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Bloody Beetroots arrasan en el Apolo

Por Lluis Benito 2

Nacho Paricio - http://www.flickr.com/photos/nachoprb/

Ver a los Bloody Beetroots siempre es sinónimo de fiesta, de fiesta salvaje. El proyecto de los italianos Bob Rifo y Tommy Tea no deja indiferente a nadie; o te gusta o lo odias, pero si te gusta te atrapa como el que más.

Nacho Paricio - http://www.flickr.com/photos/nachoprb/

Hace ya algunos meses de su actuación en el Primavera Sound 2010. Después de verles varias veces en DJ Set en diferentes salas y festivales, allí tuve la oportunidad de disfrutar por primera vez de su show “Death Crew 77” con el que dan una vuelta de tuerca a su proyecto llevando a cabo un directo que mezcla el electro más sucio con el punk y el rock más suicida. El otro día, viernes 2 de diciembre tuve la segunda oportunidad de verlo y la verdad es que no decepcionaron ni un ápice.

A las 23h empezaba el concierto con lo que un poco antes entrábamos a la sala deseosos de que empezara la actuación. Si la vez que les ví ya me gustó, esta vez venían con nuevo show, lo que hacía presagiar una actuación increíble. Nada más entrar a la sala me sorprende el montaje del escenario; un cartel gigante en el que podemos leer “Church of Noise” preside el mismo. Alrededor, un montón de focos y de leds lo rellenan, parece que esto del nuevo show me va a gustar. La sala esta bastante llena y se puede ver a la gente nerviosa y emocionada. Los minutos van pasando y con una media hora de retraso salen al escenario, se encienden los focos y se desata la locura.

Nacho Paricio - http://www.flickr.com/photos/nachoprb/

La primera parte del concierto empezó fuerte soltando varios de sus temazos en menos de 10 minutos. En esta primera parte pudimos escuchar temas como “Fucked from Above 1985”, “Mac Mac”, una versión de la conocidisma “La Rock 01” de Vitalic o su temazo por excelencia “Warp 1.9″ con la que pusieron la Sala Apolo patas arriba. Después de esta entrada triunfal, el grupo se da un respiro y sin demasiado tiempo de espera empieza a sonar el remix de “Second Lives”, aquí no hay tregua amigos; todos empezamos a estar un poco sudados de tanto botar pero el concierto no parece detenerse.

El show continua y los temazos no cesan. Canciones como “Welcome”, “Cornelius”, “Warp 7.7” o la banda sonora de “28 días después” siguen haciendo botar al respetable en una noche que tardaremos en olvidar. Para acabar y después de un amago de volver a tocar warp vuelven con un bis demoledor con el que finalizan su concierto con la gente volando por los aires. En total una hora y poco de concierto que acaba con el público aplaudiendo y pidiendo más. Y es que esta gente nunca falla.

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