Warm Up 2025 de música y “estilismos”

Por Armando Rendón 0

warm up

Se ha cerrado una nueva edición del festival murciano y esta no es sólo una crónica del festival —maravilloso—, sino una reflexión en “voz” alta más allá del mismo.

El viernes estuvimos disfrutando a Rufus, Niña Polaca… Y lo hicimos de su arte, solo de su música. No teníamos necesidad de ver sus torsos desnudos, sus cuerpos (incluidos culos y resto de miembros); es más, nada hacía desviar nuestra atención imaginando a sus cantantes sin ropa o con poca. Simplemente, disfrutábamos de su música. Mucho.

Y llegó Zahara, de la que no es necesario justificar su carisma; es una artista, su trayectoria la avala. Supongo que su lucha feminista no busca restringir opciones, sino ampliar el derecho de cada mujer a expresarse —vestirse— como desee, sin embargo, cabe entender que la esencia de la mujer no debe sostenerse en sus atributos físicos como base fundamental de su empoderamiento.

Y vimos también a Amaia y por primera vez asistí a un concierto, íntegro, suyo, confirmando lo grande que es en un escenario. En este caso, también decidió apostar por una vestimenta poco común en ella y de la que incluso hizo mención a lo bien que le quedaba el culotte.   No tengo que defender ante el público el nivel artístico de la navarra, pero percibimos que algún público —determinado público— parecía más querer ver sus curvas, en lugar de tu talento artístico. Nos preguntamos si este tipo de seguidores son los que pretendía sumar con su puesta en escena o solo una casualidad puntual.

Esta que les escribe tiene una profunda inquietud sobre un problema que sigue afectando nuestra sociedad: la sexualización de la mujer en los medios de comunicación, la publicidad y otros ámbitos públicos, como son los escenarios. Creo que hay mucha responsabilidad en todas las cabezas de cartel en todo este tema. No se debería permitir que la imagen femenina se asocie a un objeto por su atractivo físico y no por sus capacidades. Los jóvenes necesitan otros referentes. Por todo lo expuesto y, sin más ánimo que el de la crítica constructiva, os dejamos esta reflexión de Rocío López (@LaRo_MiRo).