Arrasando en su segunda edición: crónica del Brava Madrid 2024

Por Redacción EER 0

Brava Madrid 2024

No sin tener algún frente abierto que otro, como la amenaza de lluvia para el fin de semana o el hecho de solaparse con otras alternativas de grandes eventos en la ciudad (los festivales Jardín de las Delicias o  el Brunch! Electronik), el Brava Madrid, en su edición del 2024, ha sido un rotundo éxito, pues no hay duda alguna de la gran afluencia de público que ha asistido, tiñendo la ciudad de rosa en su jornada del viernes y de estilo cowboy el sábado (ya os avisamos que el festival iba con instrucciones).

El festival va más allá de un mero evento musical: traspasa esa barrera, convirtiéndose en un espacio donde poder celebrar y disfrutar de un ambiente inclusivo y de buen rollo, con una gran variedad de alternativas para poder disfrutar durante ese fin de semana, como por ejemplo: la carpa del Tarot, el “PROM Dance Party Arena” (siempre a reventar), el Toro Mecánico, los coches de choque o el stand para hacerte tatuajes, porque hay que reconocer que no hay mejor idea que, en un festival, a ciertas horas de la noche, tener la posibilidad de hacerte un tatuaje para toda la vida, es algo de lo que nunca te vas a arrepentir después, lección aprendida de la mítica carpa de bodas del extinto S.O.S de Murcia. 

Bromas aparte, nos gustaría destacar que el Brava Madrid ha sabido brindar un espacio idóneo para la celebración, porque sí, señoras: el poder ser quien se es también se celebra y más con opciones como la que ofrece este festival, donde cabe TODO el mundo.

En cuanto a las actuaciones musicales, hay que reconocer que fueron las artistas patrias las encargadas de elevar el nivel de la jornada del viernes.

Comenzamos dicha tarde con Nebulossa, que supieron dar al público lo que necesitaba para animarse desde el minuto uno del festival, interpretando una gran variedad de versiones, como “La Revolución Sexual”, “Será porque te amo”, “Ritmo de la Noche” o su adaptación del “Don`t you want me baby”, además de tocar su gran éxito “Zorra” o su nuevo single “Cotilleo”.

La cantante Angy recogió el testigo de hacer un show en el que sirvió, tanto canciones propias, coreadas por todas, como otra gran variedad de versiones, al grito de “’¡arriba mis maricones!”. Entre esas versiones destacaron la versión del “Devil Came to me” de Dover -versión con la que se dio a conocer en el programa Factor X cuando era adolescente- o la de “Física o Química”, de  Despistaos, cabecera de la serie homónima que le propició una gran repercusión mediática a la cantante.

Avanzada un poco la noche era el turno de Ginebras, gran reclamo del día. Ellas lo sabían y demostraron con su show, lleno de guitarras y de sus grandes éxitos, por qué todo el público estaba totalmente entregado. Sonaron “Alex Turner”, “Crystal Fighters”, su versión de “Con Altura”, o su gran hit coreado de principio a fin “La Típica Canción” porque quién no se siente identificado con el hecho de que es lícito sentir placer por cosas que odiamos pero tenemos que reconocer que, en el fondo, están bien. 

Posteriormente Samantha Hudson y Putochinomaricón, en el escenario Repsol, daban dos grandes shows, cargados de energía y espectáculo, cerrando con calidad y contundencia la apuesta nacional de la jornada del viernes.

Mientras Aqua, en el escenario Brava, supieron entretener al público con sus canciones sobradamente conocidas “Barbie Girl” o “Doctor Jones”, el cierre de la noche, encargado al grupo Icona Pop, se quedó un poco flojo al convertirse en el último momento en dj set, crítica generalizada entre los asistentes al evento: fue el comentario que más se escuchaba en el metro de vuelta a casa.

Fue el inicio de la jornada del sábado el que daría el momento más inolvidable de esta edición, con la aparición estelar de María Patiño en el arranque de la tarde como invitada en el Drag Brunch Bingo Edition, haciendo las veces de la Beyonsebe nacional.

Otro de los grandes shows del festival, porque así hay que reconocerlo, fue el concierto de Chenoa. Acompañada de una gran banda y de un repertorio que se notaba que se había preparado para concederle al público todas sus plegarias, no hubo ni un alma que no coreara todas sus canciones, desde la primera a la última, confirmado el porqué lleva los 23 años que lleva subida en un escenario, como ella misma reconoció en un momento en el que compartió lo emocionada que estaba por estar allí. Y porque sí, Chenoa es humana como todas nosotras, y eso es lo que hace que el público le devuelva el cariño con el que ella preparó este show.

Paralelamente, el escenario Repsol se llenaba de los asistentes más alternativos (en el sentido indie de la palabra) para ver los conciertos de Natalia Lacunza y Varry Brava ambos con un repertorio cargado de sus grandes éxitos.

Posteriormente llegaba el turno de Sophie Ellis-Bextor, que bien supo darse cuenta del tipo de festival en el que estaba y derrochó energía, simpatía, mucho color y mucho pop y dance. En todo momento conquistó al público con esa sonrisa que no pudo borrar en ningún momento, mostrando lo contenta que estaba de tocar por primera vez en un festival en nuestro país.

Además de versiones que hicieron que los asistentes nos entregáramos a su derroche de cariño hacia todos nosotros, como el mítico “Gimme, Gimme, Gimme (A man after midnight)” de ABBA, o “Like a Prayer” de Madonna, cerró el concierto con su resucitado gran éxito “Murder on the dancefloor”, que sirvió de banda sonora de la reciente película Saltburn.

El cierre del escenario Repsol corrió a cargo de Nena Daconte, consiguiendo conectar con el público al final del concierto cuando sonaron sus éxitos “En qué estrella estará” y “Tenía tanto que darte”. 

El escenario principal, el Brava,  finalizó con las cantantes Inna y Zara Larsson, que interpretaron sus grandes éxitos poniendo el broche de oro al cierre del festival.

No podemos obviar la gran apuesta del escenario Absolut Inferno, donde destacaron todas y cada una de las sesiones cuyo eje común mostraba esas versiones techno de canciones sobradamente conocidas por todos los asistentes.

A pesar de alguna pequeña pega, principalmente la odisea de salir del recinto ferial de IFEMA a la hora del cierre del festival para volver a la ciudad, no cabe ninguna duda de que el Brava Madrid se consolida en esta su segunda edición, la de 2024, confirmándose, además, el 19 y 20 de septiembre de 2025 como fechas para la siguiente, después de este gran éxito.

Evidentemente¡ya queda reservado ese fin de semana para repetir el año que viene!

 

*Todas las imágenes pertenecen al Festival Brava Madrid