Crónica del Alhambra Monkey Week 2024: Hoy no esperaré a que un rayo te parta

Por María José Bernáldez 0

Crónica Monkey Week 2024

Queríamos empezar esta crónica del Alhambra Monkey Week 2024 dejando de lado la parte estrictamente musical, porque si bien es lo que nos mueve a acercarnos a Sevilla estos tres días de noviembre desde hace años, no nos queda más remedio que usar nuestro espacio para romper una lanza a favor del Monkey Week y en contra del Ayuntamiento de Sevilla.

Durante años, el Alhambra Monkey Week no sólo ha sido el escaparate donde, como dice su lema, escuchar hoy los grupos del mañana o donde aprender e intercambiar ideas con el resto de profesionales del sector en las charlas de la parte Pro. Este festival siempre ha sido una manera de acercarte a la ciudad de Sevilla, a cada rincón, cada edificio singular, cada calle como una parte orgánica del mismo. La Alameda de Hércules, el Espacio Santa Clara, la Cartuja, la calle Torneo…sitios emblemáticos parte del todo del Monkey Week que reciben al festivalero y ofrecen (en algunos casos, ofrecían) cultura musical a todo el que pasaba por allí. Por eso no hemos entendido nada de lo que ha pasado estos días, cuando todo lo que sólo podía sumar a la vida de la ciudad se ha encontrado con obstáculos y movimientos de última hora queriendo dar al traste con todo el trabajo del año anterior. Cambios en las condiciones del Ayuntamiento no ya justo antes de comenzar el festival, sino con el mismo en marcha obligaron a cambiar sedes, horarios, venta de entradas y un largo etcétera, como si toda esa logística no importara, como si se pudiera marear a público y bandas sin problema. 

Ahí es, sin embargo, donde el festival se ha erigido con fuerza: el público, las bandas y la organización sí que han respondido, estando a la altura a la que el Alhambra Monkey Week nos tiene acostumbrados. Los cambios de horarios de última hora te llegaban por redes sociales y whatsapp sobre la marcha y todo el mundo se enteró. Las bandas reajustaron sus setlists para caber todas sin pisarse ni dejar a nadie fuera. Quien se quedó sin abono a última hora consiguió una de las entradas que se liberaron el sábado para amortiguar un poco el desbarajuste y entró en las salas celebrando cada concierto como un gol en el tiempo de descuento. El comentario siempre era el mismo: si al ayuntamiento quería derribar al festival, el festival y quienes lo componen seguirían reconstruyéndolo hasta el último minutos. Y funcionó. El Alhambra Monkey Week 2024 será recordado como una de las ediciones más especiales, a pesar de todos los que han intentado lo contrario.

 

Dicho lo cual, pasamos a lo musical, el centro de todo esto. Como cada año, en lugar de un repaso cronológico de qué vimos en este Alhambra Monkey Week 2024, te traemos las sorpresas que nos hemos encontrado por el camino, todo lo que no conocíamos hasta este fin de semana porque al Monkey se va a descubrir tus nuevos grupos favoritos ( y ya, después, a corroborar los que ya lo eran).

 

  • El espectáculo “Guitarra Coral” de Yerai Cortés: La primera del Alhambra Monkey Week 2024, en la frente. Con la pulsera recién puesta, el jueves en la carpa circense conocida como el Escenario Alhambra seis palmeras, una silla y Yerai Cortés y su guitarra nos dejaban sin palabras. El silencio de todo el público era una parte más del show, en la que el alicantino consigue meterte en su universo flamenco pero en el que en realidad son ellas seis las que brillan como diosas cantando y palmeando, con un ritual que se acerca por momentos a una rave.

    Yerai Cortés by Javier de la Rosa

 

  • Atención Tsunami, sala La 2: 2024 pasará a los anales como uno de los años en los que más problemas de afonía hemos tenido, porque el hardcore ha vuelto y eso significa que se acabó susurrar cantando. Mucho ruido instrumental acompañando a todas las denuncias de sus letras, una descarga necesaria para quedarse a gusto tal y como están las cosas.

 

  • Barry B, sala X: Sorprendidas por la propuesta escénica con banda completa, Barry B presentaba su disco “Chato” la misma noche en la que salía a la venta para un público en su mayoría muy joven que respondía con la misma energía que tenían ellos sobre el escenario. Culpa nuestra por prejuiciosas y pensar que nuestra generación siempre será mejor que la que viene por detrás, porque nos vienen atropellando.

 

  • Fajardo, Claustro del Espacio Santa Clara: Renunciar a la sobremesa por un concierto fue un acierto al 100%. El canario, guitarra y voz, con ese escenario entre naranjos, arbustos y soportales del convento lució todo un arsenal de armas de destrucción sentimental y abrió el viernes en la cima, el neofolk está aquí para quedarse y el punk también puede hacerse en voz baja.

 

  • Ciutat, escenario JägerMusic: El abrazo que se daban al final del show era el reflejo del abrazo que suponen sus canciones para los que estábamos allí entre las luces de los coches de choque de su escenario. La veta más sensible del colectivo Mainline nos hizo querer ser parte de su pandilla y cantar como nuestras todas las cosas que les pasan a ellos. 

 

  • Gorka Urbizu, escenario Torre don Fadrique, espacio Santa Clara: De las veces que he venido al festival siempre me ha sorprendido lo entregado que está el público de Sevilla en los conciertos íntegramente en euskera. El cantante de Berri Txarrak ha editado un disco este año que aparecerá en lo mejor de todas las listas nacionales, y su traducción al directo tendrá que aparecer también en lo mejor del año.

 

  • Teo Lucadamo, sala Malandar: Si tú estás cansada hoy, figúrate Teo, que tocó jueves, viernes y sábado. Incombustible, divertido, desenfadado y firmando las canciones que todavía resuenan en nuestra cabeza, poniéndonos en mood veraniego en plenísimo mes de noviembre. Hicimos dos de sus tres conciertos y, la verdad, si tocara hoy también iríamos. 

 

  • Pinpilinpussies, escenario Jägermusic: Guitarra, batería y voz. Con algo tan minimalista, cómo es posible que retuerzan las canciones con giros imposibles y suenen como sonaban la parte de los 90 que más nos gustaba pero con clara referencia al momento actual. La parte más chill del garage. La parte más punk del lo-fi. Imprescindibles.

 

  • palmeras negras, Claustro del Espacio Santa Clara: Ya que vengan de parte del sello Aloud es empezar con ventaja, pero salimos despeinadas de la brutalidad de su propuesta en directo. Oscuridad física y metafórica para dejarnos sordas pero, sin embargo, con los oídos más abiertos que nunca. 

 

  • San Tosielo, sala X: Al Alhambra Monkey Week lo suyo es ir sin conocer los grupos y dejarte llevar por lo desconocido pero reconozco algo de trampa con San Tosielo: eran mis cabezas de cartel lowkey porque sus canciones me han acompañado de un tiempo a esta parte y me dediqué tres días a convencer a todo el que me cruzaba de que tenían que ir a verles. Y no decepcionaron. Canarias tiene ahora mismo una de las escenas más interesantes y ellos se dedicaron a traernos el pop electrónico más fresco, el corazón partío y una conga. Como lo cuento. 

 

De lo ya conocido, los cabezas de cartel más conocidos no defraudaron porque no saben cómo se hace eso (Derby Motoreta’s Burrito Cachimba en perpetuo estado de gracia, Parquesvr y sus estribillos perfectos, la vuelta de Space Surimi que ganaron la Batalla de Bandas de Radio 3, la carta ganadora que son siempre siempre Bestia Bebé) pero no nos queda más remedio que resaltar a Triángulo de Amor Bizarro: en su gira especial de XX Aniversario unas cartas del tarot deciden qué disco completo tocan y, en el escenario JägerMusic, el de los coches de choque, nos tocó Salve Discordia y se desató la locura.

TAB by Javier de la Rosa (que casi se mata para hacer esta, un saludo)

 

Una experiencia difícil de olvidar. Que sumada a todas las demás han hecho de esta edición del Alhambra Monkey Week 2024 una de las mejores, a pesar de quienes han intentado por todos los medios que no fuera así. Volveremos, siempre del lado del Monkey.

 

Siempre certeros, los de Tonosone

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