Jeff Tweedy en Madrid: Sing a song that never ends
Por atrás0

Jeff Tweedy es mucho más que Wilco.
Si algo ha quedado claro en la gira que el de Chicago se ha marcado estos días por la península de la mano de Primavera Tours es que puede hacer lo que quiera, que le va a salir bien. El pasado miércoles 11 de febrero salió a reconquistar a sus fieles en un abarrotado Teatro Eslava y, una vez más, salió vencedor.

No tocó ni una sola canción de su banda (a pesar de que el público insistió en pedir alguna) porque ya tiene material suficiente en solitario como para dejar todo lo demás de lado. Pongamos, eso sí, solitario entre comillas. Ha cogido lo que más a mano tenía – su propia familia – y se ha montado una banda de acompañamiento tanto para grabar como para girar.
Sí que ha hecho parte de la gira absolutamente solo (donde sí ha explorado toda su carrera) pero en Madrid nos tocó la big band con las canciones de este Twilight Override de 2025 y alguna del proyecto anterior de Tweedy con su hijo Spencer, batería de esta banda.
El éxito de este disco ha sido algo inesperado. Ningún algoritmo podría haber predicho que un álbum triple, con 30 canciones y de casi 2 horas de duración iba a gustarnos tanto, pero aquí estamos.
Con una escenografía simple pero cuidada, traslada la idea central del disco al directo de manera bastante efectiva: esa luz especial que aparece al amanecer y aparece al atardecer. Tonos naranjas, violetas, calma y quietud. Un concepto perfecto para un miércoles de temporal, un rato de solaz en el que sólo importaban la música y la luz.
Casi dos horas de disco para casi dos horas de concierto en la que un Jeff contentísimo (adora España al mismo nivel que en España le adoramos a él) se regala vocal e instrumentalmente. Su banda-familia aporta armonía en los coros y Sammy Tweedy, a los teclados, despunta como heredero favorito.
Sin descanso van pasando de la emoción más contenida (One Tiny Flower) a la épica más loca (la inmensa, nuestra favorita No One’s Moving On), por el camino, Jeff se dedica aintentar mirar a los ojos a todas y cada una de las personas allí congregadas y a responder a cada grito que sale del público. Stray Cats in Spain arranca, obviamente, vítores y aplausos porque nos canta a nosotros y todavía tendrá algún guiño local más: ya metido en el encore, se marca una versión de Queen, Fat Bottomed Girls, alegando el inicio de la gira Magic Tour de la banda, que fue precisamente aquí. Se niega a nombrar a Trump, pero quizá Feel Free es un canto velado a una oposición más que obvia.
Jeff Tweedy es mucho más que Wilco, decíamos. Es el señor que en la pandemia, con su guitarra y su bata de guatiné nos regaló conciertos improvisados con sus hijos para que no nos desquiciáramos. Es una especie de figura paterna común de la que cada uno tiene una anécdota que contar. Un señor con una guitarra que va de excursión con su familia tocando, un trovador del que esperamos no tener nunca nada malo que decir y sí un millón de canciones para recomendar.
*Foto de portada, Nieves Solano
