Luces, sombras y catarsis en la Copérnico.
La primavera madrileña ofrece siempre sus contradicciones: calles abarrotadas por las fiestas del Dos de Mayo y, a la vez, salas donde se respira una devoción casi religiosa por la música. Así fue en la Copérnico, donde The Murder Capital aterrizó para demostrar por qué siguen siendo una de las bandas más fascinantes de la escena post-punk actual. Su tercer disco, Blindness (2025), les ha dado una nueva capa de profundidad, equilibrando la rabia visceral de sus inicios con un sonido más introspectivo y envolvente. Y Madrid fue testigo de esa alquimia.

La noche arrancó con Hex Girlfriend, un dúo británico que combinó ritmos glitchy, bajos pesados y estética médica—sí, batas y gafas de sol incluidas—para dejar claro que el caos controlado sigue teniendo hueco en las nuevas generaciones. Entre los curiosos, algún ojo avispado se percató de que Noah Yorke, hijo menor de Thom Yorke, estaba sobre el escenario, como guiño involuntario a la tradición de los apellidos ilustres. Su set fue breve pero dejó buen sabor: densidad electrónica mezclada con guitarrazos y actitud punk.
Desde los primeros acordes de “The Fall”, la sala se sumió en esa atmósfera que solo los grupos irlandeses saben crear: áspera pero cargada de emoción. James McGovern, en su papel de líder y chamán, comandó un viaje que iba desde la furia desatada de “More Is Less”—con pogos en todas direcciones y caras desencajadas—hasta la introspección casi hipnótica de “Death of a Giant” o “The Stars Will Leave Their Stage”, donde las guitarras parecían expandirse hasta tocar el techo.

El bloque central, dominado por los temas de Blindness, dejó momentos de alto voltaje emocional. “A Distant Life” y “Swallow” fueron pequeños viajes en sí mismos, con la banda manejando los tiempos a la perfección: menos ruido pero más intensidad. Incluso en los temas menos conocidos como “Moonshot” o “That Feeling”, la respuesta del público fue entusiasta, con pogos improvisados incluso cuando la atmósfera invitaba más a la introspección que al desmadre.
La recta final empezó a lo grande con “Don’t Cling to Life”, uno de esos temas que ya son imprescindibles en cualquier concierto suyo, y desembocó en unos bises que parecían diseñados para grabarse en la memoria. Ethel arrancó suave para terminar en pura dinamita, “Words Lost Meaning” hizo temblar la sala con su bajo machacón y ecos noventeros, y “Love of Country” cerró la noche con un tono más reflexivo, ondeando una bandera palestina que puso la guinda política a la noche. Un cierre quizá algo frío después de tanto clímax, pero que dejó claro que The Murder Capital no son solo una banda: son un estado de ánimo.
Galería del concierto de The Murder Capital en Madrid







SETLIST:
1 The Fall
2 More Is Less
3 Death of a Giant
4 The Stars Will Leave Their Stage
5 Heart in the Hole
6 A Distant Life
7 That Feeling
8 The Lie Becomes the Self
9 Slowdance I
10 Slowdance II
11 Swallow
12 Can’t Pretend to Know
13 Moonshot
14 Don’t Cling to Life
15 Trailing a Wing
Encore:
16 Ethel
17 Words Lost Meaning
18 Love of Country