Llegaban los ingleses bdrmm a Madrid por primera vez con el respaldo que siempre ofrece el Primavera Sound, a una de las nuevas salas de cabecera del festival catalán en la capital: la sala Nazca.
La excusa de su gira no era otra que presentarnos su hipnótico tercer álbum Microtonic, con el que los de Hull han dado un salto en su sonido hacia terrenos donde las guitarras han perdido la batalla contra los sintes, aunque la inspiración para crear hermosos paisajes sonoros se haya mantenido intacta. Muestra de ello el tema que da nombre al disco y que sirvió para abrir la velada con una sala casi llena, con un público atento y muy metido desde el principio. Una primera toma de contacto con los instrumentos y técnicos para que poco a poco fueran perfilando un sonido de inicio algo menguado, pero que rápidamente sacó el empaque necesario una vez pasó la cristalina “Clarkycat” y llegó la oscura “Push/Pull”.
Sorprendió ver la efusividad del público y la cariñosa reacción de la banda, que no dudó en todo momento de agradecer tanta muestra de afecto mientras seguían deshojando los temas de Microtonic como “John on the Ceiling”, “Lake Disappointment” o “Infinity Peaking” engarzados a otros temas iniciáticos, véase “Is That What You Wanted to Hear?”, una “If…” más que aplaudida o “Be Careful”, canción que junto con la celebrada “It’s Just a Bit of Blood” fueron los dos únicos momentos en los que el grupo se volvió hacia su segundo álbum I don’t know (Rock Action, 2023).
A pesar de tener una carrera “corta”, bdrmm no dudaron en ofrecernos un set extenso y robusto, lleno de matices, donde incluso hubo tiempo para acercarse a singles como “Standard Tuning”, cerrar su set con la hipnótica “Snares” para darle paso a un bis donde sí dieron rienda suelta a las guitarras como la dupla “Happy” y “(un)happy”, y cerrar con la rocosa “Port”, mostrando esa dualidad de la que hacen gala y que tan buenos resultados les está dando.
Galería del concierto de bdrmm en Madrid






