Rodrigo Cuevas cose Asturias y Andalucía con hilo de cabaré

Por Javier Sierra 0

Rodrigo Cuevas convirtió el pasado sábado el Cartuja Center en una singular verbena bajo el nombre de La Belleza, un espectáculo que encuentra en el folclore, el cabaré y la provocación sus principales ingredientes. Al frente de un universo escénico bautizado como La Panoya Dorada, el artista asturiano desplegó una propuesta en la que las mazorcas de maíz, la estética rural y el imaginario popular conviven con la electrónica y una puesta en escena desbordante. La tradición, lejos de quedar encerrada en una vitrina, se transforma aquí en un juego irreverente y contemporáneo.

Acompañado por Las Pluscuanperfectas y el cuarteto de baile Las Perfectas, Cuevas hizo del escenario un espacio de celebración en el que música, interpretación y humor avanzaron de la mano. Su personaje de diva de cabaré, deliberadamente excesivo y juguetón, sirvió para romper las convenciones y reivindicar otras formas de belleza y libertad. Bajo esa apariencia festiva late también una defensa de la cultura popular como patrimonio vivo, capaz de evolucionar sin renunciar a sus raíces.

El encuentro entre Asturias y Andalucía terminó siendo uno de los grandes hilos conductores de la noche. Cuevas reconoce en las sevillanas un parentesco con las danzas y tonadas de su tierra: cambian los compases, pero permanece esa función colectiva de la música que invita a reunirse y celebrar. La conexión con el público sevillano encontró así su expresión más natural en el baile, hasta desembocar en una imagen que resume el espíritu del espectáculo: la belleza también puede acabar bailando sevillanas.

Con La Belleza, Rodrigo Cuevas culmina la trilogía que inició con Manual de cortejo y continuó con Manual de romería, reafirmando una personalidad artística difícil de encasillar. Su propuesta no busca reconstruir el pasado con nostalgia, sino utilizarlo para hablar del presente desde la libertad, el deseo y el humor. En el Cartuja Center, el folclore se desprendió de cualquier solemnidad para demostrar que también puede ser transgresor, sensual y profundamente festivo.

Galería del concierto de Rodrigo Cuevas en Sevilla