la BSO de Peter Pan. Ernie está escuchando a BC Camplight, Talk Talk, Tempesst, Alabama Shakes,  Fontaines DC, Midlake, Kings of Convenience, Armando Marçal, Future Islands o Club Kuru. Yo (Alberto) estoy encallado en Bright Eyes y cualquiera de los proyectos de Conor Oberst. También le doy bastante a los últimos de MJ Lenderman, The Lemon Twigs, Las Yadhys, Sharon Van Etten y Nos Miran. Mientras escribo esto, estoy oyendo el “The Albemarle sound” de Ladybug Transistor.

  • Aunque ya tenemos algunas fechas marcadas en el calendario para veros (28 marzo en Madrid, 4 de Abril Sevilla, Brisa en Málaga, etc.) ¿vamos a veros mucho y en muchos sitios este año?

Nuestra intención es esa. Pero recomendamos a los que nos quieran ver que vayan pillando entradas para esas tres fechas porque puede que tampoco vaya a haber demasiadas más, lamentablemente. Ya hay algún festival más confirmado que aún no se puede anunciar, y estamos intentando cerrar en salas de alguna otra capital si encontramos condiciones aceptables económicas y de calendario. Tal como está planteado el tema, y te lo habrán dicho muchas otras bandas de nuestro rollo, ahora mismo lo de salir a tocar es un juego en el que gana todo el mundo (salas, hostales, restaurantes, gasolina, ticketera, merchan…) menos el grupo, que es el que hace todo el trabajo y se come todo el riesgo. Y pese a que, como te hemos contado, no vivimos de esto y la cuestión económica es secundaria para el proyecto, tampoco es plan de ir haciendo el canelo por la vida. Aunque siempre nos lo podemos tomar como una excursión entre amigos que vamos a disfrutar tocando por ahí.