Mitski santifica las Noches del Bótanico

Por Armando Rendón 0

Mitski en Noches del Bótanico

La compositora de origen japonés, aunque criada en Estados Unidos, despliega en Madrid todo su arsenal musical a base de sensibilidad y minimalismo escénico.

Noche cálida en Madrid, noche botánica. Todo vendido en el concierto inaugural de las Noches del Botánico, ese festival semi veraniego tan ecléctico, tan bien cuidado, tan de quedarte a vivir en él. Era mi primera vez, coincidiendo con el octavo aniversario de este ciclo y, que quieren que les diga, ojalá el cuidado, el trato, el espacio, el sonido…..fuera en todos los festivales algo parecido a lo que viví ayer. El Real Jardín Botánico de Alfonso XIII es ya de por sí un espacio que merece visitar, pero si encima lo decoras y lo cuidas como hacen los organizadores del festival, pues el éxito parece asegurado.

Además, en esta ocasión, teníamos como puesta de largo la presencia de la sin par Mitski. Aunque la vengo siguiendo desde su aclamado “Be The Cowboy” mejor disco de 2018 para gran parte de la crítica musical internacional (yo me decante por el de Lucy Dacus), no era previamente un ferviente seguidor de esta polivalente y multidisciplinar artista. Tras ese 2018, sí que he seguido su música y sus propuestas personales y diferentes a mucho de lo que se factura hoy en día. Siempre la he posicionado como una artista de nicho, solo accesible para paladares muy melómanos y escorados a lo diferente. Que fuese cabeza de cartel en el pasado Primavera Sound me sorprendió, pero no por su calidad, sino por lo que yo entendía extensión de sus seguidores. Craso error por mi parte.

Llegamos temprano al espacio para poder disfrutar previamente al concierto de todo lo que ofrece un jardín y un lugar como el que íbamos a visitar. Se habrían las puertas a las 19:30 y el concierto daba comienzo a las 22:15 (puntualidad inglesa en el inicio del mismo), y nosotros ya estábamos allí sobre las 20:00 horas y primera gran sorpresa de la noche. Había una cola de mas de hora y media para entrar y la media de edad no superaba los 20 años, siendo en su mayor parte chicas las asistentes ¿Qué coño pasa aquí? Nos preguntamos mi pareja y yo. Chavales/as de menos de veinte años, vestidos de todos los estilos de colectivos que pueden existir, usando el negro como primera equipación en la mayor parte de los casos. Todos atacados por lo que iban a presenciar y con la obsesión de las primeras filas dentro del recinto. Pude saber que la artista había conectado con multitud de adolescentes a través de Tik Tok (un millón y medio de seguidores tiene en esta red social) y que esto le había generado una legión de adeptos de está franja de edad y que la siguen con absoluta devoción, hecho que desconocía absolutamente.

Esperamos en un bar de Moncloa y cuando, sobre las 21:30 volvimos, ya no había cola, ya estaban todos en esas primeras filas tan deseadas. Y arrancó el concierto justo cuando tenía que empezar, con una Mitski ataviada con un pantalón negro y una camisa blanca, que se movía con la misma sutileza que el cuerpo que la acogía para esa noche. ¡Qué bien tener a una mujer como absoluta protagonista sobre el escenario¡ Durante el bolo, las asistencias médicas no dejaban de sacar del recinto a asistentes semi desmayadas, chicas siempre, con caras pálidas, mareadas, tras una larga espera al sol y una dosis extra de emociones en la pista del concierto.

Durante las más de hora y media que duró el concierto, el público absolutamente extasiado, gritaba a cada gesto de la artista, a cada movimiento, a cada suspiro diría yo. Se atrevieron incluso con gritos como “y guapa y guapa y reina, reina, reina”, momento en el que empecé a mirar a mi alrededor por si pasaba por allí la Esperanza de Triana y yo no era consciente de ello. El concierto en sí fue absolutamente hipnótico y descomunal. De esos que te atrapan y sientes que no quieres que acaben, que como todo lo pasajero sabes que puede que no lo vuelvas a vivir jamás, como dijo la propia artista.

Repasó toda su discografía que inició allá por 2014, centrándose en temas de su disco más emblemático y en el último que ha lanzado al mercado recientemente “The Land Is Inhospitable and So Are We”. Disfrutamos de todos sus “hits” y de su muy buen castellano con el que se comunicó en distintas fases del concierto con todos sus fans. Puso punto y final al abrazo musical que nos estaba regalando, acompañada de una banda extraordinaria y un juego de luces alucinante, con “Nobody” y “Washing Machine Heart” haciendo que todo lo vivido pareciese un sueño y que todos confirmásemos que mereció la pena de sobra haber apostado por estar presentes en el evento inaugural de las Noches del Botánico.

 

Foto de portada por Víctor Moreno.