Crónica del concierto de Lori Meyers en Madrid (Noches del Botánico)

Por El Último de la Fila 0

Podría pensarse que Noches del Botánico y Lori Meyers han creado una bonita simbiosis, quizás no tanto como Fangoria cuya presencia casi todos los años es sagrada; y es que tras su concierto del año pasado los granadinos doblaron la apuesta para este 2025 con noches: una el 19 de junio y otra este pasado 25 de julio. En ambas estuvieron presentes Vera Fauna. Un matrimonio bien avenido en el que el teclista Álex Fernández sirve de lazo, estando presente en los directos de ambas formaciones.

Vera Fauna

Los sevillanos han dado un salto cualitativo con su último disco Dime dónde estamos (BMG, 2025), un trabajo más maduro, donde su sonido líquido ha ganado músculo y donde sus letras siguen acertando en dibujar paisajes cercanos. Un costumbrismo sevillano que conecta con el exiliado que aquí escribe y que me hace sonreír mientras escuchaba “Un atraco”, imaginándome un patinete a 80 kilómetros por hora mientras se oye a Falete, o lo que duele dejar tu ciudad por falta de oportunidades en el duro retrato que plasman en “Tu voz”, tema que dedicaron en el concierto a un colega que lo está pasando mal.

La noche le iba ganando terreno a la tarde con una dulce brisa, mientras la música de Vera Fauna ejercía de perfecta banda sonora. Las hipnóticas melodías de su nuevo disco, en el que centraron su concierto, ejercían el mismo efecto que un suave masaje en la cabeza a los asistentes que poco a poco se fueron sumando al concierto, dejando atrás los puestos y barras que ofrece el certamen en su recinto.

En la corta hora que dispusieron hubo grandes momentos como el de “Los grillos”, la colaboración de Javier Doria (ex-Lori Meyers) en “Mi cabeza” o, cómo no, la salida de Noni Meyers para cantar “No me digas la verdad”, otro de los grandes corte que incluye Dime dónde estamos. Ahora a ver cómo se las gastan en sala.

Lori Meyers

Lori Meyers ya son una máquina totalmente engrasada. Saben lo que el público espera de ellos en directo y no escatiman en darlo todo, hasta la última gota de sudor. Con el paso de los más de veinte años de carrera los granadinos han ido ganando adeptos a la causa, dejando de lado su sonido más indie-pop por hacer canciones más celebrativas, pomposas y coreables. Así, el recinto del festival congregó a un público variopinto, pero quizás más centrado en su última época que no dejó de celebrar cada uno de los temas, desde el arranque con “Hacerte volar” y “Planilandia”.

Como si se tratase de una banda británica los vasos de cerveza medio vacíos no dejaron de volar, síntoma de la excitación de una masa fanática que se empapó en sudor, no solo de ese agüita amarilla, al mismo tiempo que Noni, quien acabó completamente chorreado. Síntoma inequívoco de la implicación del cantante, que dejó de lado el parlamento para exprimir los 80 minutos que quisieron gastar. Como se suele decir fueron al grano, intentando mostrar cada una de las etapas de su carrera, aunque de sus dos primeros discos solo se acordaran para celebrar “Tokio ya no nos quiere” como su primera canción escrita (una pena que dejaran Hostal Pimodan de lado). Quizás como ellos mismos cantan en “Punk” sus viejos fans pueden pensar que ‘pasan los años y pensamos no hay canciones como antes, y el tiempo corre y visualizas que no hay nada interesante’, pero los nuevos celebran sus últimos “temazos”. Se busca la inmediatez, el desenfreno, y “Luces de neón” es a todas luces, nunca mejor dicho, uno de sus mayores logros.

Cuando me quise dar cuenta llevaban casi diez canciones y poco más de media hora consumida. Y no hubo descanso. Solo celebrar lo cómodo que se sentían en el festival, lo buenos que eran Vera Fauna y a seguir. Tema tras tema, single radiable tras single radiable: “Luciérnagas y mariposas”, “El tiempo pasará”, “Siempre brilla el sol”, “Emborracharme”… Podré estar más o menos de acuerdo con el rumbo tomado por el grupo, pero lo que es innegable es que se les da bien eso de hacer singles pegadizos; hecho que cercioraron con el tridente final de “¿Aha han vuelto?”, “Mi realidad” y una “Alta fidelidad” que le sirvió de excusa a Noni para meterse entre el público y celebrar con ellos una nueva victoria.

Galería del concierto de Lori Meyers en Noches del Botánico