Jero Romero: Acústica y alma en la Sala Cite de Sevilla

Por Javier Sierra 0

En una noche de contrastes, donde el bullicio del público que acudía a la actuación del humorista Juan Dávila se hacía notar en el exterior del Cartuja Center, dentro, la Sala Cite respiraba otro aire. El auditorio se llenaba con una audiencia que se desplazaba no por el frenesí del mainstream, sino por la necesidad de algo más sencillo y auténtico. Algo que, como la música de Jero Romero, se deja escuchar en su forma más desnuda y visceral.

A las 20:30, puntual, sin preámbulos ni artificios, Jero subió al escenario para dar inicio a su concierto acústico en solitario, parte de la gira de presentación de su EP Mi vida en partes muy pequeñas. De manera casi ceremoniosa, el artista se despojó de la estridencia eléctrica de sus años al frente de The Sunday Drivers para entregarnos una faceta más personal, más introspectiva. Un Jero Romero que, sin más armas que su guitarra y su voz, se hizo dueño absoluto de la sala, que se hallaba completamente a su disposición.

La primera parte del concierto fue un viaje directo a la esencia de su música. Con Dichas por decir, uno de los cortes de Miracoloso, arrancó un repertorio cargado de emociones contenidas y versos cuidados. La canción titular de su EP, Mi vida en partes muy pequeñas, que da nombre a esta gira, sonó especialmente destacada, como si cada acorde evocara la sensación de los pequeños fragmentos que componen nuestras vidas. Y en la atmósfera de la sala, donde hasta el más mínimo suspiro era escuchado, el público se entregó por completo, respetuoso, casi reverencial.

Canciones como Túmbate y Correcto tomaron protagonismo en el setlist, acompañadas de anécdotas y comentarios de un Jero cercano, que parecía querer compartir con cada uno de los asistentes la génesis de sus composiciones. Pero lo más destacable de la noche fue la complicidad entre el músico y su público: cada estrofa, cada cambio de acorde, se sentía como un intercambio genuino de emociones. Jero hablaba de su música, pero también hablaba de la vida misma, esa que se fragmenta en piezas muy pequeñas y que, al igual que sus canciones, se repara con el tiempo.

La selección de temas fue una de esas que hacen felices a los verdaderos seguidores de un artista. Desde Desinhibida hasta Las ballenas, pasando por Ya te lo decía yo y Caer de pie, todo parecía encajar a la perfección, como si el concierto estuviera hecho a medida del público presente. Los aplausos y los gestos de complicidad de la audiencia no hacían más que confirmar que se trataba de un espectáculo que trascendía la música. Se convertía en una experiencia compartida.

A medida que el concierto llegaba a su fin, los asistentes parecían no querer que el momento terminara. Con Hombre Mayor, Jero Romero cerraba la primera parte de su show. Tras los últimos acordes de esta pieza, Jero hizo un amago de despedirse, pero la ovación del público lo mantenía anclado al escenario. No tardó mucho en regresar al centro del mismo, guitarra en mano, con una sonrisa cómplice. El público aplaudía con entusiasmo, sin querer que la noche terminara, y Jero lo sabía.

Así, como si nada más importara, volvió a la carga con dos bises, cerrando el concierto con Plantas de interior y la reciente Una gran insolación, tema que forma parte de su último EP, Mi vida en partes muy pequeñas. La ovación fue unánime, con el público en pie, sabedores de que este había sido uno de esos conciertos que perduran en la memoria. Jero Romero se despidió agradecido, dejando claro que, aunque la gira llegaba a su fin, su música seguiría resonando en los corazones de quienes, en la noche sevillana, encontraron un rincón para conectar con lo más íntimo de su arte.

Galería del concierto de Jero Romero en Sevilla

Setlist:
Dichas por decir
Mi vida en partes muy pequeñas
Túmbate
Correcto
Desinhibida
Ya te lo decía yo
Nadie te ha tocado
Caer de pie
2010
Irrisorio
Las ballenas
Has hecho como yo
Las leves
Devolverte
Hombre mayor

Bises:
Plantas de interior
Una gran insolación