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Delorean y la discoteca del Teatro Central

Por Ignacio Sánchez 0

Ignacio Sánchez/El Enano Rabioso ©

La banda vasca Delorean fue la encargada de abrir la temporada del Teatro Central de Sevilla el pasado sábado.

Mucho tiempo ha pasado desde la primera vez, y única hasta el momento, que vi a Delorean. Fue a finales de 2005 tocando junto a Piano Magic y más bandas en un concierto con fines benéficos en Barcelona. Eran otros tiempos donde los vascos se dedicaban a jugar con sonidos post-punk, llegando a ser comparados con sus contemporáneos The Rapture, y al igual que ellos han ido evolucionando su sonido hacia terrenos más bailables, aunque los norteamericanos sin dejar de ser consecuentes con sus comienzos.

Ignacio Sánchez/El Enano Rabioso ©

Delorean han pasado a ser, casi, una banda más aclamada fuera de España que dentro, con Pitchfork venerándolos como nuevos iconos dentro de la música independiente bailable. Y con esto nos encontramos al grupo en la fiesta de inauguración de temporada del Teatro Central, que se vio convertido en una gran pista de baile, bola de discoteca incluida. Mucha “gente guapa”, muchos sobrepasando la treintena, es lo que podíamos encontrar entre el amplio público que casi llena el espacio teatral.  Eso sí, estaba claro que todos venían a bailar.

Un comienzo prometedor soltando la artillería pesada de “Subiza”, trabajo que ocupó la mayor parte del set, con “Stay Close” y “Real love” como puntos importantes para ir calentando al público. Ciertamente que la cosa prometía, una banda de moda, público entregado y un sonido potente (estábamos ante el mejor espacio musical de la ciudad) hacían que por momentos no pensaras que estabas dentro de un teatro, incluso permitían estar con bebidas en la pista. Pero el globo comenzaba a desinflarse poco a poco como el sonido de su nueva aventura, que si bien son de agradecer los nuevos matices, llegan a resultar demasiado repetitivos al igual que le pasó al directo. Un directo que no se veía refrescado por los temas con más solera de su trayectoria, sobre todo por aquel homónimo trabajo que aún sigue haciendo las delicias de más de uno. Si a eso le unimos lo raquítico de su duración que no llegó a la hora de duración, pues se queda una sensación un poco agridulce.

Su colaboración con John Talabot en la última de las canciones sirvió para que el dj/productor catalán se pusiera a lo mandos de la mesa de mezclas para seguir animando discoteca en la que se había convertido el Teatro Central y que más de uno se negaba a dejar.

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