Crónica del concierto de Juventud Juché en Madrid

Por El Último de la Fila 1

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Hay bandas que tienen su momento y el de Juventud Juché es ahora. No hay más que ver lo bien que les ha sentado su segundo LP y lo mejor que lo hacen en el directo. Como muestra lo sucedido anoche en la sala El Sol. Con Movimientos ya más que meneado y presentado, el concierto de Juventud Juché en Madrid de ayer fue un motivo para la celebración, la reunión entre amigos, tanto sobre el escenario como bajo él. Una sala llena hasta los topes, con compañeros de la escena madrileña rondando por ahí (entre LaFonoteca, Madrid Radical o componentes de Fuckaine, Afilador o Terrier, por citar algunos), acogió casi recién abiertas sus puertas la puesta de largo de los levantinos Futuro Terror. Su rock, a medio camino entre el punk y el garage, fue todo un acierto para arrancar la noche. Con Su nombre real es otro (BCore, 2016) como epicentro, los primeros pogos y los primeros chorreos de sudor comenzaron a aparecer. La poca más de media hora que tuvieron no la desaprovecharon para agradar a los que ya los conocían, como llamar la atención para los que se enfrentaban a su directo por primera vez. Con la baza de contar con pildorazos imparables de dos minutos, “La sospecha”, “Sonríes alegre” o “Futuro Terror” como ejemplos, que fueron soltando casi sin descanso dejaron una gratísima sensación y el listón altísimo para los siguientes en salir, Tigres Leones.

Juventud Juché @ sala El Sol por Ignacio Sánchez-Suárez
Juventud Juché por Ignacio Sánchez-Suárez

El trío local, que se prepara para grabar el que será su tercer trabajo, esta vez bajo las órdenes de David Rodriguez aka Beef, comenzó su cita recordando algunos de los clásicos imborrables que pueblan sus dos primeros trabajos. “Buenos días”, de La Catastrofía (Sonido Muchacho, 2015), fue la encargada de dar el pistoletazo de salida a una actuación en la que Arturo, batería de Juventud Juché hizo las veces de Paco, baja por lesión. “Fiesta”, “Canadá”, “El Sur”, “Haz el Raskolnikov” o “Anna Casteller” fueron cayendo como agua de mayo ante una sala llena ya hasta arriba. Pero la presencia de Arturo no sería la única novedad en la formación, ya que para el último tramo se subió Miguel de Alborotador Gomasio, antiguo compañero del grupo, a tomar el poder del bajo para que Javi se hiciera con una acústica. Fue el momento de los nuevos temas, como “Milos Forman” y sus referencias a la República Checa y el Puente de Vallecas, para demostrar una vez lo buenísima que es “Marte”, o para dejarnos sin palabras con una divertida versión de “Disfraz de Tigre” de Hidrogenesse como punto y final. Hay que ser fan de los Tigres.

Poco antes de la media noche y con el público ya calentito salieron los auténticos protagonistas de la noche, unos Juventud Juché convertidos en fenómeno fan. Lo suyo fue un “veni, vidi, vinci” en toda regla. Con una facilidad pasmosa arrasaron en un abrir y cerrar de ojos, con la solvencia de los grandes grupos y la chispa del que está comenzando. La crudeza de su sonido y sus letras han calado en un público desencantado con la sociedad actual que anoche disfrutó con los puños en alto, con los imparables pogos que casi se llevan por delante a más de uno de los que estaban en las primeras filas y gritando sus proclamas. Es lo que tienen “Defensa”, “En tu casa”, “Haz la mantis” o “Un año”, que te revuelven por dentro para que saques la bilis que este mundo provoca. Rabia, ira, todos juntos, sin defensa posible, sin tiempo de reacción. Estás con ellos o contra ellos. Nueve de cada diez médicos deberían recomendar acudir a un concierto de los Juché, un mundo mejor tendríamos.

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