La Jvnta baila sobre las ruinas del presente

Por Javier Sierra 0

La Jvnta estrenó el pasado jueves en la sala Malandar de Sevilla la gira de presentación de Por ahí van los tiros, su primer larga duración, publicado apenas unos días antes. Con una formación renovada, asentada en la capital andaluza, el grupo demostró que su particular manera de entender el post-punk funciona mejor cuando se convierte en experiencia colectiva: guitarras afiladas, bajo y batería con nervio y un violín dispuesto a escapar de cualquier papel ornamental.

El cuarteto formado por Mugre, Álvaro Morato, Ismael Prieto y Adriana Puentes desplegó un sonido que mezcla rock, ritmos latinos, ecos progresivos y melodías de raíz mediterránea. «El meneíto de ella» condensó la urgencia y la tensión de su propuesta, mientras «Procesión» abrió espacio para los cambios rítmicos y los desarrollos instrumentales. Por su parte, «Me hicieron irme» mostró una de las grandes virtudes del grupo: transformar una historia de desarraigo en una canción que invita a moverse.

El repertorio encontró también momentos destacados en «Nomeolvides», donde memoria, amor y resistencia se entrelazan, y «Nunca pasó», que esconde tras una historia sentimental una lectura más inquietante sobre la culpa y la negación. Entre las composiciones del nuevo álbum también sobresalieron «Guadalquivir rojo» y «La pinche debacle», muestras de una escritura que aborda la incertidumbre política y la crisis climática sin convertir el concierto en un sermón. Todo ello sostenido por una instrumentación en la que el violín de Adriana Puentes aporta personalidad y abre caminos alejados de los códigos habituales del post-punk.

El cierre con «La hoz», que contrapone los paisajes abiertos y la vida junto al río al avance de la ciudad, resumió el espíritu de una banda que prefiere mezclar lenguajes antes que acomodarse en una etiqueta. También hubo espacio para recuperar canciones anteriores, como «Hierbabuena» y «De camino al trabajo», integradas con naturalidad en esta nueva etapa. La primera noche de la gira confirmó que Por ahí van los tiros no es solo un disco que trasladar al directo, sino el punto de partida de una identidad musical propia: en La Jvnta, bailar y pensar no son actividades incompatibles.

Galería del concierto de La Jvnta en Sevilla